10 pasos para ser invisible en Internet

10 pasos para ser invisible en Internet

Nuestros datos personales contienen información muy sensible. A día de hoy, el tráfico de datos es una realidad que pone de manifiesto la necesidad de luchar por la preservación de nuestra privacidad como derecho básico. Pero… ¿es posible ser invisible en Internet? ¿De qué herramientas disponemos para preservar nuestra intimidad y hacer prevalecer el anonimato en la red?

“La protección de la intimidad y la seguridad van de la mano y son fácilmente gestionables” explica Diego Miranda-Saavedra, profesor colaborador del máster universitario de Ciencia de Datos de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC. Para poder prevenir el robo de datos e identidad, compartimos las 10 reglas para ser invisible en Internet que propone el profesor colaborador:

¿Sabías que en 2018 España fue el país de la Unión Europea con más víctimas de robo de identidad registratas? Así lo confirman los datos de la Oficina Europea de Estadística (Eurostat) compliados por Hocelot.

Según nos cuenta Diego Miranda-Saavedra, el proceso para detectar que has sido víctima de un robo de identidad no es fácil ni rápido. Es más, el internauta tarda 5,4 meses de media hasta darse cuenta, la cual cosa aumenta las posibles consecuencias del delito. En el caso de un robo de identidad sanitaria el 40% de los pacientes se da cuenta de que han sido víctimas de un robo al recibir cartas reclamando cobros que no les pertenecen.

Son muchos expertos y activistas los que afirman que Internet ha dejado de ser el espacio de libertad y anonimato de sus inicios. Ese Internet ha desaparecido y ha dado paso al Internet “de la vigilancia y el control”, tal y como apunta en esta entrevista la especialista en derechos humanos, tecnología y libertad de expresión Renata Ávila.

En ese sentido, Miranda-Saavedra apunta que “la violación de la intimidad en la Red y el rastreo de nuestros patrones de comportamiento se ha vuelto algo cotidiano, pero no por eso aceptable”. Si nuestra privacidad e intimidad peligran y disponemos de herramientas para evitar robos de identidad, es momento de utilizarlas para ser invisible en Internet.

Halt and Catch Fire: más allá de la informática

Halt and Catch Fire: más allá de la informática

A finales de 2011 el canal de televisión de pago americano AMC comenzaba a anticipar el final de una de sus series de más prestigio, Mad Men. Mientras buscaban un producto con el que sustituir uno de sus “buques insignia” se cruzaron con Christopher Cantwell y Christopher C. Rogers, dos guionistas que buscaban hogar para una serie que estaban desarrollando. 

Como Mad Men, se trataba de una serie “de época” que giraba alrededor de una industria. En lugar de los años cincuenta y la publicidad nos encontraríamos en los ochenta y la primera mitad de los noventa. En lugar de la industria de la publicidad y Madison Avenue tendríamos la informática y Silicon Valley (y otro de sus lugares clave: la mucho menos conocida Silicon Prairie).

Con esta premisa se puso en marcha Halt and Catch Fire, que AMC comenzó a emitir en 2014 y que se ofreció también en la versión española del canal. A una primera temporada interesante le siguieron tres más que acumularon aplausos tanto de la crítica generalista como del mundillo de la tecnología, por su retrato de unos personajes en crisis constante en medio de una revolución que ha definido nuestros días. En la actualidad la serie puede verse en España en la plataforma de vídeo bajo demanda Filmin.

Cada vez somos más los que consideramos Halt and Catch Fire una joya seriéfila que va mucho más allá de la informática: asistimos a momentos clave de la revolución tecnológica y personal de los protagonistas.

En este artículo trataremos de aportar argumentos y reflexiones sobre algunos temas que la serie trata con especial acierto y sensibilidad: la evolución cronológica de la tecnología (¡ojo spoilers!), y el tratamiento del género a través de sus personajes. 

La serie: ¿sobre qué trata Halt and Catch Fire?

Halt and Cath Fire cuenta con cuatro temporadas y cuatro grandes personajes. Cada temporada viajamos a un momento cronológico distinto de la trepidante revolución informática que vivió los Estados Unidos en la década de los 80 y principios de los 90: desde los ordenadores personales, los juegos en línea, el almacenamiento de redes y datos… hasta Internet.

Estos grandes momentos de la Historia (en mayúscula) los protagonizan: Joe McMillan (Lee Pace), un visionario, Cameron Howe (Mackenzie Davis), una programadora brillante, y Gordon y Donna Clark (Scoot McNairy y Kerry Bishé), un matrimonio de ingenieros inicialmente estancados en su vida laboral, cuya vida da un vuelco al cruzarse con Joe y Cameron.

La evolución de la tecnología: hilo conductor de la serie

No: a pesar de que a los tecnólogos nos obsesione cómo se nos retrata y cómo se representa la tecnología en series y películas, no es este el principal factor que hace que una obra dramática sea o no una buena obra. Aun así, está bien reconocer las ficciones bien documentadas que hacen lo posible por insertarse en la historia. Y Halt and Catch Fire es brillante también en ese aspecto.

Advertencia: spoilers.

La serie comienza en 1983 “en algún lugar de Texas” (en el área metropolitana de Dallas, de hecho) durante el nacimiento de la industria del PC, el ordenador personal de IBM, cuando a alguien se le ocurre crear un clon de esos ordenadores y para ello debe usar unas cuantas triquiñuelas tecnológicas. ¿Sucedió eso así? Más allá de las aventuras puramente ficticias de Cameron, Joe, Donna y Gordon, sí. Es más: sucedió en Texas. En aquella época en las afueras de Dallas emergía una “Silicon Prairie” que en algún momento pudo competir con Silicon Valley, con compañías como Texas Instruments, RadioShack… o Compaq, una compañía fundada por tres mánagers de Texas Instruments en 1982 y que fue la primera en fabricar un “PC compatible”. La Cardiff Electric de la ficción no es Compaq, pero bien podría haberlo sido. 

Si queréis oir (o leer) más sobre la verdadera historia de Compaq y cómo difiere de la que nos cuentan en Halt and Catch Fire, podéis recurrir a este episodio del Internet History Podcast con uno de sus fundadores.

La segunda temporada nos vuelve a encontrar en Texas. Cameron y Donna están lanzando uno de los primeros servicios en línea dedicado a la comunidad y los videojuegos. Y en 1985 se lanzaba en la realidad un servicio llamado Quantum Link, orientado a los ordenadores Commodore 64 y 128, ubicuos en la serie y  que, en aquel momento, se encontraban entre los más vendidos en el mundo, y que más tarde se convertiría en el gigante tecnológico America OnLine. ¿Es Quantum Link la inspiración de Mutiny?

La tercera temporada nos lleva de 1986 a 1990 y arranca con el paso de Mutiny de una comunidad a lo que vendría a ser el bisabuelo pre-web de eBay o Wallapop, algo que realmente se dio en los servicios en línea de la época. Algo más tarde presenciamos cómo Joe McMillan funda MacMillan Utility. A alguien le podría recordar a McAfee, la empresa fundada en 1987 por John McAfee, un personaje muy diferente a nuestro Joe, pero de historia igual de tortuosa. O más, si cabe, pero McAfee es un espejo más interesante para Joe que el Steve Jobs que podríamos haber intuido al inicio de la serie. Y sí, los primeros productos antivirus, y entre ellos el de McAfee, salieron al mercado en 1987.

¿El paso de la primigenia ARPANET a la Internet que conocemos hoy en día? Lo que vemos en la ficción, de nuevo, cuadra lo suficiente con lo que pasó en la realidad como para no chirriar más allá de lo estrictamente necesario. Tal vez la mejor pirueta de la serie tiene lugar al final de esta temporada: es poco probable que en el Comdex de invierno de 1990 Donna hubiese podido hablar de la primigenia world wide web, pero pudo pasar: la feria se celebró en Dallas del 12 al 16 de noviembre de 1990. ¿La fecha de la propuesta original de la web? 12/11/1990. Que alguien le dé un premio al equipo de documentación de Halt and Catch Fire :-), porque nuestra Donna podría haber sido realmente una de las primeras personas en apreciar el potencial de la propuesta de Sir Tim Berners-Lee.

Quizá sorprenda menos al lector la verosimilitud de la última temporada de la serie. Estamos inversos en los 90 y las leyendas fundacionales de la web han tenido suficientemente recorrido como para llegar a ojos y oídos de muchísima gente. Aún así, la explosión de los inversores de capital de riesgo tanto hicieron crecer la web de la época y provocaron la enorme burbuja financiera del 99) o la lucha entre buscadores e índices para navegar por la web vuelven a insertarse en el contexto de la ficción como para no molestar demasiado a los que no podemos abstraernos del contexto histórico al verla :-).

Mujeres y tecnología sin artificios

Los aplausos por la excelente documentación histórica de la serie se pueden extender al tratamiento de los personajes y a su profundidad. 

En la primera temporada seguimos el hilo narrativo de la mano del tándem Joe-Gordon y asistimos a las nada sorprendentes historias y trifulcas de un sector informático eminentemente masculino. 

Es una grata sorpresa para el espectador observar cómo, en la segunda temporada, Cameron Howe y Donna Clark se abren paso de una forma de lo más natural como nuevo tándem. Su protagonismo no es solamente un ejemplo de representación femenina liderando un proyecto y un equipo (de hombres) sino que, además, permite a la serie ir mucho más allá de la pantalla del ordenador y ahondar en lo que realmente construye lo seres humanos: los sueños, proyectos, miedos, frustraciones y victorias. 

Cameron Howe es una joven promesa de la programación con una inteligencia privilegiada y una percepción un tanto romántica e idealista de la informática y su función en la sociedad. Eso la lleva a volcarse ciegamente en sus proyectos hasta hacerlos brillar. Cameron quizás no lo sabe pero es una artista, pues concibe sus creaciones y proyectos con emoción, vocación artística y nada más. No se ablanda ante el dinero ni las inversiones y es fiel a la naturaleza de su proyecto, algo incompatible con el liberalismo capitalista que la rodea y que domina en la escena de start-ups tecnológicas de Sillicon Valley.

Al otro lado, Donna Clark es una ingeniera informática, madre, esposa, que lleva una vida de lo más heteronormativa y familiar. Su rumbo profesional da un giro al conocer a Cameron y unirse a su proyecto Mutiny. Así, vemos cómo es una mujer la que catapulta un cambio radical en la vida de otra mujer. Ese cambio significará un renacer profesional para Donna y también el inicio de una eterna lucha entre su profesión y su rol como mujer-madre-esposa. No obstante, la suya es una visión mucho más empresarial y ambiciosa, lo cual será motivo de conflicto con su socia Cameron.

Ambos personajes representan perfiles femeninos opuestos pero con un denominador común: son dos mujeres informáticas al frente de una empresa en un mundo hipermasculino. Las trabas y dificultades con las que tienen que lidiar son constantes y nada alejadas de nuestra realidad. Todos estos obstáculos van rompiendo a la vez que fortaleciendo a nuestras protagonistas, pero es un placer ver cómo luchan, avanzan y consiguen lo que se proponen. En ese sentido, el motor detrás es la constancia, inteligencia y tenacidad de Donna y el genio creativo de Cameron que, consciente de ello, pronuncia: “Mucha gente querrá que fracasemos, pero eso es porque somos el futuro y no hay nada más aterrador que eso.”

Una serie que suena muy bien

Antes de cerrar esta pieza queremos destacar el cuidado tratamiento que se da en la serie a la música. AMC creó en Spotify un perfil para la serie y creó playlists para sus personajes y los diferentes años en que se desarrolla (que a ello contribuyera que bandas sonoras así sean hoy en día imposibles de publicar como disco es tema para otro momento). Os dejamos con una de nuestras playlists favoritas, la de Cameron:

César Córcoles es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y director del Máster Universitario en Desarrollo de Aplicaciones Web de la UOC.

Cristina Fort es editora de contenidos de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC.

V Foro Industria 4.0

V Foro Industria 4.0

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)

El pasado 12 de Junio se celebró la 5ª edición del Foro Industria 4.0, organizado por la Comisión Industria 4.0 formada por los diferentes colegios profesionales de ingeniería de Cataluña (Agrónomos, Caminos, Canales y Puertos , Industriales, Informática y Telecomunicaciones). Este año el foro se tuvo que celebrar en formato online debido a las medidas de confinamiento derivadas del Covid-19. 

A pesar de las circunstancias excepcionales, un año más la Universidad Oberta de Catalunya participó como promotor del acto, que sirve para dar a conocer y acercar las oportunidades de las tecnologías digitales en el mundo de la industria. Todas estas tecnologías se tratan en profundidad el Máster en Industria 4.0, que ofrece la Universidad Oberta de Catalunya junto con la Universidad Pompeu Fabra, a través de la Escuela Politécnica Superior del TecnoCampus Mataró-Maresme. Podéis encontrar toda la información académica del Máster en Industria 4.0 en la web del programa

Así pues, el acto se inició con la presentación de la Jornada a cargo de Juan Carles Casas, presidente de la Comisión Industria 4.0.

A continuación Joan Guasch, Director de International Development and Public Programmes de Eurecat presentó los avances y retos tecnológicos de la Industria 4.0 en Cataluña

A continuación se realizaron las ponencias a cargo de los diferentes grupos de trabajo que conforman la Comisión Industria 4.0 y que este año iban vinculadas a los temas «La crisis de la Covid-19 ha acelerado la Industria 4.0?» y «La Industria 4.0 ha frenado la crisis de la Covid-19?«. En concreto se presentaron las siguientes ponencias de las que puede encontrar el video en el enlace correspondiente:

  • ¿Volveremos a la oficina? Michael Loughlin. Responsable del Grupo de Trabajo de Software, Análisis e Integración de la Comisión Industria 4.0

Antes de la pausa para el café, que este año todo el mundo hizo desde casa, se presentó la ponencia «La industria: vector de recuperación económica en Cataluña» a cargo de Josep Canós, decano del Colegio de Ingenieros Industriales de Cataluña.

Tras la pausa para el café Alfons Cornellá, fundador de Infonomía y del Institute of Next, presentó la ponencia «Industria 4.0 y nuevas cadenas de suministro«.

Finalmente se procedió a la entrega de los premios Industria 4.0, que otorga el Consejo de Impulso del Premio Industria 4.0, entidad formada por asociaciones empresariales y profesionales de Cataluña, y que tiene la voluntad de reconocer la contribución de las empresas que están llevando a cabo iniciativas y proyectos innovadores en este ámbito o desde Cataluña. Este año el premio recayó en las diferentes iniciativas para crear respiradores de emergencia para hacer frente al Covid-19. Podéis ver el vídeo de presentación del premio y el vídeo de la entrega del premio.

Por último, la Consejera de Empresa y Conocimiento de la Generalitat de Cataluña, la Sra. María Ángeles Chacón, cerró el acto.

Pere Tuset-Peiró es Director académico del Máster en Industria 4.0

V Fòrum d’Indústria 4.0

El passat 12 de Juny es va celebrar la 5a edició del Fòrum Indústria 4.0, organitzat per la Comissió Indústria 4.0 formada per els diferents col·legis professionals d’enginyeria de Catalunya (Agrònoms, Camins, Canals i Ports, Industrials, Informàtica i Telecomunicacions). Enguany però el Fòrum es va haver de celebrar en format online a cause de les mesures de confinament derivades del Covid-19. 

A pesar de les circumstàncies excepcionals, un any més la Universitat Oberta de Catalunya va participar com a promotor de l’acte, que serveix per donar a conèixer i acostar les oportunitats de les tecnologies digitals al món de la industria. Totes aquestes tecnologies es tracten en profunditat al Màster en Indústria 4.0, que ofereix la Universitat Oberta de Catalunya juntament amb la Universitat Pompeu Fabra, a través de l’Escola Politècnica Superior del TecnoCampus Mataró-Maresme. Podeu trobar tota la informació acadèmica del Màster en Indústria 4.0 a la web programa

Així doncs, l’acte es va iniciar amb la presentació de la Jornada a càrrec de Joan Carles Casas, president de la Comissió Indústria 4.0.

A continuació Joan Guasch,  Director d’International Development and Public Programmes d’Eurecat va presentar els avenços i reptes tecnològics de la Indústria 4.0 a Catalunya

Tot seguit es van realitzar les ponències a càrrec dels diferents grups de treball que conformen la Comissió Indústria 4.0 i que enguany anaven vinculades als temes “La crisi de la COVID-19 ha accelerat la Indústria 4.0?» i «La Indústria 4.0 ha frenat la crisi de la COVID-19?«. En concret es van presentar les següents ponències de les quals podeu trobar el vídeo a l’enllaç corresponent:

  • Tornarem a l’oficina? Michael Loughlin. Responsable del Grup de Treball de  Software, Anàlisi i Integració de la Comissió Indústria 4.0

Abans de la pausa pel cafè, que enguany tothom va fer des de casa, es va presentar la ponència “La industria: vector de recuperació econòmica a Catalunya” a càrrec de Josep Canós, degà del Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya.

Després de la pausa pel cafè l’Alfons Cornellà, fundador d’Infonomia i de l’Institute of Next, va presentar la ponència “Indústria 4.0 i noves cadenes de subministrament”.

Finalment es va procedir al lliurament dels premis Indústria 4.0, que l’otorga el Consell d’Impuls del Premi Indústria 4.0, entitat formada per associacions empresarials i professionals de Catalunya, i que té la voluntat de reconèixer la contribució de les empreses que estan duent a terme iniciatives i projectes innovadors en aquest àmbit a o des de Catalunya. Enguany el premi va recaure a les diferents iniciatives per crear respiradors d’emergència per fer front al Covid-19. Podeu veure el vídeo de presentació del premi i el vídeo de l’entrega del premi.

Per últim, la Consellera d’Empresa i Coneixement de la Generalitat de Catalunya, la Sra. Maria Àngels Chacón, va cloure l’acte.

Pere Tuset-Peiró és Director acadèmic del Màster en Industria 4.0

Blanca Callén en Despacho 42: basura electrónica y cultura de la reparación

Blanca Callén en Despacho 42: basura electrónica y cultura de la reparación

En este nuevo episodio del podcast Despacho 42 los habituales Daniel Riera, César Córcoles y Susanna Tesconi, profesores de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC entrevistan a Blanca Callén y charlan sobre basura tecnológica y electrónica, obsolesencia programada y cómo fomentar la cultura de la reparación.

Puedes escuchar el episodio aquí:

Blanca Callén es doctora en Psicología social. Actualmente es Profesora de psicología en la Universidad de Vic y profesora colaboradora del Máster de Filosofía para lo retos contemporáneos de la UOC. Además trabaja en Gri gri pixel, y es co-fundadora y miembro de Restarters Barcelona, donde trabajan alternativas a la obsolescencia programada e incentivan la cultura de la reparación.

¿Qué es el e-waste (o basura tecnológica)? 

E-waste es el término anglosajón para referir-nos a la basura electrónica, la chatarra electrónica. Es decir: los residuos procedentes de aparatos electrónicos. 

Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico la basura electrónica es todo dispositivos alimentado por energía electrica cuya vida útil haya culminado. De ahí surge la pregunta: ¿hasta dónde llega la vida útil de un aparato? Tenemos todo el programa para discutirlo.

Blanca nos cuenta que la basura electrónica es un tema urgente porque su impacto en la salud de las personas y al medio ambiente es más fuerte que otro residuo. Es el tipo de basura que más ha crecido en los últimos años.

¿Cómo creamos consciencia ciudadana sobre ese tema? ¿Estamos educando diseñadores, ingenieros, etc. en este tema? 

Según Blanca Callén no hay suficiente conciencia social sobre este tema. Si cuesta generar conciencia social con temas como la emergencia climática, con el tema de la basura tecnológica, más. “Como no vemos las consecuencias de nuestras acciones, y los efectos llegan tarde, perdemos la pista de qué consecuencias tienen nuestros actos” explica.

De ahí, su visión por incorporar una visión posthumana en nuestra sociedad. Es decir, ser conscientes que las necesidades humanas no son el centro. Sino que vivimos en interdependencia con otros seres y en ecodependencia. 

En ese sentido, Blanca apela a los diseñadores y los ingenierios para llevar a cabo esta reflexión y este cambio de paradigma: “Es necesaria más responsabilidad a la hora de diseñar. Hay que acercar las ingenierías a los oficios y tomar una visión temporal del diseño. Esta disciplina siempre  se ha relacionado con la innovación, la creatividad… pero no hay reflexión más allá de la creación del tipo: ¿quién lo arregla cuando se estropee? ¿Quién lo mantiene? ¿Está diseñado para que sea fácil de abrir y reparar?

Hacia una cultura de la reparación

En tiempos de obsolescencia programada, es importante reivindicar y recuperar la economía de la reparación y del mantenimiento. Cuando se dice que “es más barato comprarse un dispositivo nuevo” solo se tiene en cuenta la vertiente económica: no la psicológica, ni la social, ni la medioambiental. 

Por suerte, existen alternativas y proyectos que luchan para minimizar el impacto de nuestra tecnología en nuestras vidas. ¿Sabéis que es una una restart party?

Blanca nos cuenta que el nombre parte del anglicismo The Restart Project. Así, una Restart Party es un encuentro comunitario donde reparadores voluntarios ayudan a los participantes a reparar sus aparatos eléctricos. “Se trata de un espacio pedagógico donde nos ayudamos unos a otros y gracias a la colaboración solventamos problemas. Es un espacio informal de investigación y desarrollo increíble. No solamente reparamos aparatos, sino también nuestra relación con los aparatos. Todos salimos un poco reparados” concluye Callén.

Para finalizar, trasladamos toda la reflexión de nuestra relación con la tecnología al ámbito educativo. La profesora Susanna Tesconi se pregunta de qué forma podemos trasladar este entorno de aprendizaje que incentiva la reparación de objetos en la educación superior. En ese sentido, Blanca cree que se pueden crear espacios dedicados a la reparación y recuperación de aparatos en estas etapas educativas. El hecho de partir de aparatos que parece que van a morir, o que ya están rotos, parece que da cierto margen de exploración, interrogación y de jugar con el error, perder el miedo a lo desconocido…”.

Enlaces del episodio:

Blanca Callén
https://twitter.com/blancallenhttps://www.researchgate.net/profile/Blanca_Callenhttps://restartersbcn.info/https://www.grigriprojects.org/personas/blanca-callen/https://www.grigriprojects.org/https://dialnet.unirioja.es/servlet/tesis?codigo=182108
https://es.ifixit.com/https://es.ifixit.com/smartphone-repairabilityhttps://es.ifixit.com/laptop-repairability

Who what why: How much gold can we get from mobile phones?https://www.bbc.com/news/blogs-magazine-monitor-28802646
https://therestartproject.org/https://repaircafe.org/es/
Otros enlaces
Gameplay, en vídeo

https://www.cccb.org/es/multimedia/videos/reportaje-de-la-exposicion-gameplay/233526
Jordi Caballé: http://jordicaballe.com/

¿De seguridad a cibervigilancia? Cómo afecta a la privacidad las apps de rastreo del COVID-19

¿De seguridad a cibervigilancia? Cómo afecta a la privacidad las apps de rastreo del COVID-19

En un post reciente comentábamos el debate que habíamos tenido en el marco de las sesiones UOC-Con sobre los aspectos de libertad y privacidad relacionados con las aplicaciones de rastreo de contactos de COVID-19.

Como hablamos, aún planean muchas dudas sobre la efectividad de estas aplicaciones, más teniendo en cuenta que no tendrán un uso extenso al tratarse de aplicaciones de uso opcional para los ciudadanos. Sin embargo, hoy queremos detallar un poco más de los aspectos técnicos de estas aplicaciones y ver si realmente debemos preocuparnos por el hecho que estas aplicaciones que nacen con la misión de incrementar la seguridad de grupo ante una epidemia sanitaria, nos lleven a un estado de cibervigilancia permanente.

Ante la posibilidad que este tipo de aplicaciones puedan exponer datos sensibles de los usuarios, la Comisión Europea ha recomendado un enfoque común de la UE y en un debate plenario celebrado el 14 de mayo, el Parlamento subrayó que toda medida digital contra la pandemia debe ajustarse plenamente a la legislación sobre protección de datos y de la intimidad. Dijo que el uso de las aplicaciones no debería ser obligatorio y que deberían incluir cláusulas de extinción para que dejen de utilizarse una vez que la pandemia haya terminado. Se subrayó la necesidad de que los datos sean anónimos y que no deben almacenarse en bases de datos centralizadas. También reconoció las aplicaciones de rastreo de contactos basadas en bluetooth como las más prometedoras, ya que no se recogen datos en tiempo real de la ubicación de las personas sino solo información de los contactos que hemos tenido.

Al inicio de la pandemia, diferentes comunidades autónomas españolas y el gobierno central sacaron apps para hacer el rastreo de contactos. Aquellas apps tenían varios problemas de privacidad que ahora se quieren solucionar. En España se utilizará una aplicación llamada Radar COVID basada en el sistema DP-3T europeo. Actualmente, la app solo funciona en modo piloto en la Gomera, y se espera que a partir de septiembre las comunidades autónomas que lo deseen lo puedan incorporar en sus sistemas sanitarios.

El sistema DP-3T es un trabajo del grupo Pan-European Privacy-Preserving Proximity Tracing (PEPP-PT).  DP-3T propone 3 protocolos de rastreo para dispositivos móviles que tienen una base común, y que se diferencían en la relación que ofrecen entre privacidad y costo de la computación en el móvil. En los tres protocolos, los teléfonos inteligentes generan unos identificadores locales (EphIDs) y los transmiten a través de balizas Bluetooth. Otros teléfonos observan estas balizas y almacenan los EphIDs que contienen (y que son los contactos que han tenido) junto con una indicación de la hora y mediciones para estimar la exposición (por ejemplo, atenuaciones de la señal). Los teléfonos guardan los EphIDs de los contactos durante unos 14 días.

Si un paciente es diagnosticado con COVID-19, las autoridades sanitarias le autorizan a publicar sus EphIDs durante el periodo de contagio a un servidor remoto. Los teléfonos de los usuarios generan tráfico con el servidor de forma aleatoria para proteger que cuando se envíe información de contagio positivo, éste sea inmediatamente identificado por usuarios que estén observando y analizando el tráfico de la red.

Los teléfonos se conectan de forma periódica con el servidor para obtener información de los EphIDs positivos y analizar su exposición (tiempo y proximidad) con estos usuarios. Si el riesgo es mayor a cierto grado, se levanta un alerta en la app.

El servidor actúa únicamente como plataforma de comunicación y no realiza ningún tipo de procesamiento. Los identificadores EphIDs estan protegidos criptográficamente y no es posible reidentificar a una persona únicamente a partir de este identificador. Sin embargo, el proyecto ha levantado algunas inquietudes porque asume que los usuarios deben tener el bluetooth activado todo el tiempo (cosa que por sí sola ya es un riesgo de seguridad y privacidad), y el hecho de retransmitir y guardar información sensible -aunque anónima- en el móvil puede que haga aparecer nuevos ataques más complejos basados en el seguimiento físico y coerción de los usuarios. 

Aunque el proyecto DP-3T no va a introducir un riesgo importante de privacidad a los que actualmente ya afectan a todos los móviles, es evidente que la privacidad es cada vez más un tema que preocupa, y mucho, a instituciones, empresas y ciudadanos. Tener personas formadas en los riesgos y las tecnologías de mejora de la privacidad (Privacy-Enhancing Technologies (PETs)) es cada vez más relevante, y por eso en la UOC, iniciaremos en septiembre un nuevo Máster universitario de Ciberseguridad y Privacidad en el que trataremos todos estos problemas.

Helena Rifà es directora del Máster Universitario de Ciberseguridad y Privacidad de la UOC.