Bienvenidas finanzas descentralizadas (o DeFi)

Bienvenidas finanzas descentralizadas (o DeFi)

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)

En el mundo de blockchain y de las criptomonedas hay una nueva palabra de moda que está sonando con fuerza los últimos meses: DeFi. DeFi, abreviatura de decentralized finance, hace referencia a las finanzas descentralizadas: servicios financieros que se gestionan mediante aplicaciones descentralizadas (o DApps).

Cualquiera que se haya interesado por las criptomonedas sabrá que una de sus características principales es que crean un sistema monetario descentralizado que reduce el número de intermediarios.

En lugar de tener que confiar en un banco central para tomar las decisiones respecto a la política monetaria, como por ejemplo decidir la cantidad de dinero en circulación, en un sistema como Bitcoin es la comunidad quien toma esas decisiones. También, en lugar de necesitar grandes intermediarios bancarios para gestionar pagos digitales, como pasa con los pagos con tarjeta de crédito, en Bitcoin es el propio protocolo y los nodos habilitados por los participantes en la criptomoneda los que canalizan, gestionan y validan los pagos.

Siguiendo la misma filosofía, el concepto de DeFi (finanzas descentralizadas) coge la misma idea de desintermediación y eliminación de autoridades centrales y lo aplica a los instrumentos y servicios financieros como casas de cambio, mercados de divisas, o seguros. De esta forma se espera que los servicios descentralizados incrementen la transparencia, la interoperabilidad, sean más baratos y no adolezcan de problemas típicos de los grandes intermediarios o autoridades que acumulan un poder excesivo.

Por ejemplo, algunos de los problemas conocidos de los servicios altamente centralizados se relacionan con casos de fraude, corrupción o, simplemente, casos de opacidad y mala gestión.

Vamos a centrarnos ahora en los dos componentes básicos que se necesitan para crear un servicio de finanzas descentralizadas: una moneda digital descentralizada y una infraestructura donde ejecutar las aplicaciones financieras. 

Referente a la moneda digital descentralizada, obviamente, nos referimos a una criptomoneda. Es posible que lo primero que nos venga en mente en este sentido es el uso de bitcoin al ser la criptomoneda más popular. Sin embargo, el uso de bitcoin, ether, litecoin u otras criptomonedas tiene el problema de la volatilidad. Como se puede apreciar en los gráficos de más abajo, bitcoin es una criptomoneda que varía su valor de forma extrema diariamente. Esto hace que intentar ejecutar operaciones financieras basándose en esta moneda sea por ahora poco práctico. Por ello, algunos proyectos han lanzado criptomonedas que tienen como principal particularidad el tener un valor estable con un precio muy cercano al de una moneda convencional como el dólar o el euro. Un par de ejemplos de criptomonedas estables que mantienen el precio a la par del dólar estadounidense son Tether (USDT) y Dai. Puede verse la estabilidad del precio de Dai en la Figura 2. Entre estas y otras muchas monedas estables hay varias diferencias respecto a cómo se consigue la estabilidad de precio. Sin embargo, hablar de estos y otros detalles sobre monedas estables probablemente llevaría varios párrafos y puede que este sea el tema de una entrada futura de este blog. 

Figura 1. Precio del bitcoin de junio a septiembre de 2020. Como se puede apreciar en la imagen, en estos tres meses el precio de un bitcoin ha variado de unos 9.000$ hasta más de 12.000$. Fuente: https://coinmarketcap.com/

Figura 2. Precio de Dai de junio a septiembre de 2020. Como se puede observar en la imagen el precio de un Dai en los últimos tres meses se ha mantenido cercano a 1$ variando como mucho cerca de los +/- 4 céntimos. Fuente: https://coinmarketcap.com/

Una vez resuelto el tema de la moneda digital estable descentralizada, lo segundo que necesitamos para crear un servicio de finanzas descentralizadas es una infraestructura donde ejecutar dicho servicio. Para ello podemos utilizar una blockchain que permita la ejecución de smart contracts (contratos inteligentes) complejos, como por ejemplo Ethereum o EOS. 

Así pues, con la combinación de una infraestructura donde desplegar nuestras DApps y el uso de una criptomoneda estable podemos crear un servicio financiero sin autoridades centrales ni intermediarios.

Antes de listar algunos servicios de este tipo es necesario mencionar que todo este conjunto de aplicaciones está en un punto de desarrollo todavía bastante inmaduro, con lo que hay que tener precaución al usar los diferentes servicios. Algunos de ellos han llegado a tener bugs de software que han propiciado grandes robos de criptomonedas y la pérdida de inversiones. Además, los usuarios también tienen que tener en cuenta que algunos de los servicios descentralizados no tienen ciertas coberturas o controles gubernamentales como otros servicios centralizados parecidos a los que estamos acostumbrados. Una vez dicho esto vamos a listar algunas aplicaciones DeFi.

Para empezar, un servicio popular de este tipo son las casas de cambio de criptomonedas o, en inglés, decentralized exchanges (DEX). En una casa de cambio descentralizada podremos comprar, vender y hacer trading de criptomonedas directamente contra otros usuarios. De esta manera se reducen posibles problemas con la custodia de criptomonedas por terceras partes (a veces ha sucedido que una casa de cambio ha cerrado el negocio y han desaparecido las criptomonedas que los usuarios habían depositado) y se reducen las comisiones. Algunos de estos servicios son: 0x, bisq, AirSwap o Bancor.

Otro servicio DeFi interesante son los servicios de préstamo descentralizado o decentralized lending services en inglés. En ellos los prestatarios pueden interactuar directamente con los prestamistas sin requerir de un intermediario bancario tradicional. Con estos servicios un prestatario puede obtener liquidez en criptomonedas estables dejando un depósito como garantía con alguna otra criptomoneda como bitcoin o ether. Algunos de estos servicios son: AtomicLoans, Aave, Compound  o Akropolis

El sector de las aseguradoras tampoco se ha librado de que le salgan alternativas descentralizadas. Así, servicios como Etherisc, NexusMutual, opyn o VouchForMe actúan como plataforma para poder contratar o participar en seguros tanto de activos digitales (por ejemplo, el seguro ante un bug en un smart contract), como activos convencionales (por ejemplo, el seguro de un coche). 

Los servicios mencionados aquí son solo un muestreo de los nuevos productos DeFi que están apareciendo. De hecho, este mundo se está haciendo tan completo y complejo que podríamos generar una operativa completa enlazando varios de estos servicios. Por ejemplo, podríamos empezar utilizando una casa de cambio de criptomonedas descentralizada para obtener una moneda estable como Dai, posteriormente acceder a un servicio de préstamo descentralizado para actuar de prestamista y sacar rendimiento a este activo y, a la vez, contratar un seguro descentralizado para protegernos en caso de impago del préstamo concedido. 
Finalmente, me gustaría mencionar que este semestre en la UOC iniciamos un nuevo Programa de Desarrollo Profesional titulado Tecnología blockchain para directivos orientado a directivos de empresa, emprendedores y cualquier otro colectivo interesado en adquirir los conocimientos básicos de esta tecnología y en estudiar los casos de uso más destacados relacionados con los ámbitos de la trazabilidad, la identidad digital y la tokenización.

Victor Garcia-Font es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya.

Benvingudes finances descentralitzades (o DeFi)

En el món de blockchain i de les criptomonedes hi ha una nova paraula de moda que està sonant amb força els últims mesos: DeFi. DeFi, abreviatura de decentralized finance, fa referència a serveis financers que es gestionen mitjançant aplicacions descentralitzades (o DApps).

Qualsevol que s’hagi interessat per les criptomonedes sabrà que una de les seves característiques principals és que creen un sistema monetari descentralitzat que redueix el nombre d’intermediaris.

En lloc d’haver de confiar en un banc central per prendre les decisions respecte a la política monetària, com ara decidir la quantitat de diners en circulació, en un sistema com Bitcoin és la comunitat qui pren aquestes decisions. També, en lloc de necessitar grans intermediaris bancaris per gestionar pagaments digitals, com passa amb els pagaments amb targeta de crèdit, a Bitcoin és el propi protocol i els nodes habilitats pels participants en la criptomoneda els que canalitzen, gestionen i validen els pagaments. Seguint la mateixa filosofia, el concepte de DeFi agafa la idea de desintermediació i eliminació d’autoritats centrals i l’aplica als instruments i serveis financers com cases de canvi, mercats de divises, o assegurances.

D’aquesta manera s’espera que els serveis descentralitzats incrementin la transparència, la interoperabilitat, siguin més barats i no pateixin problemes típics dels grans intermediaris o autoritats que acumulen un poder excessiu. Per exemple, alguns dels problemes coneguts dels serveis altament centralitzats es relacionen amb casos de frau, corrupció o, simplement, casos d’opacitat i mala gestió.

Anem a centrar-nos ara en els dos components bàsics que es necessiten per crear un servei de finances descentralitzades: una moneda digital descentralitzada i una infraestructura on executar les aplicacions financeres.

Referent a la moneda digital descentralitzada, òbviament, ens referim a una criptomoneda. És possible que el primer que ens vingui al cap en aquest sentit és l’ús de bitcoin en ser la criptomoneda més popular. No obstant això, l’ús del bitcoin, ether, litecoin o altres criptomonedes té el problema de la volatilitat. Com es pot apreciar en els gràfics de més avall, bitcoin és una criptomoneda que varia el seu valor de forma extrema diàriament. Això fa que intentar executar operacions financeres basant-se en aquesta moneda sigui per ara poc pràctic. Per això, alguns projectes han llançat criptomonedes que tenen com a principal particularitat el fet de tenir un valor estable amb un preu molt proper al d’una moneda convencional com el dòlar o l’euro. Un parell d’exemples de criptomonedes estables que mantenen el preu amb el dòlar nord-americà són Tether (USDT) i Dai. Es pot veure l’estabilitat del preu del Dai a la Figura 2. Entre aquestes i moltes altres criptomonedes estables hi ha diverses diferències respecte a com s’aconsegueix l’estabilitat de preu. No obstant això, parlar d’aquests i altres detalls sobre criptomonedes estables probablement portaria diversos paràgrafs i pot ser que aquest sigui el tema d’una entrada futura d’aquest blog.

Figura 1. Preu del bitcoin de juny a setembre de 2020. Com es pot apreciar en la imatge, en aquests tres mesos el preu d’un bitcoin ha variat d’uns 9.000$ fins a més de 12.000$. Font: https://coinmarketcap.com/

Figura 2. Preu del Dai de juny a setembre de 2020. Com es pot observar en la imatge el preu d’un Dai en els últims tres mesos s’ha mantingut proper a 1$ variant com a molt a prop dels +/-4 cèntims. Font: https://coinmarketcap.com/

Un cop resolt el tema de la moneda digital estable descentralitzada, el segon que necessitem per crear un servei de finances descentralitzades és una infraestructura on executar aquest servei. Per a això podem utilitzar una blockchain que permeti l’execució de smart contracts (contractes intel·ligents) complexos, com ara Ethereum o EOS.

Així doncs, amb la combinació d’una infraestructura on desplegar les nostres DApps i l’ús de d’una criptomoneda estable podem crear un servei financer sense autoritats centrals ni intermediaris. Abans de llistar alguns serveis d’aquest tipus cal esmentar que tot aquest conjunt d’aplicacions està en un punt de desenvolupament encara força immadur, de manera que cal tenir precaució a l’usar els diferents serveis. Alguns d’ells han arribat a tenir bugs de programari que han propiciat grans robatoris de criptomonedes i la pèrdua d’inversions. A més, els usuaris també han de tenir en compte que alguns dels serveis descentralitzats no tenen certes cobertures o controls governamentals com altres serveis centralitzats semblants als que estem acostumats. Un cop dit això anem a llistar algunes aplicacions DeFi.

Per començar, un servei popular d’aquest tipus són les cases de canvi de criptomonedes o, en anglès, decentralized exchanges (DEX). En una casa de canvi descentralitzada podrem comprar, vendre i fer trading de criptomonedes directament contra altres usuaris. D’aquesta manera es redueixen possibles problemes amb la custòdia de criptomonedes per terceres parts (de vegades ha succeït que una casa de canvi ha tancat el negoci i han desaparegut les criptomonedes que els usuaris havien dipositat) i es redueixen les comissions. Alguns d’aquests serveis són: 0x, bisq, AirSwap o Bancor.

Un altre servei DeFi interessant són els serveis de préstec descentralitzat o decentralized lending services en anglès. En ells els prestataris poden interactuar directament amb els prestadors sense requerir d’un intermediari bancari tradicional. Amb aquests serveis un prestatari pot obtenir liquiditat en criptomonedes estables deixant un dipòsit com a garantia amb alguna altra criptomoneda com bitcoin o ether. Alguns d’aquests serveis són: AtomicLoans, Aave, Compound o Akropolis

El sector de les asseguradores tampoc s’ha lliurat que li surtin alternatives descentralitzades. Així, serveis com Etherisc, NexusMutual, opyn o VouchForMe actuen com a plataforma per poder contractar o participar en assegurances tant d’actius digitals (per exemple, l’assegurança davant un error en un smart contract), com a actius convencionals (per exemple, l’assegurança d’un cotxe).

Els serveis esmentats aquí són només un mostreig dels nous productes DeFi que estan apareixent. De fet, aquest món s’està fent tan complet i complex que podríem generar una operativa completa enllaçant diversos d’aquests serveis. Per exemple, podríem començar utilitzant una casa de canvi de criptomonedes descentralitzada per obtenir una criptomoneda estable com Dai, posteriorment accedir a un servei de préstec descentralitzat per actuar de prestador i treure rendiment a aquest actiu i, alhora, contractar una assegurança descentralitzada per protegir-nos en cas d’impagament del préstec concedit.

Finalment, m’agradaria esmentar que aquest semestre a la UOC iniciem un nou Programa de Desenvolupament Professional titulat Tecnología blockchain para directivos orientat a directius d’empresa, emprenedors i qualsevol altre col·lectiu interessat en adquirir els coneixements bàsics d’aquesta tecnologia i en estudiar els casos d’ús més destacats relacionats amb els àmbits de la traçabilitat, la identitat digital i la tokenització.

Victor Garcia-Font és professor dels Estudis d’Informàtica, Multimèdia i Telecomunicació de la Universitat Oberta de Catalunya.

«Nos gustaría que nuestra aplicación Tiketless sea el estándar de la gestión de compras y tickets»

«Nos gustaría que nuestra aplicación Tiketless sea el estándar de la gestión de compras y tickets»

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)

Xavier Armengol, y los hermanos Oriol y Marc Julià, son los impulsores de la aplicación Tiketless, uno de los ocho proyectos finalistas de SpinUOC 2020

Tener todos los tickets de compra, online y físicos, guardados en una única plataforma digital. Poderlos consultar desde el móvil y filtrarlos por categorías. Hacer gestiones postventa. O recibir, si así lo deseamos, recomendaciones de productos o experiencias relacionadas con nuestras preferencias.

Son algunas de las funciones de Tiketless, uno de los ocho proyectos finalistas de la jornada de emprendimiento y transferencia del conocimiento SpinUOC 2020, que se celebrará el próximo 1 de octubre en Barcelona. Los impulsores de Tiketless son Xavier Armengol, recientemente graduado en Ingeniería Informática en la UOC; Oriol Julià, que ha cursado un postgrado de Visión por Computador también en la UOC, y su hermano Marc. Entre los tres, dicen, tienen lo que necesitan para poner en marcha Tiketless. Nos lo cuentan en esta entrevista.

Tenéis bagaje profesional, os habéis movido en el ámbito internacional y algunos de vosotros conocéis de cerca el mundo de la banca. ¿Cómo surge la idea de crear Tiketless?

Xavier: Son varios factores. Uno de ellos es que yo, antes de la Covid-19, viajaba al menos dos o tres veces cada mes por trabajo. Llegaba cargado de tickets, gastos que tenía que pasar a la empresa, y recuerdo domingos por la tarde escaneándolos… y qué pesado era. Busqué opciones para gestionarlo, porque pensé que esto le tenía que pasar a más gente. Vi que había unas soluciones, llamadas OCR, para escanear tickets…

… Pero necesitabas igualmente guardar el papel físico.

Xavier: Exacto. Luego, un día, una amiga me comentó que se le habían estropeado unos auriculares muy buenos que tenía, pero que no guardaba el ticket. Y vi que, realmente, hay un problema con los tickets de compra. Hoy, podemos pagar con tarjeta, con SmartWatch, con el móvil… pero, con los tickets de compra, estamos igual que hace 50 años.

Oriol: Esta es la problemática del usuario y, también, veíamos la de los comercios. Ya hace años que vivimos una transformación: los comercios online más grandes tienen herramientas para enfocar campañas y ver cuáles son sus clientes objetivo, mientras que las tiendas físicas o los comercios online más pequeños, no. Pensamos que podíamos ser un intermediario que agrupe servicios para varios tipos de comercios, tanto online como offline.

¿Y cómo funciona, Tiketless?

Marc: Cada vez hay más tiendas online diferentes. Cuando tú vas a Amazon, puedes ver tu historial de pedidos y recuperarlo muy fácilmente. Pero, cuando compras en lugares diferentes, si quieres repetir la compra o buscar tu ticket, puede que no recuerdes donde lo compraste, y es difícil tener todo junto. Pues, nosotros, ofrecemos agrupar todos los tickets de las diferentes tiendas online en un mismo lugar. De momento, esto lo hacemos pidiendo que nos reenvíes el correo electrónico con el resguardo de compra, y nuestra plataforma lo va integrando en tu cuenta de usuario.

Xavier: Durante estos momentos de confinamiento, hemos visto la oportunidad de explorar esta vertiente. Y, con respecto a las tiendas físicas, la idea es que tengas Tiketless a tu teléfono móvil de forma que, con el simple gesto de pagar, te aparezca automáticamente el ticket a la aplicación, que estará asociada a tu tarjeta de crédito o de débito. Y luego, si quieres, puedes filtrar los tickets por importe de compra, o por tiempo; puedes utilizar Tiketless por devoluciones, por la garantía, etc. La clave es la experiencia de usuario. Queremos simplificarla. Cuando te compras una televisión, quieres llegar a casa y disfrutarla, y no estar pensando donde guardarás el ticket o si la tienes que escanear.

Oriol: Queremos, finalmente, ofrecer una solución global que sirva para cualquier tipo de compra en cualquier tipo de comercio.

¿En qué punto está, el proyecto, a día de hoy, y como os ha influido la pandemia?

Oriol: Nosotros queríamos empezar orientándonos, principalmente, hacia el sector de los comercios offline, las tiendas de la calle, pero con la Covid-19 avanzamos hacia los comercios online. A día de hoy, esperamos que la aplicación, que está en una fase muy avanzada, esté disponible en Google Playstore y en Apple Store en breve. Y la idea es que, una vez se pueda descargar, poco a poco vamos añadiendo recursos extras que aporten valor al usuario. Por ejemplo, hacer gestiones respecto al servicio postventa, o recomprar el producto o, incluso, ver qué han comprado otras personas con intereses similares.

¿Os puede convenir hacer alianzas con comercios?

Oriol: Es uno de los elementos clave de nuestro proyecto. De entrada, para enseñar una primera versión del producto, no es estrictamente necesario tener ningún partner pero, a medio plazo, queremos establecer colaboraciones con tiendas o con comercios online. Estas empresas podrán ayudarnos para que sus clientes nos conozcan y, al mismo tiempo, podrán integrar parte de su relación con clientes o futuros clientes mediante nuestra plataforma.

Xavier: Y uno de los puntos clave de Tiketless es el impacto ecológico que tiene. Queremos ayudar a que sólo se impriman los tickets cuando sea estrictamente necesario. Y, tal vez, los comercios podrán personalizar más tu experiencia de compra.

¿Nos puedes poner un ejemplo?

Xavier: Pues, por ejemplo, a mí me gustan mucho las bicis. Me gustaría que, si yo quiero, pueda recibir novedades sobre este mundo en particular. Material nuevo para mejorar la bici, equipamiento diverso…

Marc: Si tú te compras una bici, ahora la misma tienda te puede recomendar que te compres unos guantes de bici. Pero si, en Tiketless, tienes un sistema que integra diferentes tipos de comercios, este sistema te puede recomendar una ruta en bici por el Pirineo, que no te la vende la misma tienda de bicis, sino otro tipo de comercio.

Oriol: Pienso que aquí podemos aportar mucho valor añadido, haciendo recomendaciones que te haría un amigo que te conoce bien.

¿La aplicación será de pago para las personas que se la descarguen?

Oriol: No, será totalmente gratuita. Queremos crear una plataforma que puedan utilizar el máximo número de usuarios, y que puedan entrar en contacto con el máximo número de comercios. Creemos que la mejor manera de conseguirlo es que sea gratuita, como cualquier red social. Y consideramos que, si aportamos un valor añadido al usuario, encontraremos la manera de monetizar la aplicación.

En el momento en que os encontráis, ¿que significa ser finalistas de SpinUOC?

Xavier: Actualmente estamos preparándonos para que la gente pueda empezar a descargarse la aplicación, creemos que sirve para cualquier sector, para empresas y autónomos, por jóvenes que estudian, por personas que quieran reducir su huella ecológica. En el SpinUOC queremos darnos a conocer, poder buscar los primeros comercios que se quieran integrar con nosotros, y empezar a expandir nuestro negocio. La parte positiva del proyecto es que no necesitamos una gran inversión para empezar, pero en el SpinUOC nos daremos a conocer y también nos gustará estar presentes en el Mobile World Congress del año próximo.

¿Cómo os imagináis Tiketless a, pongamos … tres años vista?

Xavier: Nos imaginamos ampliar el equipo y ver que nuestra solución es útil a la sociedad.

Marco: Nos gustaría que nuestra aplicación sea el estándar de la gestión de compras y tickets.

¿A qué nivel?

Marc: Empezamos por España, pero ¡a nivel global!

Oriol: Una de las ventajas del mundo digital es que las fronteras son casi inexistentes. Si conseguimos dar valor añadido a los usuarios, a cuanta más gente podamos facilitar la vida, mucho mejor.

Roser Reyner es periodista y redactora de contenidos.

“Ens agradaria que la nostra aplicació sigui l’estàndard de la gestió de compres i tiquets”

Xavier Armengol, i els germans Oriol i Marc Julià, són els impulsors de Tiketless, un dels vuit projectes finalistes de SpinUOC 2020.

Tenir tots els tiquets de compra, online i físics, guardats en una única plataforma digital. Poder-los consultar des del mòbil i filtrar-los per categories. Fer gestions postvenda. O rebre, si així ho desitgem, recomanacions de productes o experiències relacionades amb les nostres preferències. Són algunes de les funcions de Tiketless, un dels vuit projectes finalistes de la jornada d’emprenedoria i transferència del coneixement SpinUOC 2020, que se celebrarà el proper 1 d’octubre a Barcelona. Els impulsors de Tiketless són Xavier Armengol, recentment graduat en Enginyeria Informàtica a la UOC; Oriol Julià, que ha cursat un postgrau de Visió per Computador també a la UOC, i el seu germà Marc. Entre tots tres, diuen, tenen el que necessiten per posar en marxa Tiketless. Ens ho expliquen en aquesta entrevista.

Logo Tiketless

Teniu bagatge professional, us heu mogut en l’àmbit internacional i alguns de vosaltres coneixeu de prop el món de la banca. Com sorgeix la idea de crear Tiketless?

Xavier: Són diversos factors. Un d’ells és que jo, abans de la Covid-19, viatjava com a mínim dues o tres vegades cada mes per feina. Arribava carregat de tiquets, despeses que havia de passar a l’empresa, i recordo diumenges a la tarda escanejant-los… i com de pesat se’m feia. Vaig buscar opcions per gestionar-ho, perquè vaig pensar que, això, li havia de passar a més gent. Vaig veure que hi havia unes solucions, anomenades OCR, per escanejar tiquets… 

…Però necessitaves igualment guardar el paper físic.

Xavier: Exacte. Després, un dia, una amiga em va comentar que se li havien espatllat uns auriculars molt bons que tenia, però que no guardava el tiquet. I vaig veure que, realment, hi ha un problema amb els tiquets de compra. Avui, podem pagar amb targeta, amb smartwatch, amb el mòbil… però, amb els tiquets de compra, estem igual que fa 50 anys.

App Tiketless

Oriol: Aquesta és la problemàtica de l’usuari i, també, vèiem la dels comerços. Ja fa anys que vivim una transformació: els comerços online més grans tenen eines per enfocar campanyes i veure quins són els seus clients objectiu, mentre que les botigues físiques o els comerços online més petits, no. Vam pensar que podíem ser un intermediari que agrupi serveis per diversos tipus de comerços, tant online com offline.

I com funciona, Tiketless?

Marc: Cada vegada hi ha més botigues online diferents. Quan tu vas a Amazon, pots veure el teu historial de comandes i recuperar-lo molt fàcilment. Però, quan compres a llocs diferents, si vols repetir la compra o buscar el teu tiquet, pot ser que no recordis on ho vas comprar, i és difícil tenir-ho tot junt. Doncs, nosaltres, oferim agrupar tots els tiquets de les diferents botigues online en un mateix lloc. De moment, això ho fem demanant que ens reenviïs el correu electrònic amb el resguard de compra, i la nostra plataforma ho va integrant al teu compte d’usuari.

Xavier: Durant aquests moments de confinament, hem vist l’oportunitat d’explorar aquesta vessant. I, pel que fa a les botigues físiques, la idea és que tinguis Tiketless al teu telèfon mòbil de manera que, amb el simple gest de pagar, t’aparegui automàticament el tiquet a l’aplicació, que estarà associada a la teva targeta de crèdit o de dèbit. I després, si vols, pots filtrar els tiquets per import de compra, o per temps; pots utilitzar Tiketless per devolucions, per la garantia, etc. La clau és l’experiència d’usuari. Volem simplificar-la. Quan et compres una televisió, vols arribar a casa i gaudir-la, i no estar pensant on guardaràs el tiquet o si l’has d’escanejar. 

Oriol: Volem, finalment, oferir una solució global que serveixi per a qualsevol tipus de compra en qualsevol tipus de comerç.

En quin punt està, el projecte, a dia d’avui, i com us ha influït la pandèmia?

Oriol: Nosaltres volíem començar orientant-nos, principalment, cap al sector dels comerços offline, les botigues de carrer, però amb la Covid-19 vam avançar cap als comerços online. A dia d’avui, esperem que l’aplicació, que està en una fase molt avançada, estigui disponible a Google PlayStore i a Apple Store ben aviat. I la idea és que, un cop es pugui descarregar, mica a mica hi anem afegint recursos extres que aportin valor a l’usuari. Per exemple, fer gestions respecte al servei postvenda, o recomprar el producte o, fins i tot, veure què han comprat altres persones amb interessos semblants.

Us pot convenir fer aliances amb comerços?

Oriol: És un dels elements clau del nostre projecte. D’entrada, per ensenyar una primera versió del producte, no és estrictament necessari tenir cap partner però, a mitjà termini, volem establir col·laboracions amb botigues o amb comerços online. Aquestes empreses podran ajudar-nos perquè els seus clients ens coneguin i, alhora, podran integrar part de la seva relació amb clients o futurs clients mitjançant la nostra plataforma. 

Xavier: I un dels punts clau de Tiketless és l’impacte ecològic que té. Volem ajudar que només s’imprimeixin els tiquets quan sigui estrictament necessari. I, potser, els comerços podran personalitzar més la teva experiència de compra. 

Ens en pots posar un exemple?

Xavier: Doncs, per exemple, a mi m’agraden molt les bicis. M’agradaria que, si jo vull, pugui rebre novetats sobre aquest món en particular. Material nou per millorar la bici, equipament divers…

Marc: Si tu et compres una bici, ara la mateixa botiga et pot recomanar que et compris uns guants de bici. Però si, a Tiketless, tens un sistema que integra diferents tipus de comerços, aquest sistema et pot recomanar una ruta en bici pel Pirineu, que no te la ven la mateixa botiga de bicis, sinó un altre tipus de comerç.

Oriol: Penso que aquí podem aportar molt de valor afegit, fent recomanacions que et faria un amic que et coneix bé.

L’aplicació serà de pagament per a les persones que se la descarreguin?

Oriol: No, serà totalment gratuïta. Volem crear una plataforma que puguin utilitzar el màxim nombre d’usuaris, i que puguin entrar en contacte amb el màxim número de comerços. Creiem que la millor manera d’aconseguir-ho és que sigui gratuïta, com qualsevol xarxa social. I considerem que, si aportem un valor afegit a l’usuari, trobarem la manera de monetitzar l’aplicació.

En el moment en què us trobeu, què significa ser finalistes de SpinUOC?

Xavier: Actualment estem preparant-nos perquè la gent pugui començar a descarregar-se l’aplicació, creiem que serveix per a qualsevol sector, per empreses i autònoms, per joves que estudien, per persones que vulguin reduir la seva petjada ecològica. A SpinUOC volem donar-nos a conèixer, poder buscar els primers comerços que es vulguin integrar amb nosaltres, i començar a expandir el nostre negoci. La part positiva del projecte és que no necessitem una gran inversió per començar, però a SpinUOC ens donarem a conèixer i també ens agradarà ser presents al Mobile World Congress de l’any vinent.

Com us imagineu Tiketless a, posem… tres anys vista?

Xavier: Ens imaginem ampliar l’equip i veure que la nostra solució és útil a la societat. 

Marc: Ens agradaria que la nostra aplicació sigui l’estàndard de la gestió de compres i tiquets. 

A quin nivell?

Marc: Comencem per Espanya, però a nivell global!

Oriol: Un de les avantatges del món digital és que les fronteres són quasi inexistents. Si aconseguim donar valor afegit als usuaris, a quanta més gent puguem facilitar la vida, molt millor.

Roser Reyner és periodista i redactora de continguts.

Edgar Jorba: «Me gustaría que Aimentia se convierta en el referente de los servicios de salud mental en la nube»

Edgar Jorba: «Me gustaría que Aimentia se convierta en el referente de los servicios de salud mental en la nube»

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)

Edgar Jorba, estudiante del grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC, es uno de los ocho finalistas de SpinUOC 2020.

‘AI’, de Artificial Intelligence, y ‘Mentia’, de Mente. Aimentia es uno de los ocho proyectos finalistas de la jornada de emprendimiento de la UOC, SpinUOC, que este año se celebrará el 1 de octubre. Se trata de una clínica virtual para profesionales de la psicología, la psiquiatría y la neurología y para sus pacientes. Aimentia les permite comunicarse, hacer seguimiento entre sesiones presenciales u online y, sobre todo, registrar en ella continuamente datos anónimos sobre los síntomas y el estado de los pacientes. Estos datos, junto con otras procedentes de artículos científicos o aportadas por organizaciones, se procesan a través de inteligencia artificial, por lo que generan un conocimiento que enriquece continuamente las herramientas de diagnóstico, tratamiento y predicción que usan los profesionales. Este círculo virtuoso viene a democratizar la atención a la salud mental. Así lo afirma el ideólogo de Aimentia,  Edgar Jorba  (Barcelona, ​​1995), estudiante del grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC, después de que unos 250 profesionales hayan probado la herramienta en su fase de validación.

Los impulsores de Aimentia habláis de una nueva era de la salud mental. ¿A qué os refierís?

La psicología y la psiquiatría aún trabajan con bolígrafo y papel, algo impensable en otras especialidades sanitarias. La digitalización de la atención a la salud mental es, pues, parte de la nueva era, como también lo son la investigación y la tecnología, en las que este ámbito siempre ha ido más cojo que otras ramas de la medicina. Y, obviamente, hablamos de nueva era con referencia a la integración de la inteligencia artificial y la atención a la salud mental.

El cerebro, y su interacción con el resto del cuerpo, es todavía un gran desconocido, y cada persona es un mundo. Los nombres de los trastornos no dejan de ser etiquetas para entendernos, ¿verdad?

Exacto. Nosotros no queremos etiquetas, en salud mental no funcionan. Queremos que los profesionales puedan hacer un mejor seguimiento de sus pacientes. Un seguimiento empírico y en tiempo real; hacer tratamientos ‘transdiagnósticos’.

¿Nos puedes poner un ejemplo, para ilustrar cómo funciona Aimentia?

Hemos creado un lenguaje de programación que está basado en los síntomas y, también, en otros patrones no clínicos que rodean la persona. Un ejemplo muy claro es el de la Covid-19. En pacientes con ansiedad generalizada, hemos visto que empiezan a aparecer síntomas que no estaban registrados en los protocolos o manuales oficiales. La psicología y la psiquiatría trabajan con manuales muy antiguos como referencia. Si no englobamos el síntoma en una etiqueta y, en cambio, mediante la inteligencia artificial, el comparamos anónimamente con otros perfiles, tal vez podemos encontrar un tratamiento más efectivo para el cuadro clínico, no por la etiqueta.

¿Aimentia se puede personalizar para cada profesional y para cada paciente?

Los profesionales disponen de un dashboard con multitud de recursos que pueden personalizar de acuerdo con su manera de trabajar. Ellos indican a sus pacientes que se registren de manera gratuita. Los pacientes tienen unas herramientas que pueden utilizar autónomamente para introducir unos primeros datos y, después, el profesional, con sugerencias fruto de la inteligencia artificial, decide qué herramientas hay que utilice cada paciente en su proceso terapéutico. Las de seguimiento son muy importantes para no perder información entre sesiones y para evitar recaídas. Muchas veces, entre sesión y sesión, pasan cosas que sería relevante que el profesional conociera, pero que se pierden.

Y la base de datos que vaya construyendo, ¿quién la puede consultar?

Los profesionales pueden consultar tendencias y, sobre todo, los datos se integran en las herramientas que utilizan y las mejoran. También, los hospitales, farmacéuticas, centros de investigación, nos pueden pedir tendencias sobre datos anónimos de que disponemos, o nos pueden aportar datos anónimos suyos, que introducimos en nuestra infraestructura para que la inteligencia artificial haga análisis y predicciones. Uno de los puntos fuertes de Aimentia es su versatilidad.

Hablamos de la inteligencia artificial de Aimentia. ¿Cómo funciona?

[Ríe]. Me río porque la inteligencia artificial se ha convertido en el nuevo ‘bio’. Un tipo de elemento de marketing, que muchas veces no es real. Aimentia ha sido creada desde cero, así como el lenguaje de programación específico para poder tener una inteligencia artificial pionera y propia. Me gustaría hablar de ello sin asustar a nadie, porque hay gente que se piensa que es ‘robar datos’, o un ‘sustitutivo humano’, y esto es un error. La inteligencia artificial es al servicio de los usuarios para acompañarlos y mejorar el proceso; no es el enemigo, sino la solución para empoderarlos. 

Es importante aclararlo, y más en un tema tan delicado como la salud mental…

Cumplimos con la ley de protección de datos, hacemos seguimiento con abogados para que todo se mantenga fiel y estricto, y hacemos recomendaciones también a los profesionales. Nunca cogemos los datos personales de los pacientes en nuestra ‘minería de datos’, porque no las necesitamos. Necesitamos identificar perfiles, vincularlos a muestras similares, y así obtener las tendencias, conocer la manera más rápida y eficaz de ayudar a los pacientes.

Durante la crisis de la Covid-19, habéis puesto en marcha un servicio de soporte 24 horas a profesionales sanitarios. ¿Cómo ha ido?

Hemos atendido, a un nivel muy local, cerca de una treintena de personas. No puedo entrar demasiado en detalles, pero sí hemos visto que no lo han pasado nada bien. Y estamos pensando adaptar Aimentia, con otros colaboradores, para ampliar la atención a profesionales sanitarios.

¿La Covid-19 ha movido vuestros planes?

Totalmente. Teníamos que ir al Mobile Word Congress, teníamos preparada una ronda para inversores en febrero. Todo quedó anulado y nosotros congelados. Pero sí estamos viendo que el ámbito de la salud digital se está levantando con muchísima fuerza. Estamos diseñando una nueva ronda pre-seed y también pensamos en programas de financiación pública. Y hemos aprendido mucho. Queremos acercarnos a instituciones u organizaciones que compartan nuestros valores, para tener más usuarios, más datos, y mejorar la aplicación. Además, la plataforma es gratuita para ONGs en momentos de emergencia y acompañaremos anlos profesionales que han empezado con nosotros y que por la crisis no puedan pagar.

También, seréis finalistas del SpinUOC. ¿Qué supondría, ganar este certamen?

Ganar sería llegar a la cima de un proceso con un equipo humano y profesional increíble que nos ha acompañado durante todo el programa. Estamos muy agradecidos de que nuestra universidad impulse este tipo de iniciativa premiando la innovación y el impacto social. Queremos seguir visibilizando la pandemia invisible, creando alianzas con otras instituciones y profesionales para poder dar un paso disruptivo en salud digital, construyendo la nueva era en salud mental.

¿Por qué decidiste estudiar el grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC?

La UOC me permite estudiar a distancia, tener más libertad para viajar. Cuando tuve la idea de crear Aimentia, aunque no estudiaba en la UOC y me movía por Europa, hablando con profesionales y pacientes, para ver si realmente existía la necesidad de que yo había detectado. De hecho, la construcción de Aimentia se ha hecho con profesionales y pacientes. Esto es una de las cosas que más nos gusta.

¿Y en qué te gustaría que se convierta Aimentia?

Me gustaría que se convirtiera en el referente de los servicios de salud mental en la nube, como el Amazon Web Services, pero de salud. Donde se pudieran integrar otras plataformas sobre trastornos específicos, donde los profesionales tuvieran herramientas, pudieran personalizar aún mejor la terapia, y donde la salud mental acabara vinculante a la salud integral de la medicina general.

Roser Reyner es periodista y redactora de contenidos.

Edgar Jorba: “M’agradaria que Aimentia es convertís en el referent dels serveis de salut mental al núvol”

Edgar Jorba, estudiant del grau d’Enginyeria de Tecnologies i Serveis de Telecomunicació de la UOC, és un dels vuit finalistes de SpinUOC 2020.

‘Ai’, d’Artificial Intelligence, i ‘Mentia’, de Ment. Aimentia és un dels vuit projectes finalistes de la jornada d’emprenedoria de la UOC, SpinUOC, que aquest any se celebrarà l’1 d’octubre. Es tracta d’una clínica virtual per a professionals de la psicologia, la psiquiatria i la neurologia i per als seus pacients. Aimentia els permet comunicar-se, fer seguiment entre sessions presencials o online i, sobretot, registrar-hi contínuament dades anònimes sobre els símptomes i l’estat dels pacients. Aquestes dades, juntament amb altres de procedents d’articles científics o aportades per organitzacions, es processen a través d’intel·ligència artificial, de manera que generen un coneixement que enriqueix contínuament les eines de diagnòstic, tractament i predicció que usen els professionals. Aquest cercle virtuós ve a democratitzar l’atenció a la salut mental. Així ho afirma l’ideòleg d’Aimentia, Edgar Jorba (Barcelona, 1995), estudiant del grau d’Enginyeria de Tecnologies i Serveis de Telecomunicació de la UOC, després que uns 250 professionals hagin provat l’eina en la seva fase de validació. 

Els impulsors d’Aimentia parleu d’una nova era de la salut mental. A què us referiu?

La psicologia i la psiquiatria encara treballen amb bolígraf i paper, cosa impensable en altres especialitats sanitàries. La digitalització de l’atenció a la salut mental és, doncs, part de la nova era, com també ho són la investigació i la tecnologia, en les quals aquest àmbit sempre ha anat més coix que altres branques de la medicina. I, òbviament, parlem de nova era amb referència a la integració de la intel·ligència artificial i l’atenció a la salut mental. 

El cervell, i la seva interacció amb la resta del cos, és encara un gran desconegut, i cada persona és un món. Els noms dels trastorns no deixen de ser etiquetes per entendre’ns, oi?

Exacte. Nosaltres no volem etiquetes, en salut mental no funcionen. Volem que els professionals puguin fer un millor seguiment dels seus pacients. Un seguiment empíric i en temps real; fer tractaments ‘transdiagnòstics’.

Ens pots posar un exemple, per il·lustrar com funciona Aimentia?

Hem creat un llenguatge de programació que està basat en els símptomes i, també, en altres patrons no clínics que envolten la persona. Un exemple molt clar és el de la Covid-19. En pacients amb ansietat generalitzada, hem vist que comencen a aparèixer símptomes que no estaven registrats als protocols o manuals oficials. La psicologia i la psiquiatria treballen amb manuals molt antics com a referència. Si no englobem el símptoma en una etiqueta i, en canvi, mitjançant la intel·ligència artificial, el comparem anònimament amb altres perfils, potser podem trobar un tractament més efectiu per al quadre clínic, no per l’etiqueta. 

Aimentia es pot personalitzar per a cada professional i per a cada pacient?

Els professionals disposen d’un dashboard amb multitud de recursos que poden personalitzar d’acord amb la seva manera de treballar. Ells indiquen als seus pacients que es registrin de manera gratuïta. Els pacients tenen unes eines que poden utilitzar autònomament per introduir unes primeres dades i, després, el professional, amb suggeriments fruit de la intel·ligència artificial, decideix quines eines cal que utilitzi cada pacient en el seu procés terapèutic. Les de seguiment són molt importants per no perdre informació entre sessions i per evitar recaigudes. Molts cops, entre sessió i sessió, passen coses que seria rellevant que el professional conegués, però que es perden. 

I la base de dades que aneu construint, qui la pot consultar?

Els professionals poden consultar tendències i, sobretot, les dades s’integren en les eines que utilitzen i les milloren. També, els hospitals, farmacèutiques, centres de recerca, ens poden demanar tendències sobre dades anònimes de què disposem, o ens poden aportar dades anònimes seves, que introduïm a la nostra infraestructura perquè la intel·ligència artificial faci anàlisis i prediccions. Un dels punts forts d’Aimentia és la seva versatilitat. 

Parlem de la intel·ligència artificial d’Aimentia. Com funciona?

[Riu]. Ric perquè la intel·ligència artificial s’ha convertit en el nou ‘bio’. Una mena d’element de màrqueting, que molts cops no és real. Aimentia ha sigut creada des de zero, així com el llenguatge de programació específic per poder tenir una intel·ligència artificial pionera i pròpia. M’agradaria parlar-ne sense espantar ningú, perquè hi ha gent que es pensa que és ‘robar dades’, o un ‘substitutiu humà’, i això és un error. La intel·ligència artificial és al servei dels usuaris per acompanyar-los i millorar el procés; no és l’enemic, sinó la solució per apoderar-los.

És important aclarir-ho, i més en un tema tan delicat com la salut mental…

Complim amb la llei de protecció de dades, fem seguiment amb advocats perquè tot es mantingui fidel i estricte, i fem recomanacions també als professionals. Mai agafem les dades personals dels pacients en la nostra ‘mineria de dades’, perquè no les necessitem. Necessitem identificar perfils, vincular-los a mostres similars, i així obtenir les tendències, conèixer la manera més ràpida i eficaç d’ajudar els pacients. 

Durant la crisi de la Covid-19, heu posat en marxa un servei de suport 24 hores a professionals sanitaris. Com ha anat?

Hem atès, a un nivell molt local, prop d’una trentena de persones. No puc entrar massa en detalls, però sí que hem vist que no ho han passat gens bé. I estem pensant d’adaptar Aimentia, amb altres col·laboradors, per ampliar l’atenció a professionals sanitaris.

La Covid-19 ha mogut els vostres plans?

Totalment. Havíem d’anar al Mobile Word Congress, teníem preparada una ronda per a inversors al febrer. Tot va quedar anul·lat i nosaltres congelats. Però sí que estem veient que l’àmbit de la salut digital s’està aixecant amb moltíssima força. Estem dissenyant una nova ronda pre-seed i també pensem en programes de finançament públic. I hem après molt. Volem apropar-nos a institucions o organitzacions que comparteixin els nostres valors, per tenir més usuaris, més dades, i millorar l’aplicació. A més, la plataforma és gratuïta per a ONG en moments d’emergència i acompanyarem els professionals que han començat amb nosaltres i que per la crisi no puguin pagar.

També, sereu finalistes d’SpinUOC. Què suposaria, guanyar aquest certamen?

Guanyar seria arribar al cim d’un procés amb un equip humà i professional increïble que ens ha acompanyat durant tot el programa. Estem molt agraïts que la nostra universitat impulsi aquest tipus d’iniciativa premiant la innovació i l’impacte social. Volem seguir visibilitzant la pandèmia invisible, creant aliances amb altres institucions i professionals per poder donar un  pas disruptiu en salut digital, construint la nova era en salut mental.

Per què vas decidir estudiar el grau d’Enginyeria de Tecnologies i Serveis de Telecomunicació de la UOC?

La UOC em permet estudiar a distància, tenir més llibertat per viatjar. Quan vaig tenir la idea de crear Aimentia, encara no estudiava a la UOC i em movia per Europa, parlant amb professionals i pacients, per veure si realment existia la necessitat que jo havia detectat. De fet, la construcció d’Aimentia s’ha fet amb professionals i pacients. Això és una de les coses que més ens agrada.

I en què t’agradaria que es converteixi Aimentia?

M’agradaria que es convertís en el referent dels serveis de salut mental al núvol, com l’Amazon Web Services, però de salut. On es poguessin integrar altres plataformes sobre trastorns específics, on els professionals tinguessin eines, poguessin personalitzar encara millor la teràpia, i on la salut mental s’acabés vinculant a la salut integral de la medicina general. 

Roser Reyner és periodista i redactora de continguts.

Super Mario Bros cumple 35 años

Super Mario Bros cumple 35 años

Este 13 de Septiembre de 2020 cumple años Super Mario Bros, el primer juego de la franquicia protagonizada por Mario, sin duda uno de los personajes icónicos de la historia de los videojuegos y fontanero de referencia a escala mundial. Creado por el genial Shigeru Miyamoto, padre de otras «criaturas» ya también parte del imaginario popular como Link o Donkey Kong, Mario se ha convertido en el buque insignia y embajador de la compañía Nintendo.

Si bien, el juego cumple 35 años, su protagonista tiene algunos años más. La primera aparición de Mario en realidad se remonta a 1981, en la máquina arcade Donkey Kong. Entonces debía rescatar a Pauline, no existía todavía la princesa Peach. Nace medio de casualidad, pues en realidad dicho arcade se había concebido como una adaptación de Popeye, pero al final no se cierra el acuerdo y toca improvisar. Y para no tener que pensar como dibujar su cara, simplemente le ponen un bigote enorme, que pasaría a convertirse en seña de su identidad. Pero Miyamoto ya tenía claro entonces que sería un personaje recurrente en distintos productos. En 1983 vuelve a aparecer, ya con su nombre claramente indicado, en el juego Mario Bros, con Luigi. En este caso, también en formato máquina Game&Watch, con multijugador, y trabajando en logística (todavía no existía Amazon, eso sí).

Máquina portable Game&Watch del juego Mario Bros.

Aún cuando existen estas apariciones anteriores, el caso es que Nintendo celebra el aniversario del juego donde aparecen todos los elementos que nos vienen a la cabeza asociados al nombre: plataformas, tuberías, champiñones, monedas, bloques, etc. Y claro, el tópico y típico rescate de la princesa Peach, que siempre está en otro castillo, de las garras del malvado Bowser y su familia. Un juego muy bien diseñado, con un primer nivel del juego prácticamente de manual de curso de Game Design. Y sobre todo, para todas las edades, pues entonces los videojuegos todavía eran como un juguete más y se debían vender con los niños en mente. Pero siempre es interesante que un juego no requiera el reclamo de la violencia extrema. Salvo que seas un pobre goomba, claro.

Aparece precisamente en un momento clave de la mano de la consola NES (Nintendo Entertainment System, o Famicon en Japón), pues en Estados Unidos acaba de suceder la crisis del videojuego, con la dura caída de la compañía Atari. Serían Nintendo y Mario quienes conseguirían restablecer la fe en el mercado de los videojuegos. Mario se convierte en el listón y el enemigo a batir para cualquier fabricante. Esa fue la razón de ser de Sonic cuando SEGA lo concibió (si bien después ambos personajes se harían muy amigos). Mario y Luigi incluso tendrían una serie de televisión, o serían los primeros personaje de videojuegos con una película con actores reales de renombre. Si bien en este caso mejor no hablar mucho de ella. Hollywood todavía no sabía (¿sabe?) como adaptar un videojuego.

Entrada de la serie de televisión The Super Mario Bros. Super Show!

En cualquier caso, desde ese momento, Mario pasa a ser el primero en dar el salto para cualquier nueva generación de consolas Nintendo. Si aparece una nueva consola, allí está Mario abriendo la senda, tanto como producto para vender la consola, como para dar fe de sus nuevas capacidades tecnológicas. Saltamos al Technicolor o el chip SuperFX en Super Mario World (SNES, 1990) o los primeros pinitos del 3D de Super Mario 64 (Nintendo 64, 1996), y de allí hasta fecha de hoy, con la Switch, o incluso el móvil.

Cada consola habrá tenido más o menos éxito en su generación, pero Mario es incombustible y se sigue reinventado para cada nuevo juego, ya sea de plataformas puras y duras o haciendo pinitos en otros géneros, como las carreras de coches (Super Mario Kart), juegos de mesa (Mario Party), o rompecabezas (Dr. Mario, con cambio de profesión), etc. Más de 300 juegos donde aparece como protagonista desde entonces, que se dice pronto, siguiendo la estela de ese Super Mario Bros.

Super Mario Kart, o como arruinar amistades de años en pocos minutos.

De momento, Nintendo ya a anunciado su programa oficial de festejos, rescatando algunas antiguas oportunidades de disfrutar del personaje. Incluida una nueva revisión de las Game&Watch. Claro que no sé yo si un aparato con una pantalla diminuta es lo mejor para un público objetivo que era pre-adolescente hace 35 años. ¡Ay!, esto de la vista cansada… 😉

¡Feliz aniversario, Super Mario Bros!

PD: Y en medio año…

Joan Arnedo es profesor de los estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación en la UOC. Director académico del Máster Universitario en Diseño y Programación de Videojuegos e investigador del grupo GAME en el campo del uso de los juegos en el aprendizaje. Su experiencia se remonta a cuando los ordenadores MSX poblaban la Tierra…

Lo ágil vs lo predictivo… ¿todavía?

Lo ágil vs lo predictivo… ¿todavía?

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)

En los entornos profesionales y académicos vinculados a la dirección de proyectos, la incorporación de las propuestas ágiles a la cultura organizativa de todo tipo de sectores (también el TIC, evidentemente), sigue generando debate, tal y como nuestro compañero y maestro José Ramon Rodríguez no ha dejado de explicar en muchas ocasiones en este mismo blog. Y como en muchos debates organizativos similares la controversia genera, a pesar de que cada vez menos, defensas numantinas contrapuestas entre los partidarios de los sistemas waterfall, tradicionales o predictivos (predictivos por la necesidad de gestionar en un futuro controlable) y los defensores, a veces evangelistas, de los sistemas ágiles o adaptativos (adaptativos por la necesidad de priorizar los deseos/requisitos del cliente/usuario a medida que se concretan). Los primeros argumentan la necesidad, que a menudo es exigencia del cliente, de garantías de coste, de tiempo, de calidad…; mientras que los segundos ponen los beneficios de la satisfacción de estos mismos clientes como argumento clave. 

A nosotros –y creemos que ya a una mayoría de la profesión- nos parece claro que no se trata de proclamar una metodología ganadora frente la otra, ni de apuntarse acríticamente a una tendencia, la ágil, que, en el otro lado de los radicales, todavía hay quién considera solo una moda. Pensamos que lo que hace falta es identificar cómo tendría que afrontar una organización la mejora de sus sistemas de gestión de proyectos incorporando las mejores prácticas de cada casa; es decir, lo que sea más eficiente en cada situación y momento. De alguna manera (y quizás son debilidades postconfinamiento) asumiendo, como tantos otros antes de nosotros, el pensamiento poético de J.V.Foix de 1947 de “me exalta lo nuevo y me enamora lo viejo” (a pesar de que agile, seamos francos, ya no es tan nuevo).

En el contexto de este debate, en esta entrada queremos volver a intentar explicar de dónde viene todo ello y dar alguna pista de donde estamos. Y en alguna entrada posterior, intentaremos dar algún detalle más de a dónde vamos y con qué reglas.

Lés metodologías ágiles o adaptativas (y muchos de sus nombres como Scrum, XP, Kanban, Lean…) se incorporaron a la ingeniería del software a primeros del siglo XXI, cuando las herramientas de desarrollo de software permitieron la programación orientada a objetos y la programación que se llamó visual. Y también cuando las BBDD relacionales ya habían resuelto definitivamente los problemas de rendimiento que tenían y ya se habían convertido en la solución de mercado mayoritaria. 

La facilidad para poder enmendar, si hacía falta, una definición en la arquitectura de datos, o la facilidad de poder modificar una pantalla, o una función encapsulada, hicieron posible y lógico flexibilizar lo que durante décadas había sido un dogma en la ingeniería del software: primero el análisis, después el diseño y finalmente la programación y pruebas. En definitiva, se dieron las condiciones ideales por que se flexibilizara la producción de software. Es decir: antes de estos saltos tecnológicos era difícil, por no decir imposible, haber puesto en marcha el mundo ágil que tenemos ahora. O dicho de otro modo: la evolución tecnológica volvió a inducir el cambio productivo, en este caso, del propio software.

Era en aquel momento, pues, que podía emerger, de forma casi natural, el planteamiento ágil que quedó representado en su manifiesto. Y tuvo éxito. Y lo acompañó el nacimiento de Scrum, que se hizo muy popular y que sigue ganando adeptos. (Un paréntesis: en el desarrollo de software ¿todo es tan moderno y ágil? ¡No! Quedan algunas aldeas en la Galia tecnológica que muestran la, todavía, diversidad de todo ello: por ejemplo, el mundo COBOL resiste a sus 70 años en algunos valiosos y muy pesantes sistemas de TI de sectores tradicionales) 

Estas situaciones de cambio son habituales en la mejora de los procesos de producción. Por ejemplo, hoy las pruebas de impacto de los vehículos en proceso de diseño (coches, motos,…) ya no necesitan vehículos físicos: el 90% son pruebas virtuales. Por cierto, fue en el interior de los sistemas de producción del sector de la automoción donde nacieron Kanban y Lean, dos de los ágiles indiscutibles. 

Kanban lo hizo en los años 50 en Toyota, con la voluntad de rebajar los stocks, y asegurar que los materiales, dentro del proceso productivo,  están solo cuando hacen falta. Usaba y usa tarjetas (ahora virtuales) que indican lo que hay que producir. Parece claro que fue el precursor del método TPS (Toyota Production System) y posteriormente de sistemas como Just in Time o Lean Management. Tanto en los entornos de producción originales como en los de gestión, su idea es gestionar eficientemente las cargas de trabajo para optimizar el trabajo que hace cada equipo.

Lean también tiene los orígenes en Toyota, pero todavía es más antiguo: 1937. Lo planteó Taiichi Ohno viendo la baja productividad de la industria japonesa frente los nuevos sistemas de producción en cadena en los Estados Unidos. Tiene fuertes relaciones con las ideas de Kanban en el sentido de minimizar los stocks alineando los métodos a las necesidades de los clientes, a pesar de que a Lean, el principio de la mejora continua tiene un peso muy importante. Aquel viejo Lean ha evolucionado también –y volvemos a hablar de gestión de proyectos- hacia el Lean Project Management, que tiene como principio fundamental eliminar todo aquello que no agrega valor al cliente, para centrarse en aquellas actividades actuales que son imprescindibles para producir los resultados que espera el cliente. Y esto, parece claro que ya huele a los planteamientos ágil que conocemos ahora.

Los métodos ágile se han hecho muy populares por necesidades muy de nuestro tiempo como las de los gerentes de un menor time-to-market, o las de los desarrolladores que hacen aplicaciones para móviles, o videojuegos, o productos de animación, o de análisis de novísimos datos… Pero también por la mayor exigencia de empatía con las necesidades de los clientes (empatía que ya se acepta como un must de cualquier proyecto) aligerando lo que a menudo era una enorme angustia cuando se los pedía a los clientes/usuarios que “definieran”, clara e irreversiblemente, lo que querían (requisitos). Esta empatía con el cambio (justificado por la a menudo inevitable indefinición inicial) está en el positivo adjetivo alternativo de adaptativas que se ha dado a estos métodos ágiles.

Pero las metodologías ágile no están libres de pecado original. Y en bastantes casos se implementaron de forma “elefantina” desplazando los otros sistemas de la chatarrería TI, sin un cuidadoso análisis de la realidad organizativa y de sus necesidades. Por eso, después de algunas dolorosas experiencias iniciales, las empresas más inteligentes, como nos dice el informe Pulse 2018 del PMI, tendieron a incorporar progresivamente los nuevos métodos y a menudo con sistemas híbridos, aplicando unas metodologías u otras según una serie de parámetros del proyecto y otras consideraciones de contexto como el tipo de equipos de trabajo, la organización o la financiación.

En el otro lado del debate, las metodologías predictivas (adjetivo que quizás suena mejor que el de clásicas en un entorno tan dado a las modernidades como el TIC), tienen un origen muy y muy diferente, como mínimo sus dos referentes principales, PMBOK y PRINCE2.

PMBOK es una propuesta del PMI que nace en EEUU en 1969 fruto de las inquietudes de un grupo de cinco ingenieros hacia los problemas, especialmente de nomenclatura, de prácticas cotidianas y de comunicación, que iban apareciendo en un entorno donde el trabajo por proyectos empezaba a consolidarse. Desde entonces, la vocación de las buenas prácticas propuestas por el PMBOK ha seguido siempre orientada a la mejora del trabajo de las directoras y directores de proyectos, en base a un trabajo cooperativo que lo ha traído en 2017 hasta su 6.ª edición. Creemos que es muy relevante resaltar que cada edición se mejora a partir de un trabajo entre miles de jefas y jefes de proyectos que voluntariamente trabajan para actualizar y mejorar esta propuesta de buenas prácticas. Quizás por este anclaje en la realidad el PMBOK pone mucho de su foco en identificar aquellos elementos del entorno de las organizaciones que son clave para garantizar el éxito de los proyectos. En este sentido sitúa una buena planificación lo más completa y trabajada en cada momento como un elemento clave en los resultados, definiendo tanto como se pueda el alcance, las tareas, los esfuerzos necesarios, el presupuesto, los riesgos y los interesados, entre otros temas.

PRINCE2 es una propuesta muy centrada en el sector TIC que es donde nació: la CCTA, hoy OGC del gobierno del Reino Unido. No se puede esconder que en su origen tiene un claro propósito predictivo que aparece en el propio nombre del método: “PRoject IN Controlled Environments (PRINCE). Buscaba situar los proyectos, pues, en un entorno controlado y gestionable.  En el caso de PRINCE2, a diferencia de PMBOK, sí se puede hablar de una metodología de gestión de proyectos, con flujos, procesos, documentos, roles, etc… Plantea hasta 7 temas claves: los planes (cuánto, como, cuando), el cambio, la calidad, los riesgos, la organización, el progreso del proyecto y el Bussines Caso.

Llegados aquí y vistos los planteamientos básicos de cada lado e intuyendo su complementariedad, ¿por qué pues el debate entre los mundos adaptativos y predictivos tuvo y tiene momentos de cierta radicalidad? Posiblemente porque el planteamiento ágil se presentó como la solución a los problemas de las metodologías predictivas tradicionales. En algún momento fue casi un planteamiento de bandos, de tifosis, que dio mucho juego (del que todavía se encuentran algunos rastros). Pero esta discusión sobre salvadores y pecadores ya empieza a ser antigua y de poco interés para las nuevas generaciones que ven con naturalidad un mundo hibridizado –líquido que diría el sabio. Además, los principios, siguiendo a Groucho, se pueden ir adaptando también sin demasiados complejos y en la búsqueda del beneficio común. De hecho, tanto PMBoK como PRINCE2, en sus últimas renovaciones, han ido dejándose empapar de las filosofías ágiles: el primero ya tiene publicada, de la mano de Agile Alliance, una “Guía práctica de Ágil”; y el segundo propone artefactos prácticos como el agilómetre  en su Prince2Agile movimiento. Además, el mundo ágil ha desbordado del todo su ámbito natural inicial, el del desarrollo de software, para bañar áreas y proyectos de todo tipo, como por ejemplo, los de transformación organizacional.

Afortunadamente, pues, parece que salimos del mundo de las purezas, para ir al que realmente preocupa a las y los jefes de proyecto, que no son las etiquetas sino los indicadores por los cuales será valorado el éxito de su proyecto.

Nota: hemos ilustrado esta entrada con la portada de la Agile Practice Guide, firmada a dos manos por el PMI y la Agile Alliance, porque creemos que son una buena muestra de lo tendencia a lo híbrido

Pere Mariné Jové, PMP 
Profesor Colaborador de la UOC en Dirección de Proyectos, pmarine@uoc.edu 

Josep Maria Marco-Simó
Profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC

Allò àgil vs allò predictiu… Encara?

 L’Agile Practice Guide de PMI i la Agile Alliance són una bona mostra de la tendència a allò híbrid

Entre els entorns professionals i acadèmics vinculats a la direcció de projectes, la incorporació de les propostes àgils a la cultura organitzativa de tota mena de sectors (també el TIC, evidentment), segueix generant debat, tal i com el nostre company i mestre José Ramon Rodríguez no ha deixat d’explicar en moltes ocasions en aquest mateix blog. I com en molts debats organitzatius similars la controvèrsia genera, tot i que cada cop menys, defenses numantines contraposades entre els partidaris dels sistemes waterfall, tradicionals o predictius (predictius per la necessitat de gestionar en un futur controlable) i els defensors, de vegades evangelistes, dels sistemes àgils o adaptatius (adaptatius per la necessitat de prioritzar els desitjos/requisits del client/usuari a mida que es van concretant). Els primers argumenten la necessitat, que sovint és exigència del client, de garanties de cost, de temps, de qualitat…; mentre que els segons posen els beneficis de la satisfacció d’aquests mateixos clients com argument clau. 

A nosaltres –i creiem que ja a una majoria de la professió- ens sembla clar que no es tracta de proclamar una metodologia guanyadora front l’altra, ni d’apuntar-se acríticament a una tendència, la àgil, que, en l’altre costat dels radicals, encara hi ha qui considera només una moda. Pensem que el que cal és identificar com hauria d’afrontar una organització la millora del seus sistemes de gestió de projectes incorporant les millors pràctiques de cada costat; és a dir, el que sigui més eficient en cada situació i moment. D’alguna manera (i potser són debilitats postconfinament) assumint, com tants altres abans de nosaltres, el pensament poètic de J.V.Foix al 1947 de “m’exalta el nou i m’enamora el vell” (tot i que agile, siguem francs, ja no és tan nou).

En el context d’aquest debat en aquesta entrada volem tornar a intentar explicar d’on ve tot plegat i donar alguna pista de on estem. I en alguna entrada posterior, intentarem donar algun detall més de cap on anem i amb quines regles.

Les metodologies àgils o adaptatives (i molts dels seus noms com Scrum, XP, Kanban, Lean…) es van incorporar a la enginyeria del programari a primers del segle XXI, quan les eines de desenvolupament de programari van permetre la programació orientada a objectes i la programació que es va dir visual. I també quan les BBDD relacionals ja havien resolt definitivament els problemes de rendiment que tenien i ja s’havien convertit en la solució de mercat majoritària. 

La facilitat per poder esmenar, si calia, una definició en l’arquitectura de dades, o la facilitat en poder modificar una pantalla, o una funció encapsulada, van fer possible i lògic flexibilitzar el que durant dècades havia estat un dogma en la enginyeria del programari: primer l’anàlisi, després el disseny i finalment la programació i proves. En definitiva, es van donar les condicions ideals per que es flexibilitzés la producció de programari. És a dir: abans d’aquests salts tecnològics era difícil per no dir impossible haver posat en marxa el món àgil que tenim ara. O dit d’una altra manera: l’evolució tecnològica va tornar a induir el canvi productiu, en aquest cas, del propi programari.

Era en aquell moment, doncs, que podia emergir, de forma quasi natural, el plantejament àgil que va quedar representat en el seu manifest. I va tenir èxit. I el va acompanyar el naixement de Scrum, que es va fer molt popular i que segueix guanyant adeptes. (Un parèntesi: en el desenvolupament de programari tot és tan modern i àgil? No! Queden algunes aldees a la Gàl·lia tecnològica que mostren la, encara, diversitat de tot plegat: per exemple, el món COBOL resisteix als seus 70 anys en alguns valuosos i molt pesants sistemes de TI de sectors tradicionals) 

Aquestes situacions de canvi són habituals en la millora dels processos de producció. Per exemple, avui les proves d’impacte dels vehicles  en procés de disseny (cotxes, motos,…) ja no necessiten vehicles físics: el 90% són proves virtuals. Per cert, va ser en el sí dels sistemes de producció del sector de la automoció que van néixer Kanban  i Lean, dos dels àgils indiscutibles. 

Kanban ho va fer als anys 50 a Toyota, amb la voluntat de rebaixar els estocs, i assegurar que els materials, dins del procés productiu, hi són només quan calen. Feia i fa servir targetes (ara virtuals) que indiquen allò que cal produir. Sembla clar que va ser el precursor del mètode TPS (Toyota Production System) i posteriorment de sistemes com el Just in Time o Lean Management. Tant en els entorns de producció originals com en els de gestió, la seva idea és gestionar eficientment les càrregues de treball per optimitzar la feina que fa cada equip.

Lean també té els orígens a Toyota, però encara és més antic: 1937. El va plantejar Taiichi Ohno veient la baixa productivitat de la industria japonesa front els nous sistemes de producció en cadena als Estats Units. Té fortes relacions amb les idees de Kanban en el sentit de minimitzar els estocs alineant els mètodes a les necessitats dels clients, tot i que a Lean, el principi de la millora continua té un pes molt important. Aquell vell Lean ha evolucionat també –i tornem a parlar de gestió de projectes- cap el Lean Project Management, que té com a principi fonamental eliminar tot allò que no agrega valor al client, per centrar-se en aquelles activitats actuals que són imprescindibles per produir els resultats que espera el client. I això, sembla clar que ja fa olor als plantejaments àgil que coneixem ara.

Els mètodes àgils s’han fet molt populars per necessitats molt del nostre temps com les dels gerents d’un menor time-to-market, o les dels desenvolupadors que fan aplicacions per a mòbils, o videojocs, o productes d’animació, o d’anàlisi de novíssimes dades… Però també per la major exigència d’empatia amb les necessitats dels clients (empatia que ja s’accepta com un must de qualsevol projecte) alleugerant el que sovint era una enorme angoixa quan se’ls demanava als clients/usuaris que “definissin”, clara i irreversiblement, el que volien (requisits). Aquesta empatia amb el canvi (justificat per la sovint inevitable indefinició inicial) està en el positiu adjectiu alternatiu d’adaptatives que s’ha donat a aquests mètodes àgils.

Però les metodologies àgils no estan lliures de pecat original. I en força casos es van implementar de forma “elefantina” desplaçant els altres sistemes de la xatarreria TI, sense una acurada anàlisi de la realitat organitzativa i de les seves necessitats. Per això, després d’algunes doloroses experiències inicials, les empreses més intel·ligents, com ens diu l’informe Pulse 2018 del PMI, van tendir a incorporar progressivament els nous mètodes i sovint amb sistemes híbrids, aplicant unes metodologies o altres segons un seguit de paràmetres del projecte i altres consideracions de context com el tipus d’equips de treball, la organització o el finançament.

En l’altre costat del debat, les metodologies predictives (adjectiu que potser sona millor que el de clàssiques en un entorn tant de modernitats com el TIC), tenen un origen molt i molt diferent, com a mínim els seus dos referents principals, PMBOK i PRINCE2.

PMBOK és una proposta del PMI que neix al EEUU al 1969 fruit de les inquietuds d’un grup de cinc enginyers vers els problemes, especialment de nomenclatura, de pràctiques quotidianes i de comunicació, que anaven apareixent en un entorn on el treball per projectes començava a consolidar-se. Des de llavors, la vocació de les bones pràctiques proposades pel PMBOK ha estat sempre orientada a la millora de la feina de les directores i directors de projectes, en base a un treball  cooperatiu que ha portat al 2017 fins la seva 6a. edició. Creiem que és molt rellevant ressaltar que cada edició es millora a partir d’un treball entre milers de caps de projectes que voluntàriament treballen per actualitzar i millorar aquesta proposta de bones pràctiques. Potser per aquest ancorament en la realitat el PMBOK posa molt del seu focus en identificar aquells elements de l’entorn de les organitzacions que són clau per garantir l’èxit dels projectes. En aquest sentit situa una bona planificació el més complerta i treballada en cada moment com un element clau en els resultats, definint tant com es pugui l’abast, les tasques, els esforços necessaris, el pressupost, els riscos i els interessats, entre d’altres temes.

PRINCE2 és una proposta molt centrada en el sector TIC que és d’on va néixer: el CCTA, avui OGC del govern del Regne Unit. No es pot amagar que en el seu origen té un clar propòsit predictiu que apareix en el propi nom del mètode: “PRoject IN Controlled Environments (PRINCE). Buscava situar els projectes, doncs, en un entorn controlat i  gestionable. En el cas de PRINCE2, a diferencia de PMBOK, sí es pot parlar d’una metodologia de gestió de projectes, amb fluxos, processos, documents, rols, etc… Planteja fins a 7 temes claus: els plans (quant, com, quan), el canvi, la qualitat, els riscos, l’organització, el progrés del projecte i el Bussines Case.

Vists els plantejaments bàsics de cada costat i intuint la seva complementarietat, ¿perquè doncs el debat entre els mons adaptatius i predictius va tenir i té moments de certa radicalitat? Possiblement perquè el plantejament àgil es va presentar com la solució als problemes de les metodologies predictives tradicionals. En algun moment va ser quasi un plantejament de bàndols, de tifosi, que va donar molt de joc (del que encara es troben alguns rastres). Però aquesta discussió sobre salvadors i pecadors ja comença a ser antiga i de poc interès per a les noves generacions que veuen amb naturalitat un món hibriditzat –líquid que diria el savi. A més, els principis, seguint Groucho, es poden anar adaptant també sense massa complexes i en bé del benefici comú. De fet, tant PMBoK com PRINCE2, en les seves darreres renovacions, han anat deixant-se amarar de les filosofies àgils: el primer ja té publicada, de la mà de Agile Alliance, una “Guía pràctica de Ágil”; i el segon proposa artefactes pràctics com l’agilómetre en el seu Prince2Agile moviment. A més, el món ágil ha desbordat del tot el seu àmbit natural inicial, el del desenvolupament de programari, per banyar àrees i projectes de tota mena, com per exemple, els de transformació organitzacional.

Afortunadament, doncs, sembla que sortim del món de les pureses, per anar al que realment preocupa a les i els caps de projecte, que no són les etiquetes sinó els indicadors pels quals serà valorat l’èxit del seu projecte.

Pere Mariné Jové,  PMP
Professor Col·laborador de la UOC en Direcció de Projectes, pmarine@uoc.edu

Josep Maria Marco-Simó

Professor dels Estudis d’Informàtica, Multimèdia i Telecomunicació de la UOC