La evolución de las redes de telecomunicaciones hacia la NFV

La provisión de contenido, especialmente de vídeo, es uno de los mayores retos a los que se enfrentan en estos momentos las redes de telecomunicaciones, debido al gran crecimiento del tráfico asociado a contenidos en alta definición. Este crecimiento viene marcado por la amplia variedad de dispositivos que permiten ver contenidos de resolución cada vez mayor. En un futuro, además, la realidad aumentada y la realidad virtual pueden hacer crecer aún más las necesidades actuales de ancho de banda en las redes.

Por otra parte, la disponibilidad cada vez mayor de procesadores de tamaño reducido a un coste cada vez menor, junto con la facilidad cada vez mayor de conectividad en cualquier parte, están acelerando la tendencia hacia lo que denominamos Internet de las Cosas (IoT).

Esto ha hecho disparar los requerimientos definidos para las redes de telecomunicación del futuro, no sólo por el crecimiento del ancho de banda necesario, sino por el aumento exponencial de dispositivos conectados concurrentemente. En este sentido, la Next Generation Mobile Network (NGMN) Alliance ha situado el IoT como uno de los factores principales que motivan la necesidad de desarrollar y desplegar redes móviles de quinta generación (5G).

Por todo ello, los operadores de telecomunicaciones se enfrentan diariamente a la necesidad de ampliar y actualizar sus redes a un ritmo que, además, hace difícil rentabilizar el coste de la inversión. Cabe tener en cuenta que los despliegues suponen una inversión muy elevada, tanto por el coste del hardware, como por la necesidad de personal capaz de diseñar, integrar y operar redes cada vez más complejas basadas en hardware específico.

El uso mayoritario de hardware específico supone además que es muy difícil que las redes puedan cambiar y adaptarse a las necesidades de cada momento de forma dinámica. Esto implica incapacidad de reacción ante aumentos inesperados del ancho de banda requerido en un punto determinado, o falta de respuesta a ataques de seguridad que pueden dirigirse, por ejemplo, a servidores de dominio.

Para dar respuesta a estos retos de las redes actuales, se trabaja desde hace unos años en la virtualización de las funciones de red: NFV (Network Functions Virtualisation). La idea principal detrás de la NFV es separar el hardware físico de las funciones de red que se ejecutan sobre este hardware. Para conseguir esto, el objetivo es definir los servicios de red como un conjunto de funciones de red virtuales, que puedan ser implementadas en software y puedan ser ejecutadas dentro de máquinas virtuales en servidores de altas prestaciones. La tecnología NFV, por tanto, pretende aprovechar la tecnología de virtualización existente para ofrecer una nueva forma de diseñar, desplegar y gestionar servicios de red.

 

Fuente: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Gráfico_arquitectura_NFV_-_JPG.jpg

 

Para hacer realidad la NFV, es fundamental el uso de tecnología cloud con servidores de altas prestaciones. En general, esto aporta algunos beneficios, como los que se mencionan a continuación:

  • La reducción de costes de hardware, puesto que se utilizan servidores genéricos cuyo coste es menor por una simple razón de economía de escala.
  • La posibilidad de introducir nuevos servicios dirigidos a clientes de una determinada zona geográfica, sin incurrir necesariamente en la compra e instalación de nuevo hardware.
  • La capacidad de optimizar la configuración o la topología de la red casi en tiempo real en base a los patrones de movilidad/tráfico y a la demanda en cada momento. Esto implica que la infraestructura de red es mucho más escalable, y puede crecer o decrecer rápidamente según las necesidades.
  • La capacidad de reducción del consumo energético, utilizando técnicas ya existentes en la tecnología cloud, como el hecho de concentrar la carga en un número de servidores reducido en periodos de baja demanda, de tal forma que el resto de servidores pueden ponerse en modo de ahorro energético.
  • Una mayor eficiencia a la hora de administrar la red, por el hecho de que la infraestructura física se vuelve mucho más uniforme y homogénea. Además, el tipo de personal necesario para operar la red es más accesible en el mercado laboral, por no requerir conocimientos de hardware específico.

La implementación de la NFV, sin embargo, no está exenta de retos importantes. Los siguientes son algunos de los identificados como más relevantes:

  • La NFV permite cargar y ejecutar funciones virtuales en entornos cloud que pueden ser proveídos y/o operados por diferentes proveedores. El reto aquí es definir una interfaz unificada que permita separar claramente las funciones software de las máquinas virtuales y sus hypervisores, para asegurar la compatibilidad independientemente del fabricante o proveedor.
  • La implementación de NFV debe ser gradual, lo cual exige diseñar estrategias de migración que soporten la coexistencia del equipamiento actual basado en hardware específico con los despliegues futuros basados en NFV.
  • La tecnología NFV debe permitir que las redes puedan escalar de forma rápida para adaptarse a entornos muy dinámicos. Esto, sin embargo, sólo será posible si todas las funciones de la red son automatizables.
  • La naturaleza escalable de la NFV puede mejorar el tiempo de respuesta y la capacidad de resiliencia ante ataques de seguridad como, por ejemplo, los ataques de denegación de servicio distribuidos. Sin embargo, esta tecnología también puede facilitar que algunos ataques puedan ser fácilmente amplificados. Esto es debido al hecho de que, en este caso, un ataque a una máquina anfitriona puede afectar fácilmente a todas las máquinas virtuales que albergue. En general, por tanto, la seguridad es un reto importante a tener también en cuenta.

Como podemos ver, la NFV puede ser la respuesta a las necesidades que se plantean para las redes de telecomunicación del futuro. Sin embargo, esta tecnología supone cambios muy profundos en los sistemas actuales, por lo que la transición no se prevé fácil, y menos aún teniendo en cuenta el nivel altísimo de disponibilidad que deben proporcionar estas redes.

 

Carles Garrigues es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y director del Máster Universitario en Desarrollo de Aplicaciones para Dispositivos Móviles. Su actividad docente se centra principalmente en el área de la seguridad informática y el desarrollo para móviles.

Citas sobre estrategia

He vuelto a dedicarme más últimamente a la Planificación y Dirección Estratégica de Sistemas de Información, en la docencia, en la investigación, en la consultoría. Si vale mi experiencia, las empresas e instituciones vuelven a hacer planes estratégicos por diferentes razones:

Sun Tzu. The Art of War.

  • se gasta más en informática y, por lo tanto, hay más presión y expectativas para la asignación de recursos;
  • se está pasando la crisis (o la percepción de la crisis para algunos), y más empresas actualizan sus sistemas e infraestructuras core;
  • las tecnologías de la transformación digital (lo social, lo móvil, la nube, la internet de las cosas, la analítica o la inteligencia artificial) crean nuevas oportunidades para los negocios;
  • se pide al CIO un mayor papel en la estrategia y la innovación empresarial;
  • los directivos no informáticos comienzan a involucrarse más en las decisiones de informática y no quieren dejarlas en las manos de los directivos de sistemas.

Ahora el proceso no es tan formal como lo fue hace tiempo, no siempre se llama “plan estratégico”, e importa más la ejecución que el diseño estratégico: lo que se llama “la estrategia como práctica” (strategy as a practicestrategizing.

En todo caso, un documento o presentación de planificación estratégica de cualquier cosa, también de planificación de sistemas de información, necesitan al menos comenzar y terminar con alguna buena cita procedente de la filosofía, la política, la guerra, el arte, los deportes o, naturalmente, la gestión de empresas. En este y otros posts posteriores, os propondré algunas de mis favoritas.

“En estrategia es importante ver las cosas lejanas como si estuviesen cerca y tomarse una distancia para mirar las cosas que están cerca.”
Miyamoto Musashi

“Puede ser que a ti no te interese la estrategia, pero a la estrategia le interesas tú.”
Leon Trotsky

“No basta con estar ocupado. Las hormigas están ocupadas. La cuestión es: ¿En qué estamos ocupados?”
Henry David Thoreau

En la vida, como en el fútbol, no irás muy lejos si no sabes dónde está la portería.”
Arnold H. Glasgow

“La esencia de la estrategia es elegir qué NO hay que hacer.”
Michael Porter

“Los procesos que se usan para llegar a una estrategia total son típicamente fragmentarios, evolutivos y muy intuitivos.”
James Quinn

“Crear una compañía visionaria requiere un 1% de visión y un 99% de alineamiento.”
Jim Collins y Jerry Porras

La visión sin acción es un sueño. La acción sin visión es una pesadilla.”
Proverbio japonés

“Tienes que pensar en las cosas grandes mientras haces las cosas pequeñas, para estar seguro de que las cosas pequeñas van en la buena dirección.”
Alvin Toffler

“Por estupenda que sea la estrategia, no dejes de mirar de vez en cuando los resultados.”
Winston Churchill

“En la empresa, la estrategia es la reina. El liderazgo y el trabajo duro están muy bien y la suerte ayuda, pero es la estrategia la que hace o rompe la empresa. Naturalmente, es más fácil hablar de estrategia que ejecutarla. Pero no por eso dejes de leer las pequeñas piezas de sabiduría que nos han dejado los grandes pensadores estratégicos de este mundo.”
Joseph Schumpeter

Todas estas cosas suenan mejor en inglés, chino o japonés. El equivalente en castellano de los grandes tratados militares o empresariales sobre estrategia (y sobre liderazgo) es “El arte de la prudencia” (1674), de Baltasar Gracián, que ofrece más de trescientos aforismos comentados y que, como suele ocurrir, se estudia en las grandes escuelas de negocios y es más apreciado en cualquier parte que entre nosotros.

 

José Ramón Rodríguez es profesor de dirección de las TIC en diferentes programas de la UOC y consultor independiente. Investiga la planificación y gestión de proyectos de transformación empresarial facilitados por los sistemas y tecnologías de la información.

Bitcoin forks (y II)

(Trobareu la versió en català més avall)

En este artículo completaremos lo introducido en un artículo anteriormente publicado en este blog sobre los forks en bitcoin. En el artículo anterior dimos unas pinceladas de lo que le pasa a la cadena de bloques en caso de soft fork y hard fork. En este artículo nos centraremos en los forks que se han hecho sobre bitcoin.

Para empezar vamos a ver la figura de más abajo, donde utilizamos el símil que hacíamos en el artículo anterior entre blockchain y libro contable para mostrar visualmente, y a grandes rasgos, lo que ha pasado con bitcoin y las nuevas monedas que han aparecido desde agosto de 2017.

Recordemos que decíamos que cuando un soft fork tiene éxito, entonces podemos considerar que simplemente se actualizan las normas sobre cómo escribimos en el libro contable y el tipo de apuntes que podemos hacer. En cambio, en un hard fork, a no ser que todos los nodos de la red actualicen su código, se crea una nueva moneda, donde podemos considerar que primero se hace una copia de todo el libro contable, y entonces las nuevas normas se aplican sólo al libro nuevo, dejando que el libro original siga funcionando sin ningún cambio.   

Esta imagen muestra las diferentes versiones de bitcoin creadas recientemente. Por un lado, vemos que seguimos teniendo la versión original de bitcoin que se ha actualizado incorporando un cambio importante que se ha denominado Segregated Witness (SegWit). En este artículo no entraremos a describir exactamente esta mejora, simplemente, para resumir diremos que, entre otras cosas, esta actualización del protocolo de bitcoin arregla un bug y con ello permite que se puedan desplegar nuevos proyectos por encima de bitcoin (e.g. Lighting Network) que deberán implementar pagos casi instantáneos con bajas comisiones y, en general, son una posible solución para escalar pagos con bitcoin. Esta actualización se hizo a partir de un soft fork y, como se ve en la figura, no produjo la creación de una nueva moneda.

Sin embargo, más o menos por las mismas fechas, otro grupo decidió modificar el protocolo de otra manera, no incluyendo SegWit pero incrementando el tamaño de los bloques a 8MB (actualmente en bitcoin está a 1MB) para permitir el registro de más transacciones cada vez que se mina un bloque nuevo. Esta modificación provocó un hard fork y la creación de una nueva moneda que se denominó bitcoin cash.

Un lector avispado se preguntará: ¿por qué no se hizo esta modificación del protocolo incluyendo SegWit, y así arreglando el bug que comentábamos antes? Para responder a esta pregunta, primero hay que entender que el mundo de las criptomonedas se ha profesionalizado mucho y que cualquier cambio puede tener un impacto económico muy importante para algunos de los actores involucrados en bitcoin. De hecho, detrás de cada fork se pueden ver disputas entre diferentes grupos de interés. Principalmente, estos grupos son: los usuarios de bitcoin, los mineros que a través de sus nodos verifican las transacciones y generan nuevos bloques, las casas de cambio de criptomonedas, los desarrolladores de las carteras para guardar las criptomonedas (i.e. wallets) y otras plataformas y negocios relacionados con esta tecnología.

Entonces, un hecho como ampliar el tamaño del bloque tiene un impacto económico obvio para varios de estos grupos de interés, especialmente para los mineros, ya que una de sus principales fuentes de ingresos son las comisiones que los usuarios pagan por cada transacción incluida en un bloque. El hecho de que se puedan incluir más o menos transacciones en los bloques, evidentemente, hará cambiar el beneficio del minero y también el precio medio pagado en las comisiones. Por otro lado, la posibilidad de desplegar capas por encima de bitcoin, como la Lightning Network, que permitan que muchas transacciones se resuelvan sin ser escritas en la blockchain también tiene un fuerte impacto en los posibles beneficios económicos de los mineros, y por eso, no tenemos que extrañarnos si encontramos actores en contra de resolver ciertos bugs. A parte de los intereses de los mineros, también podemos hablar de los intereses de los usuarios, entre los cuales hay pagar menos comisiones en contraposición al deseo de los mineros.

Al cabo de unos meses tras la aparición de bitcoin cash, se produjo otro hard fork que creó la nueva criptomoneda bitcoin gold. Este hard fork reivindica el objetivo de volver a descentralizar el minado de bitcoins. Debido a la gran dificultad que supone minar bitcoins, esta tarea se está llevando a cabo utilizando hardware altamente especializado (i.e. ASICs), que tiene un alto coste y un gran consumo energético. Esto hace que el minado de bitcoin sea sólo viable para empresas y grupos especializados, excluyendo a la mayor parte de usuarios. Bitcoin gold cambia el algoritmo de minado haciéndolo resistente al uso de ASICs y volviéndolo a hacer más accesible al global de usuarios. Sin embargo, a parte de esta versión idílica del fork, no se nos debería escapar que uno de los impulsores de bitcoin gold es LightningAsic, un vendedor de hardware especializado en el minado de varias criptomonedas.    

Por último, nos queda comentar el último hard fork que se impulsó para doblar el tamaño del bloque de la blockchain pero incluyendo también SegWit, y que se denominó bitcoin SegWit2x. Como se puede ver en el diagrama anterior, este hard fork finalmente no tuvo éxito. Este hard fork se propuso como término medio entre las pretensiones de varios grupos de interés, ya que por un lado se incrementaba el tamaño del bloque y por otro lado se añadía SegWit. Esto se impulsó cuando llegaron a un acuerdo varias entidades relacionadas con bitcoin, básicamente grupos grandes de mineros y las casas de cambio más importantes, como Coinbase.

Sin embargo, una gran parte de los usuarios, algunas casas de cambio, y muchos de los desarrolladores de Bitcoin Core (wallet y nodo validador de transacciones descendiente del cliente original de bitcoin) se opusieron al fork. Entre otros, algunos de los motivos para oponerse a este fork son: que la ampliación del tamaño del bloque puede dificultar la distribución de los bloques en la red P2P y requerir mejor hardware para el minado; que el fork no contemplaba desplegar un sistema de protección contra el replay para evitar que un gasto de bitcoin SegWit2x pueda implicar accidentalmente un gasto en la red de bitcoin original, y a la inversa; la oposición a que un grupo de corporaciones relativamente reducido pudiera decidir el futuro de lo que debería ser una moneda descentralizada. Por estos y otros motivos, a medida que se acercaba el momento planeado para el hard fork, el acuerdo empezó a perder seguidores, hasta que la falta de soportes llevó a su cancelación.      

Finalmente, ahora que ya hemos presentado todos los hard forks y que hemos visto en nuestro símil con los libros de cuentas que al hacer el hard fork copiamos los balances del libro de cuentas de la moneda base al nuevo libro de cuentas de la nueva moneda -y por lo tanto la nueva moneda empieza conservando los balances que hubiera en la antigua antes del hard fork-, vamos a contestar a una última pregunta que suele plantearse sobre este tema: cuando se crea una nueva moneda a partir de un hard fork, ¿tengo el doble de dinero del que tenía anteriormente?

La respuesta a esto es un rotundo NO. Después de un hard fork, lo que tenemos es el doble de monedas, pero cada una puede tener un valor diferente. Si teníamos 2 bitcoin, al hacer el hard fork de bitcoin cash tendremos 2 bitcoin y 2 bitcoin cash. Después, al realizarse el siguiente hard fork también tendremos 2 bitcoin gold adicionales. Así, en total a día de hoy tendríamos 2 bitcoin, 2 bitcoin cash y 2 bitcoin gold. Sin embargo, esto no significa que cada vez hayamos multiplicado por 2 el valor en euros o dólares de nuestra inversión inicial en bitcoin, ya que el valor de cada criptomoneda está determinado por lo que la gente quiera pagar por ellas. Así, en el momento de escribir este artículo, 1 bitcoin cotiza de media a $12.994, un bitcoin cash a $1.475 y un bitcoin gold a $290. Entonces, cada bitcoin que tuviéramos antes de los hard forks ahora nos habrá generado un valor total de $14.759 ($12.994+$1.475+$290), incluyendo las tres criptomonedas.

 

Víctor Garcia-Font es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya e investigador de la cátedra UOC-IBM en ciberseguridad.

Bitcoin forks (i II)

En aquest article completarem el que vam introduir en un article anteriorment publicat en aquest blog sobre els forks a bitcoin. En l’article anterior vam donar unes pinzellades del que li passa a la cadena de blocs en cas de soft fork i hard fork. En aquest article ens centrarem en els forks que s’han fet sobre bitcoin.

Per començar, observem la figura de més avall, on fem servir el símil que fèiem a l’article anterior entre blockchain i llibre comptable per mostrar visualment, i a grans trets, el que ha passat amb bitcoin i les noves monedes que han aparegut des de l’agost de 2017. Recordem que dèiem que quan un soft fork té èxit, llavors podem considerar que simplement s’actualitzen les normes sobre com escrivim en el llibre comptable i el tipus d’apunts que podem fer. En canvi, en un hard fork, llevat que tots els nodes de la xarxa actualitzin el seu codi, es crea una nova moneda, on podem considerar que primer es fa una còpia de tot el llibre comptable, i llavors les noves normes s’apliquen només al llibre nou, deixant que el llibre original segueixi funcionant sense cap canvi.

Aquesta imatge mostra les diferents versions de bitcoin creades recentment. D’una banda, veiem que seguim tenint la versió original de bitcoin, que s’ha actualitzat incorporant un canvi important denominat Segregated Witness (SegWit). En aquest article no entrarem a descriure exactament aquesta millora, simplement, per resumir direm que, entre d’altres coses, aquesta actualització del protocol de bitcoin arregla un bug i amb això permet que es puguin desplegar nous projectes per sobre de bitcoin (e.g. Lighting Network) que haurien d’implementar pagaments gairebé instantanis amb baixes comissions i, en general, són una possible solució per escalar pagaments en bitcoin. Aquesta actualització es va fer a partir d’un soft fork i, com es veu a la figura, no va produir la creació d’una nova moneda.

No obstant això, més o menys en les mateixes dates, un altre grup va decidir modificar el protocol d’una altra manera, no incloent SegWit però incrementant la mida dels blocs a 8MB (actualment a bitcoin està a 1MB) per permetre el registre de més transaccions cada vegada que es mina un bloc nou. Aquesta modificació va provocar un hard fork i la creació d’una nova moneda que es va denominar bitcoin cash.

Un lector espavilat es preguntarà: per què no es va fer aquesta modificació del protocol incloent SegWit, i així arreglant el bug que comentàvem abans? Per respondre a aquesta pregunta, primer cal entendre que el món de les criptomonedes s’ha professionalitzat molt i que qualsevol canvi pot tenir un impacte econòmic molt important per a alguns dels actors involucrats en bitcoin. De fet, darrere de cada fork es poden veure disputes entre diferents grups d’interès. Principalment, aquests grups són: els usuaris de bitcoin, els miners que a través dels seus nodes verifiquen les transaccions i generen nous blocs, les cases de canvi de criptomonedes, els desenvolupadors de les carteres per a guardar les criptomonedes (i.e. wallets) i altres plataformes i negocis relacionats amb aquesta tecnologia.

Llavors, un fet com ampliar la mida del bloc té un impacte econòmic obvi per a diversos d’aquests grups d’interès, especialment per als miners, ja que una de les seves principals fonts d’ingressos són les comissions que els usuaris paguen per cada transacció inclosa en un bloc. El fet que es puguin incloure més o menys transaccions en els blocs, evidentment, farà canviar el benefici del miner i també el preu mitjà pagat per les comissions.

D’altra banda, la possibilitat de desplegar capes per sobre de bitcoin, com la Lightning Network, que permetin que moltes transaccions es resolguin sense ser escrites en la blockchain també té un fort impacte en els possibles beneficis econòmics dels miners, i per això no hem d’estranyar-nos si trobem actors en contra de resoldre certs bugs. A part dels interessos dels miners, també podem parlar dels interessos dels usuaris, entre els quals hi ha pagar menys comissions en contraposició al què desitgen els miners.

Al cap d’uns mesos després de l’aparició de bitcoin cash, es va produir un altre hard fork que va crear la nova criptomoneda bitcoin gold. Aquest hard fork reivindica l’objectiu de tornar a descentralitzar el minat de bitcoins. A causa de la gran dificultat que suposa minar bitcoins, aquesta tasca s’està duent a terme utilitzant maquinari altament especialitzat (i.e. ASICs), que té un alt cost i un gran consum energètic. Això fa que el minat de bitcoin sigui només viable per a empreses i grups especialitzats, excloent a la major part d’usuaris. Bitcoin gold canvia l’algoritme de minat fent-lo resistent a l’ús de ASICs i tornant-lo a fer més accessible al global d’usuaris. No obstant això, a part d’aquesta versió idíl·lica del fork, no se’ns hauria escapar que un dels impulsors de bitcoin gold és LightningAsic, un venedor de maquinari especialitzat en el minat de diverses criptomonedes.

Per últim, ens queda comentar l’últim hard fork que es va impulsar i que pretenia doblar la mida del bloc a la blockchain i que també incorporava SegWit. Aquest hard fork es va denominar bitcoin SegWit2x. Com es pot veure en el diagrama anterior, el hard fork finalment no va tenir èxit. Aquest hard fork es va proposar com a terme mitjà entre les pretensions de varis grups d’interès, ja que per una banda s’ampliava la mida del bloc, i per l’altra s’incorporava SegWit. Això es va impulsar quan van arribar a un acord diverses entitats relacionades amb bitcoin, bàsicament grups grans de miners i les cases de canvi més importants, com Coinbase.

No obstant això, una gran part dels usuaris, algunes cases de canvi, i molts dels desenvolupadors de Bitcoin Core (wallet i node validador de transaccions descendent del client original de bitcoin) es van oposar al fork. Entre d’altres, alguns dels motius per oposar-se a aquest fork van ser: que l’ampliació de la mida del bloc podia dificultar la distribució dels blocs a la xarxa P2P i requerir millor hardware per al minat; que el fork no contemplava desplegar un sistema de protecció contra replay per evitar que una despesa de bitcoin SegWit2x pogués implicar accidentalment una despesa a la xarxa de bitcoin original, i a la inversa; que un grup de corporacions relativament reduït pogués decidir el futur del que hauria de ser una moneda descentralitzada. Per aquests i altres motius, a mesura que s’acostava el moment planejat per al hard fork, l’acord va començar a perdre seguidors, fins que la manca de suports va portar a la seva cancel·lació.

Finalment, ara que ja hem presentat tots els hard forks i que hem vist, en el nostre símil amb els llibres de comptes, que en fer un hard fork copiem els balanços del llibre de comptes de la moneda base al nou llibre de comptes de la nova moneda i, per tant, la nova moneda comença conservant els balanços que hi hagués a l’antiga abans del hard fork, llavors podrem contestar una última pregunta que sol plantejar-se en tractar aquesta tema: quan es crea una nova moneda a partir d’un hard fork, disposem del doble de diners dels que teníem anteriorment?

La resposta a això és un rotund NO. Després d’un hard fork, el que tenim és el doble de monedes, però cadascuna pot tenir un valor diferent. Si teníem 2 bitcoins, en fer el hard fork de bitcoin cash tindrem 2 bitcoins i 2 bitcoins cash. Després, en realitzar-se el següent hard fork també tindrem 2 bitcoins gold addicionals. Així, en total a dia d’avui tindríem 2 bitcoins, 2 bitcoins cash i 2 bitcoins gold. No obstant això, no vol dir que cada cop haguem multiplicat per 2 el valor en euros o dòlars de la nostra inversió inicial en bitcoins, ja que el valor de cada criptomoneda està determinat pel que la gent vulgui pagar per elles. Així, en el moment d’escriure aquest article, 1 bitcoin cotitza de mitjana a $12.994, 1 bitcoin cash a $1.475 i un bitcoin gold a $290. Llavors, cada bitcoin que tinguéssim abans dels hard forks ens haurà generat un valor total de $14.759 ($12.994+$1.475+$290), incloent les tres criptomonedes.

 

Víctor Garcia-Font és professor dels Estudis d’Informàtica, Multimèdia i Telecomunicació de la Universitat Oberta de Catalunya i investigador de la càtedra UOC-IBM en ciberseguretat.

Bitcoin forks (I)

(Trobareu la versió en català més avall)

Todo aquel que últimamente haya estado un poco atento al mundo de las criptomonedas, sin duda, habrá oído hablar de forks y creación de nuevas monedas a partir de bitcoin. Hoy empezamos una serie de dos artículos donde intentaremos explicar de forma divulgativa en qué consisten los forks y también responder algunas preguntas que suelen salir al tratar este tema: ¿qué es un fork?, ¿cuál es la diferencia entre hard fork y soft fork?, ¿se crean nuevas monedas con cada fork? y ¿tengo el doble de dinero después de un fork?

Aunque estos artículos pueden entenderse con mínimos conocimientos de bitcoin y blockchain, antes de empezar a responder a estas preguntas, emplazamos a todo aquél que todavía desconozca completamente de qué va esta tecnología a que lea la serie de tres artículos que publicamos anteriormente en este blog, donde explicamos las bases de blockchain (Descentralizando el mundo con blockchain I, II, III).   

También, antes de responder a ninguna de las preguntas, vamos a recordar brevemente y de forma simplificada algunas características importantes de bitcoin para poder entender el resto del artículo. Para empezar recordemos que básicamente bitcoin son unos apuntes contables que se guardan en una cadena de bloques (blockchain). Donde las blockchain son estructuras de datos para guardar información de forma distribuida entre múltiples nodos de una red P2P. Las blockchain, como las de bitcoin, están diseñadas para que la información pueda ser consultada y para que los usuarios puedan añadir nuevas entradas, pero que en ningún caso se pueda modificar o eliminar información ya entrada. Por este motivo, se hace un símil entre una blockchain y un libro contable. En un libro contable, al hacer una transacción no modificamos una entrada ya hecha, sino que añadimos una nueva entrada secuencialmente después de las entradas ya hechas en una página y que modifica cierto balance. Una vez una página está llena, pasamos a la siguiente página del libro contable y los balances se van modificando mediante nuevos apuntes. En este símil, la blockchain sería el libro contable, los bloques serían las páginas y las transacciones serían los apuntes contables.

Además, también tenemos que recordar que bitcoin y la mayoría de criptomonedas han sido programadas en open source. Esto implica que cualquier interesado puede coger el código, revisarlo y modificarlo para desplegar una variante de bitcoin. Con esto empiezan las posibilidades de crear forks. De forma intuitiva y muy simplificada, un fork se produce cuando un grupo lo suficientemente importante despliega una nueva versión del protocolo. Si la nueva versión incluye una modificación que hace el protocolo más restrictivo se produce un soft fork. Por ejemplo, si reducimos el tamaño de los bloques. Este tipo de fork tiene la propiedad de ser backwards compatible, o sea, que antes del fork todos los nodos de la red aceptarían los bloques generados con el nuevo protocolo, y por lo tanto, después del fork, los nodos que no se actualicen también aceptarán estos bloques. Sin embargo, los nodos actualizados no aceptarán los bloques de los nodos no actualizados, ya que los nuevos nodos ejecutan un protocolo más restrictivo. Esto hace que sólo con que la mayoría de los nodos adopte el nuevo protocolo, el fork tenga éxito y no se cree una nueva moneda, ya que a la larga, solo las cadenas de bloques con bloques generados con el nuevo protocolo serán aceptados por todos los nodos.   

Por otro lado, si al hacer actualizaciones ampliamos las capacidades del protocolo haciéndolo menos restrictivo, entonces se producirá un hard fork. Por ejemplo, ampliando el tamaño de los bloques. En estos casos, los nodos que no se actualicen nunca aceptarán bloques generados por el nuevo protocolo, así que estos seguirán minando bloques ignorando cualquier transacción incluida en bloques minados con el nuevo protocolo. De esta forma, mientras haya nodos con el protocolo antiguo, se mantendrán y se irán haciendo más largas dos cadenas de bloques diferentes, una mantenida por nodos actualizados y una mantenida por nodos no actualizados. De esta forma nace una nueva criptomoneda. Además, como las dos ramas creadas compartirán la cadena con los datos hasta el momento del fork, también tendremos que, en ese momento, los usuarios tendrán un número idéntico de monedas antiguas y de nuevas. A partir del fork, cuando un usuario haga una transacción en una de las cadenas, la transacción no deberá registrarse en la otra cadena, y por lo tanto será como si tuviera dos monedas diferentes. A continuación incluimos un par de imagen con una representación de lo que pasa con las cadenas en el caso de los dos tipos de fork.

 

Representación de un soft fork (Fuente de datos bitcoin.org).

Representación de un hard fork (Fuente de datos bitcoin.org).

 

Para los lectores menos interesados en las consecuencias tecnológicas que producen los forks sobre las cadenas de bloques, vamos a volver al símil del libro contable. En este caso podemos decir que un soft fork simplemente actualiza las normas sobre cómo escribimos en el libro y el tipo de apuntes contables que podemos hacer. En cambio, un hard fork primero hace una copia de todo el libro y luego aplica nuevas normas al libro nuevo. A partir de aquí, los impulsores del fork pueden olvidarse completamente del libro original. Evidentemente, como el nuevo libro es una copia del original, este nuevo libro, que representará una nueva moneda, mantendrá los balances originales.

En el siguiente artículo, que publicaremos el próximo jueves, explicaremos los forks que se han producido recientemente a partir de bitcoin y cuáles son las monedas nuevas que se han creado.

 

Víctor Garcia-Font es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya e investigador de la cátedra UOC-IBM en ciberseguridad.

 

Bitcoin forks (I)

Tot aquell que últimament hagi estat una mica atent al món de les criptomonedes, sens dubte, haurà sentit parlar de forks i de creació de noves monedes a partir de bitcoin. Avui comencem una sèrie de dos articles on intentarem explicar de manera divulgativa en què consisteixen els forks i també respondre algunes preguntes que solen sortir en tractar aquest tema: quina és la diferència entre hard fork i soft fork? Es creen noves monedes amb cada fork? Tinc el doble de diners després d’un fork?

Encara que aquests articles es poden entendre amb mínims coneixements de bitcoin i blockchain, abans de començar a respondre a aquestes preguntes, emplacem a tot aquell que desconegui completament de què va aquesta tecnologia a què llegeixi la sèrie de tres articles que vam publicar anteriorment en aquest blog, on expliquem les bases de blockchain (Descentralitzant el món amb blockchain I, II, III).

També, abans de respondre a cap de les preguntes, recordarem breument i de forma simplificada algunes característiques de bitcoin importants per poder entendre la resta de l’article. Per començar, recordem que bàsicament bitcoin són uns apunts comptables que es guarden en una cadena de blocs (blockchain). On una blockchain és una estructura de dades per a guardar informació de forma distribuïda entre múltiples nodes d’una xarxa P2P. Una blockchain com la de bitcoin està dissenyada perquè la informació pugui ser consultada i perquè els usuaris puguin afegir noves entrades, però que en cap cas es pugui modificar o eliminar informació ja entrada. Per aquest motiu, es fa un símil entre una blockchain i un llibre comptable. En un llibre comptable, en fer una transacció no modifiquem una entrada ja feta, sinó que afegim una nova entrada que modifica cert balanç de forma seqüencial després de les entrades ja fetes en una pàgina. Un cop una pàgina està plena, es passa a la següent pàgina del llibre comptable i els balanços es van modificant mitjançant nous apunts. En aquest símil, la blockchain seria el llibre comptable, els blocs serien les pàgines i les transaccions serien els apunts comptables.

A més, també cal recordar que bitcoin i la majoria de criptomonedes han estat programades en codi obert. Això implica que qualsevol interessat pot agafar el codi, revisar-lo i modificar-lo per desplegar una variant de bitcoin. Amb això comença la possibilitat de crear forks. De forma intuïtiva i molt simplificada, un fork es produeix quan un grup prou important desplega una nova versió del protocol. Si la nova versió inclou una modificació que fa el protocol més restrictiu es produeix un soft fork. Per exemple, si reduïm la mida dels blocs. Aquest tipus de fork té la propietat de ser backwards compatible, és a dir, que abans del fork tots els nodes de la xarxa de bitcoin acceptarien els blocs generats amb el nou protocol, i per tant, després del fork, els nodes que no s’actualitzin també acceptaran aquests blocs. No obstant això, els nodes actualitzats no acceptaran els blocs dels nodes no actualitzats, ja que els nodes actualitzats executen un protocol més restrictiu. Això fa que només amb que la majoria dels nodes adopti el nou protocol, el fork tingui èxit i no es creï una nova moneda, ja que, a la llarga, només les cadenes de blocs amb blocs generats amb el nou protocol seran acceptats per tots els nodes.

D’altra banda, si en fer actualitzacions ampliem les capacitats del protocol fent-lo menys restrictiu, llavors es produirà un hard fork. Per exemple, ampliant la mida dels blocs. En aquests casos, els nodes que no s’actualitzin mai acceptaran blocs generats pel nou protocol, així que aquests seguiran minant blocs ignorant qualsevol transacció inclosa en blocs minats amb la nova versió del protocol. D’aquesta manera, mentre hi hagi nodes amb el protocol antic, es mantindran i s’aniran fent més llargues dues cadenes de blocs diferents, una mantinguda per nodes actualitzats i una mantinguda per nodes no actualitzades. D’aquesta manera neix una nova moneda digital. A més, com que les dues branques creades compartiran la cadena amb les dades fins al moment del fork, també tindrem que, en aquest moment, els usuaris tindran un nombre idèntic de monedes antigues i de noves. A partir del fork, quan un usuari faci una transacció en una de les cadenes, la transacció no s’haurà de registrar en l’altra cadena, i per tant serà com si tingués dues monedes diferents. A continuació incloem un parell d’imatges amb una representació del que passa amb les cadenes en el cas dels dos tipus de fork.

 

Representació d’un soft fork (Font de dades bitcoin.org).

Representació d’un hard fork (Font de dades bitcoin.org).

 

Per als lectors menys interessats en les conseqüències tecnològiques que produeixen els forks sobre les cadenes de blocs, tornem al símil del llibre comptable: en aquest cas podem dir que en un soft fork simplement s’actualitzen les normes sobre com escrivim en el llibre i el tipus d’apunts comptables que podem fer. En canvi, en un hard fork, primer es fa una còpia de tot el llibre, les noves normes s’apliquen només al llibre nou i, a partir d’aquí, els impulsors del fork es poden oblidar completament del llibre original. Evidentment, com que el nou llibre és una còpia de l’original, aquest nou llibre, que representarà una nova moneda, mantindrà els balanços originals en el moment del fork.

A la segona part de l’article, que publicarem el proper dijous, explicarem els forks que s’han produït recentment a partir de bitcoin i quines han estat les monedes noves que s’han creat.

 

Víctor Garcia-Font és professor dels Estudis d’Informàtica, Multimèdia i Telecomunicació de la Universitat Oberta de Catalunya i investigador de la càtedra UOC-IBM en ciberseguretat.

Smart City Expo World Congress: empoderando a la ciudadanía

Barcelona acogió del 14 al 16 de noviembre la séptima edición del congreso Smart City Expo World Congress (SCEWC), organizado por la Fira de Barcelona en el recinto de Gran Via. El evento, referente mundial, alcanzó un récord de participación con más de 700 ciudades de todo el mundo, donde algunas como Ámsterdam, Chicago, Roma, Londres, Nueva York o Yokohama, entre muchas otras, analizaron el empoderamiento ciudadano como un elemento clave del desarrollo de ciudades alrededor del mundo.

En esta ocasión, el SCEWC ha repetido la fórmula de combinar las oportunidades de negocio, mediante la presencia de 675 expositores (un 14% más que en la edición de 2016), con la difusión de conocimiento, en una área de ponencias que contó con 420 expertos, que hablaron sobre gobernabilidad, economía, sociedad, sostenibilidad, movilidad, datos y tecnología, seguridad y economía circular.

En la edición de este año, el SCEWC ha reflejado una tendencia ya vista el 2016 en la maduración del concepto de Smart City, especialmente por lo que respecta a los servicios ofrecidos, en los que la tecnología juega un papel fundamental pero buscando que repercuta en algo tangible para la ciudad y ciudadano. Al igual que en la edición anterior, donde ya vimos cómo las plataformas de gestión integral para las ciudades inteligentes eran una de las protagonistas, en esta edición se ha incidido en cómo la tecnología da servicio a la ciudad y ciudadanos en temas tan importantes como son la seguridad o la movilidad.

Si nos basamos en la definición de ciudad inteligente propuesta por el Grupo Técnico de Normalización 178 de AENOR (AEN/CTN 178/SC2/GT1 N 003 (que podemos leer en el Plan Nacional de Ciudades Inteligentes de España del 2015), donde se explicita que “Ciudad Inteligente es la visión holística de una ciudad que aplica las TIC para la mejora de la calidad de vida y la accesibilidad de sus habitantes y asegura un desarrollo sostenible económico, social y ambiental en mejora permanente…”, podemos concluir que esta séptima edición, sin olvidar la importancia de los sensores, los actuadores y los datos, sí que ha centrado su atención en cómo ciudad y ciudadano se pueden beneficiar de la tecnología y la información disponible, haciendo que algo clave como son los datos y la tecnología no se convierta en el fin, sino en el medio para conseguir los objetivos marcados por la Smart City.

Un aspecto que consideramos fundamental para la Smart City es la gran variedad de perfiles de los expositores: administraciones públicas, grandes empresas, start-ups y centros académicos y de investigación, que siguen apostando por la ciudad inteligente, proponiendo gran variedad de soluciones para superar los retos que las ciudades encuentran en su día a día y afrontar con garantías su futuro. De este modo, la innovación orientada a mejorar la vida de los ciudadanos ha sido el factor común de las propuestas vistas estos tres días.

Otro aspecto interesante ha sido poder comprobar los avances realizados en la explotación de la información disponible, los sistemas de recogida de datos a partir de sensores y actuadores, energía y su monitorización, sistemas de iluminación y de transporte, mejorando la gestión de las ciudades. Quizás, en esta edición la movilidad sería una de las grandes representadas.

Esta edición, por otro lado, ha sabido introducir al ciudadano en la ecuación en la que datos y tecnología jugaban un papel muy importante. Este hecho abre las puertas a la concreción de servicios dentro de la Smart City, interconectados para permitir que, por un lado, el ciudadano tenga más información sobre el lugar donde vive y, por otro lado, la administración pueda centrar sus esfuerzos allí donde existe una preocupación real de sus conciudadanos.

Como conclusión, la presencia de grandes empresas tecnológicas, startups y centros de investigación confirma el papel fundamental de la tecnología en la Smart City, sin olvidar la importancia del papel del ciudadano y de la creación de servicios transversales en las ciudades. También desde la UOC seguimos de cerca este fenómeno y participamos de forma activa en la formación de los futuros profesionales del ámbito de las ciudades inteligentes mediante el Posgrado en Smart Cities: Ciudad y Tecnología. Las ciudades inteligentes han demostrado que no son ni una moda ni un concepto pasajero: han madurado y ahora son una realidad imparable en todo el mundo. El hecho que 700 ciudades hayan acudido al SCEWC para compartir su experiencia en la transformación hacia la ciudad inteligente, las preocupaciones que las mueven y la apuesta por seguir mejorando su relación con los ciudadanos demuestra esta madurez, reflejada en los diferentes ámbitos del congreso.

 

Carlos Monzo es Ingeniero de Telecomunicación y Doctor por la Universidad Ramon Llull. Actualmente trabaja como profesor en la Universitat Oberta de Catalunya, donde es el Director académico del Posgrado en “Smart Cities: Ciudad y Tecnología”.

Joan Melià es Ingeniero de Telecomunicación por la Universitat Politècnica de Catalunya y Doctor por la Universidad Oberta de Catalunya. Actualmente trabaja como profesor en la Universitat Oberta de Catalunya, donde participa en el Posgrado en “Smart Cities: Ciudad y Tecnología”.