El talón de Aquiles de la tecnología

Todas las titulaciones que se imparten en la UOC tienen un aspecto en común: dependen del soporte informático. Y este soporte tiene un talón de Aquiles, que podríamos decir que es común a toda nuestra sociedad: la energía.

¿Qué sería de la UOC sin la electricidad que alimenta los ordenadores? ¿Cómo viviríamos si, de golpe, se acabaran los combustibles fósiles?
¿Hay una alternativa al modelo energético actual que nos permita mantener nuestro modelo social y cultural?
La respuesta es sí, pero a día de hoy no es un sí taxativo. Está claro que, al ritmo actual de
consumo, en pocos años se habrán agotado las reservas de petróleo; pero no está tan claro qué fuente de energía lo sustituirá. Además, con independencia de las reservas que queden, los efectos del petróleo en la climatología global obligan a replantearse el modelo energético.

El proceso no es fácil ni inmediato, y es por eso que desde hace algunos años los gobiernos incentivan el cambio de modelo energético.
Para ello se emplean varios mecanismos:

  • Leyes que obligan a la eficiencia, eficacia y ahorro energético. Ejemplo de ello es la obligación de instalar placas solares para el agua caliente sanitaria o bien para la producción de electricidad en determinados tipos de edificios.
  • Ayudas a la instalación de fuentes de energía renovables o bien a la mejora de la eficiencia energética. Ejemplo de ello son las ayudas de ciertos gobiernos a la instalación de placas solares, o el plan renove de electrodomésticos que se ha venido ofreciendo últimamente.

Por otro lado, también se incide en el modelo productivo. Así, de una forma lenta pero firme, la producción de energía está evolucionando a un modelo menos dependiente de los combustibles fósiles. Esto ha llevado a que, en los últimos años, fuentes de energía como la eólica o la hidráulica hayan sufrido un crecimiento importante. A título de anécdota, algún día se ha conseguido que el 50% de la energía consumida en España proviniera de fuentes renovables. El objetivo a medio plazo es que este dato deje de ser una anécdota; y el objetivo a largo plazo es que sea una anécdota, pero por lo nimio del porcentaje.

Hasta aquí todas las acciones van orientadas a energías  y tecnologías que se pueden considerar, hasta cierto punto, maduras. Sin embargo, quedan aún fuentes de energía
por descubrir y tecnologías por explorar. A este último punto podríamos decir que pertenece la mayor esperanza de la humanidad: la fusión nuclear. Varios proyectos internacionales están intentando producir energía de forma rentable y controlada a partir de la fusión de dos núcleos atómicos.

El archivo enlazado es un extracto de una prueba de evaluación continua (PEC) de un estudiante de la asignatura de Física I del Grado en Tecnologías de la Telecomunicación (GTT), Antonio Rodríguez Silva. En él se amplía la información que se apunta en
esta entrada con gráficos y referencias adicionales. Se muestran algunas leyes orientadas a incentivar las energías renovables; a continuación se analiza la evolución de la producción de energía eléctrica los últimos años en España y, finalmente, se muestra en qué consiste la fusión nuclear y qué proyectos están activos actualmente para lograr este reto tecnológico.

Bibliografía:

Antonio Rodríguez Silva es estudiante del Grado en Tecnologías de la Telecomunicación de la UOC y autor del PDF adjunto.

Asier Ibeas Hernández es consultor de la asignatura de Física I del GTT de la UOC y profesor del departamento de Telecomunicación e Ingeniería de Sistemas de la UAB. Él diseñó la PEC.

Antoni Pérez Navarro es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y responsable de la asignatura de Física I del GTT.

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