En Boston con Erik

He pasado el día en Boston con Erik Brynjolfsson, una suerte. Erik, y su grupo del Centre for Digital Business del MIT, son la gente que realiza y mantiene la mayor fuente de investigación cuantitativa sobre el impacto de las Tecnologías de la Información sobre la productividad, el crecimiento y los resultados de las empresas, los sectores industriales y los países.

Ha desarrollado también herramientas que permiten analizar cuándo y por qué una inversión en tecnología es más útil y rentable, cuáles son los factores complementarios (lo que él llama el stock de capital organizativo de la empresa) que deben darse para el éxito, así como algunos instrumentos útiles para la gestión del cambio. Frente a las fútiles teorías de Nick Carr y otros sobre si la inversión en tecnología de la información vale o no la pena, Brynjolfsson ha ido probando que las empresas y sectores que invierten en tecnología tienden a conseguir una mayor productividad. Además, ha probado que esto se produce en mayor medida en las empresas y sectores que son intensivos en el uso de la información, como el sector financiero.

Sin embargo, para que esta inversión se convierta en resultados, se necesita una inversión cinco veces mayor en “capital organizativo”, es decir, transformación de los procesos, de la estructura de la organización y, sobre todo, inversión en capital humano, en talento. De hecho, las empresas que invierten en TIC solamente, pero no en todo lo demás, tienden a perder dinero, de acuerdo con su investigación. También se precisa que la inversión en capital organizativo y capital IT no sea aislada, sino que sea continuada y mejorada en el tiempo.

Erikl Brynjolfsson acaba de publicar, con Adam Saunders, un libro de gran éxito aquí, “Wired for Innovation”, en el que recoge los resultados de su investigación y apunta sus nuevas aportaciones teóricas. En su opinión, la crisis actual no es sólo una “gran recesión” económica, sino una transformación y reestructuración del modelo productivo. Los sectores y empresas (y países?) que saldrán reforzados de la crisis serán aquellos que utilicen las capacidades multiplicadoras de la tecnología y la inversión en capital organizativo (talento y procesos) para analizar y medir la multitud de datos al alcance (de clientes, productos, competidores, demografía, búsquedas en Internet, etc.) para experimentar nuevos productos, servicios y procesos (probar y medir la innovación. compartirla y replicarla rápidamente). La combinación de innovaciones tecnológicas y organizativas más baratas y ubicuas permite combinarlas y multiplicarlas más rápidamente. La innovación necesita una cultura de innovación. Pero además necesita gestionarse y medir sus resultados. Medir es la clave. Algunas de las grandes innovaciones de la historia de la humanidad, como el microscopio, se refieren a instrumentos de medida, dice Erik.

Trackbacks/Pingbacks

  1. Y los otros C’s, ¿a dónde van? | iNFoRMáTiCa++ - [...] Sin embargo, en los últimos años, la investigación empírica ha ido mostrando que las dificultades de las empresas y…

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer entrada anterior
Modelos de negocio del Software Libre

El Software Libre dentro de un contexto económico no puede mantener una filosofía donde sólo se admite una versión ortodoxa...

Cerrar