La naturaleza de la consultoría

Por alguna razón incomprensible, el manual de referencia en materia de consultoría es el de la Organización Internacional del Trabajo, editado por primera vez bajo la dirección de Milan Kubr en 1976 (1). También probablemente fue lo primero que leí sobre la que ha sido mi profesión principal y mi libro de cabecera durante tiempo. La primera lección y la más importante es que la consultoría es una profesión, es decir, un conjunto de competencias que se adquieren a través del estudio, pero sobre todo, a partir de la práctica en situaciones variadas, la convivencia y socialización en un entorno afín y la supervisión adecuada de otros más expertos. Siempre dijimos “la práctica”, como decíamos “la firma” o “el cliente”, una especie de entidades metafísicas. Hay una serie de habilidades básicas: identificar problemas, encontrar la información relevante, analizar y sintetizar, descubrir y desarrollar propuestas, comunicar, gestionar proyectos, vencer las resistencias al cambio… La mayoría son propias del trabajo de cualquier gestor de cualquier cosa. La diferencia, como decía uno de mis jefes, es que la consultoría es una gimnasia: se trata de practicarla de forma dedicada, disciplinada, continua y en un determinado entorno. Tiene esto algunas consecuencias: las personas que con buenos conocimientos y mejores intenciones se dedican a la consultoría como una extensión o una sustitución de sus otros trabajos (profesores y departamentos universitarios, gestores en situación de desempleo, algunos empleados de posiciones staff, compañías jóvenes o no tanto, expertas en alguna clase de producto…), pueden a veces hacer un buen trabajo, pero difícilmente han desarrollado o adquirido la maestría que proporcionan la gimnasia, el entorno y la...

50 entradas (y seguimos trabajando)

El lunes pasado, con la publicación de la entrada Y los otros C’s, ¿a dónde van? llegábamos a las 50 de la corta vida de este blog (quizás, como informáticos/as deberíamos celebrar las 64, 128, 256…). Para “celebrarlo” repasaremos algunos números de lo que hemos conseguido entre todos/as los/as que formamos la comunidad de iNFoRMáTiCa++ en estas 50 entradas. Los datos estadísticos de visitantes, páginas visitadas, y suscriptores provienen de Google Analytics (desde principios de Junio de 2011) y de Google Feedburner (desde finales de junio de 2011). Si bien no son 100% fiables (ni mucho menos), está bien para ver un poco cómo está funcionando el blog, qué interesa más a la gente, etc. En fin, ahí van los datos: iNFoRMáTiCa++ nace el 13 de mayo de 2011. Actualmente tenemos unos 90 suscriptores por RSS y/o correo electrónico. Hemos recibido unas 8024 visitas que han leído 11786 páginas (datos desde la activación del analytics). Las 50 primeras entradas han sido escritas por 12 autores diferentes, y han recibido 80 comentarios. Respecto a las búsquedas más repetidas que han hecho llegar a alguien al blog, obtenemos el siguiente ranking: 394 personas que buscaban el blog ya conociéndolo, y preguntaban por”informatica.blogs.uoc.edu” o “blog informatica uoc” o similar. 85 personas que llegaron al blog buscando temas relacionados con la “UOC”, los “EIMT”, o la revista sobre multimedia “Mosaic”. 76 personas buscaban información sobre el famoso barco “Vasa”, que Robert Clarisó, relacionó con la Ingeniería del SW y los proyectos. 50 personas estaban traduciendo su CV al “inglés” y querían saber como traducir su título de “ingeniería informática”. 30 personas buscaron información...

Y los otros C’s, ¿a dónde van?

Dice Dídac López (líder de ATI, colaborador de la UOC y gestor culto), en una más que recomendable videoconferencia de hace unos meses (1) que el CIO (el responsable de la información y los sistemas de una compañía) puede compararse al héroe clásico que representa Gary Cooper en la película Sólo ante el peligro: abandonado por los suyos e incomprendido por los otros, enfrentado a un duelo solitario a las doce del mediodía (2). El mito del “IT-hero” es un icono de la literatura de management de sistemas de información. Otro mito pediátrico, bien extendido en el mundo de la empresa, da por hecho que si los sistemas caen, los proyectos fallan y la organización no atrapa los beneficios de las tecnologías de la información, la culpa naturalmente es del director de sistemas. Blame the IT guy!, que para eso está. Sin embargo, en los últimos años, la investigación empírica ha ido mostrando que las dificultades de las empresas y sectores industriales para capturar los beneficios de las TIC, no son sólo ni principalmente culpa de los directores de informática, sino de la empresa en su conjunto, comenzando por el director general y los miembros del comité de dirección. Es así a nivel macro, como ha mostrado la investigación de Brynjolffson y otros, a que hacíamos referencia en una entrada anterior. También lo es en el nivel de la empresa. Los trabajos de Earl, Marchand y Peppard, entre otros, demuestran que la efectividad del trabajo del CIO y del conjunto de la empresa para realizar los beneficios de la IT dependen de un conjunto de factores, muchos de los...