Qué podemos aprender de las organizaciones profesionales

Una lectora agradecida, tirando del hilo de una de mis entradas recientes sobre la profesión y el negocio de los consultores, me hacía más o menos esta pregunta: ¿Qué puede aprender cualquier empresa de los modelos de gestión de las empresas consultoras o, más en general, de servicios profesionales? Le he recomendado los libritos de Tom Peters (1,2), uno de Maister (3) y la biografía de Marvin Bower (4). Son libros apasionados. Los consultores somos, a pesar de algunas apariencias, gente apasionada, inquieta y curiosa (o lo fuimos, no sé bien qué queda de esa profesión convertida muchas veces en una especie de tráfico temporal de seres humanos, como comentaba también un lector hace poco) (5).

  • Los consultores están orientados al cliente, más que a su función o su producto. Tienen una vocación de resolver los problemas de los otros, de escucharlos y de encontrar una mejor solución, que puede ser además más barata. Los consultores necesitan cliente, pero no son el cliente. A los consultores les compran, no venden. Normalmente, un consultor es capaz de conservar un cliente durante tiempo, gana su confianza con trabajos bien hechos, buenas relaciones y capacidad de identificar oportunidades para ayudar. Todas las empresas tienen clientes externos e internos a los que servir con pasión.
  • Pero el trabajo del consultor se organiza por proyectos, o sea, esa cosa distinta de las operaciones y de la gestión, que consiste en un esfuerzo único, con principio y final, enfocado a obtener productos y resultados, en una organización ad hoc, diferente cada vez. Una empresa necesita proyectos para estructurar su estrategia, dar forma a nuevos objetivos, productos y negocios y romper los silos departamentales y profesionales. Los proyectos fomentan el trabajo en equipo y la orientación a resultados tangibles. Cualquier tarea puede convertirse en un proyecto apasionante.
  • En las firmas profesionales, casi nunca existe una función directiva y permanente. Los directivos son miembros de equipos de proyecto y son profesionales ellos mismos, ocupando posiciones diversas, alejadas de su función o área de conocimiento de origen. Es una especie de organización natural del conocimiento y el aprendizaje. Es posible evaluar los recursos humanos fácil y continuamente, ofrecer carreras que son encargos de complejidad progresiva y hacer de tu trabajo una carrera. En las empresas cooperativas, puedes llegar a ser tú mismo socio y propietario. Los valores fundamentales son o deberían ser los del mérito.
  • Sí, es un trabajo duro. Los consultores trabajan por fechas límites (deadlines), y eso produce una tensión de logro y productividad normalmente mayor que la de otras organizaciones; aunque también mayor estrés que, mal manejado o reconciliado con la vida personal, produce rupturas personales y familiares. Como decía un colega, un buen consultor debería tener también deadlines fuera de la profesión, los clientes y la carrera, y vivirlos con la misma pasión.

Dicen otros de mis autores favoritos que todas las empresas necesitan introducir la cultura de proyecto dentro de su organización para ser más efectivas y, al revés, que sólo donde existe esta cultura se pueden desarrollar proyectos con éxito. Empresas donde la dirección entiende el trabajo por proyectos, los proyectos tienen planes vinculantes, los planes se controlan, los recursos se asignan en cantidad y calidad y se toman las decisiones que tocan para vencer las resistencias y conseguir los resultados (6).

Notas:

  1. Peters T. (1999). Reinventing work: the professional firm (Alfred Knopf).
  2. Peters T (1999). The Project 50: 50 ways to transform every task in a project that matters (Excel  California Partnership).
  3. Maister D. (1997). True Professionalism (The Free Press).
  4. Edersheim E. (2004). McKinsey’s Marvin Bower (Wiley).
  5. Rodríguez JR, Lamarca I, García Mínguez J. (2007). Gestión de Proyectos Informáticos: métodos, herramientas y casos (Editorial UOC). (Esta entrada es, en parte, una actualización y un resumen de cosas que escribimos en ese libro.)
  6. Andersen E, Grude K, Haug T. (2009). Goal Directed Project Management: Effective Techniques and Strategies (Kogan Page).

Trackbacks/Pingbacks

  1. Bitacoras.com - Información Bitacoras.com... Valora en Bitacoras.com: Una lectora agradecida, tirando del hilo de una de mis entradas recientes sobre la…
  2. Cómo organizar una fiesta | iNFoRMáTiCa++ - [...] gusta la organización por proyectos propias de los servicios professionales;  los pequeños equipos SWAT (Special Weapons and [...]
  3. ¿El final de “La Firma”? (y II) | iNFoRMáTiCa++ - […] que son algunos ejemplos, no precisamente afortunados en muchas ocasiones: “La Firma”, ya lo dijimos, es otra […]

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Leer entrada anterior
En fin, hablemos de Facebook

Facebook acaba de presentar una oferta pública de acciones, o sea, se propone salir a bolsa por valor de 5.000...

Cerrar