Resoluciones del director de Informática para 2013 (II)

Revisábamos en la parte anterior de esta entrada las “resoluciones” o buenos propósitos de los CIOs y directores de Informática para el año que empezó hace poco, según Gartner (para los afiliados a Gartner y la comunidad de los Estudios de la UOC, referencia G00246796),  y algunos comentarios personales. Seguimos: 4) Reinventa, renombra la IT (“Tell a nice story”). Mientras muchos de tus jefes y colegas de negocio mayores declaraciones hacen acerca de su importancia, menos saben y quizá les interesa; ya lo hemos dicho alguna vez. Los directores de informática tienen que buscar otras maneras de escribir su historia y convencer de su valor (entrenar y formar a sus socios y clientes, dice la teoría tradicional, también Gartner; no es mentira, pero no sé si vale la pena hacer este ejercicio frustrante allí donde la empresa tiene poco que ganar competitivamente de la IT o en sitios donde los colegas y jefes no entienden nada). 5) En la información cree todo el mundo. La gente de negocio puede tener dudas más que razonables o desconocimiento menos que razonable sobre el valor de la tecnología, pero casi nadie duda del valor de la información. El CIO o director de informática puede dar forma a esa necesidad de maneras muy prácticas y visibles, diseñar y mostrar cosas, prototipos… enamorar. Hay un tipo de inteligencia (común en muchos directivos) que aprende mirando y hablando. Esto vale también para la experimentación, aunque cuesta un poco más: probar A y B de forma rápida y barata. ver qué pasa y enseñárselo. 6) En la tecnología también, pero de otra manera. Curiosamente, muchos directores de informática son vistos como “anticuados” entre sus colegas...

Resoluciones del director de Informática para 2013 (I)

La comunidad de estudiantes, colaboradores y profesores de los estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC tiene el privilegio de acceder gratuitamente desde las aulas a los materiales del grupo de prospectiva tecnológica Gartner. Entran así en un selecto club donde también se encuentran los profesionales o directivos de las TIC cuya empresa está suscrita a Gartner. Las empresas usan informes de Gartner para comparar productos y servicios (los famosos cuadrantes mágicos, la calificación de los proveedores  y los menos conocidos market scopes); para entender las tendencias y la madurez de nuevas tecnologías en el mercado (los célebres hype cycles y las matrices de prioridad); y para analizar experiencias de aplicación de un determinado producto o servicio (los case studies, como alguno sobre la propia UOC, sin ir más lejos). Son también famosas la encuesta anual de CIOs  y la de CEOs, realizada en colaboración con Forbes,  y la colección de informes anuales de predicciones (Gartner predicts), lo que llamábamos aquí “mirando la bola de cristal“. Son menos conocidos los productos (informes y recomendaciones) dirigidos al consumo de los primeros ejecutivos de la informática (CIOs y directores de Informática) y, entre ellos, las “resoluciones de año nuevo” (CIO New Year’s Resolutions), o sea, buenos propósitos: cosas como dejar de fumar, implantar ITIL o quedarte embarazada. (El de este año es para los suscriptores la referencia G00246796). La verdad es que la línea de trabajo de Gartner para CIOs ha ido mejorando sin parar, también mediante la incorporación de CIOs o ex-CIOs en ejercicio y hasta ha producido un libro recomendable: hay verborrea de analista, pero también heridas de guerra...

Tres historias con un denominador común

[versió en Català] Comenzaré el artículo con tres historias que podrían parecer haberse seleccionado al azar: Heródoto, en sus libros, relata una historia del siglo VI AC acerca de un mensaje tatuado en la cabeza afeitada de un esclavo de Histieu que avisaba a Grecia acerca de los planes de invasión de los persas. El mensaje, convenientemente oculto una vez volvió a crecer el pelo del esclavo, llegó sin levantar sospechas a su destinatario, quien pudo leerlo tras afeitar de nuevo la cabeza del esclavo. Según se ha publicado en diversos medios, existen persistentes rumores acerca de que, en la preparación de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, los terroristas pudieron enviarse mensajes ocultos de manera indetectable en imágenes adjuntas en correos electrónicos o incluso incrustados en las fotografías de algunos productos puestos a la venta en eBay. Con un software específico, el receptor del mensaje podría haber extraído el mismo sin que la comunicación pudiera ni siquiera ser detectada. Carmine Caridi es un actor norteamericano que tiene el dudoso honor de haber sido el primer miembro en ser expulsado de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas al infringir las normas sobre la propiedad intelectual. Al parecer, Caridi habría hecho llegar una copia de varias de las películas nominadas a la edición de 2004 de los Oscar a una tercera persona que se encargaba de redistribuirlas de forma ilegal. La Academia había incrustado unas misteriosas marcas ocultas en el material distribuido a sus miembros que permitieron la identificación de Caridi como la fuente inequívoca de la redistribución. Estas marcas constituyeron prueba forense suficiente...

Planificarse (II)

En la primera parte de esta entrada, comenzábamos a recordaros algunas recomendaciones prácticas para planificar un proyecto. Intentamos atemperar el “icono” de la gestión de proyectos en que se ha convertido la planificación, pero al mismo tiempo establecer la necesidad de una planificación orientada a cumplir los objetivos y ayudar en la ejecución. “Parecía, desde luego, un plan excelente (dice Alicia en el País de las Maravillas), y expuesto de un modo muy claro y muy simple. La única dificultad es que no tenía la menor idea de cómo llevarlo a cabo”. Seguimos, pues, hoy: 4. La planificación es un trabajo iterativo y permanente. Nunca tendréis al inicio todos los datos, todos los requisitos y todos los elementos para hacer las estimaciones de tiempo y recursos. Haced al comienzo del proyecto una estimación inicial e ir refinándola mientras el proyecto avanza. Confiad en la experiencia, comparad la ejecución con el plan y volved a planificar, teniendo siempre en cuenta el triángulo mágico que relaciona alcance, tiempo y coste. Si cambiáis cualquiera de ellos, afecta a los demás (Y si hacéis cosas muy complicadas, siempre tenéis los sofisticados cálculos de Boehm.) 5. Señalad las actividades más críticas, las más consumidoras de recursos, las más complejas y las que están en el camino crítico. Enfocaros en éstas. Dedicadle más atención, más equipo y el mejor equipo. Tratad de reducir el número de interdependencias entre las actividades y quitar del camino crítico cuantas más actividades mejor. Por cierto, ya sabéis, una cosa es tiempo (calendario) y otras cosa es tiempo (esfuerzo). Y nueve mujeres embarazadas no hacen un hijo en 1 mes. 6. Mantened el foco...

Planificarse (I)

“- Gatito de Chesire, ¿podrías decirme, por favor, qué camino debo seguir para salir de aquí? – Esto depende del sitio que quieras llegar -dijo el Gato. – No me importa mucho el sitio… – Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes -dijo el Gato. – …siempre que llegue a alguna parte –añadió Alicia. – ¡Oh, siempre llegarás a alguna parte, si caminas suficiente!” Lewis Carroll. Alicia en el País de las Maravillas. Capítulo VI. Comentábamos con mis colegas de las asignaturas de Gestión de Proyectos que, en casi 100 entradas del blog de los estudios, no hemos dedicado una sola al gran icono de la disciplina y hasta de los que no la practican ni lo harán nunca: la planificación del proyecto. Los directores de programa de nuestra colección de Estudios encargaron a Robert Clarisó, director del máster de Ingeniería Informática, actualizar los materiales que damos a los profesores, consultores y alumnos para orientar el Trabajo Final de su carrera. Y Robert me ha dado la oportunidad de hacerlo juntos. Una parte del encargo ha sido presentar el Trabajo Final como un proyecto y alinearlo lo más posible con los métodos y conocimientos que sobre esto han recibido en la carrera. (Ufff, estos clientes (estudiantes que acaban, directores de programa, todos los colegas juntos) son exigentes y, al menos a mí, me temblaban las piernas.) Creo que nos hemos decidido por un formato ligero, en el que el método no moleste sino que sea una ayuda y, sobre todo, por llenarlo de recomendaciones de la práctica de dirigir y ver muchos trabajos finales (Robert)  gestionar unos cuantos proyectos (yo),  y de lo que extraemos de...