Aprendiendo Ingeniería con el Software Libre

Todos los que nos dedicamos a la gestión del desarrollo de software sabemos que necesitamos aplicar la ingeniería del software para que las cosas salgan mínimamente bien. Pero dentro de esa disciplina existen distintos puntos de vista de cuál es la mejor metodología para conseguir de manera eficaz un software de calidad. De hecho, hemos pasado de las metodologías mastodónticas en las que era necesario cumplimentar cientos de documentos (a muchos nos parecía que estábamos delante de la mayor burocracia jamás inventada) a unas metodologías donde lo importante es entregar un producto de calidad generando la mínima documentación necesaria. De las metodologías tradicionales a las ágiles hemos pasado por un camino tortuoso, donde muchos nos hicimos ágiles sin que lo llamáramos así porque aún no existían estas etiquetas. Simplemente lo hacíamos por convicción. Y en medio de ese camino, se produjo la explosión del software libre. Un software de calidad, desarrollado por cientos de personas distribuidas por todos los rincones del mundo que ha conseguido, en muchos casos, imponerse al que se hacía en las grandes multinacionales con esas otras metodologías tradicionales. ¿Podemos aprender algo en el campo de la ingeniería del software del paradigma de desarrollo del software libre? Si cualquiera examina cualquiera de los programas más exitosos del mundo del software libre, sin duda no podrá más que quedar admirado de la disciplina con la que los miles de voluntarios de todo el mundo han contribuido a crear un software con una calidad excelente. Y recordemos que la ingeniería del software pretende en su objetivo máximo precisamente producir un software de máxima calidad. Recuerdo como un Jefe...

Business Intelligence como espacio común

Peppard (Cranfield, Oxford) y Marchand (IMD, Laussanne), dos de mis autores favoritos de la literatura de sistemas de información, acaban de publicar un artículo juntos en la Harvard Business Review del mes. Eso es más raro y fantástico que una gira de Serrat y Sabina o un recital de Jacqueline du Pré y Daniel Barenboim en sus ratos de buen rollo. Y es interesante que lo hagan sobre Inteligencia de Negocio, que no es su territorio familiar. No quiero hablar aquí y hoy de BI. Creo que en realidad tampoco ellos. El BI es un espejo y una oportunidad para la informática y el negocio. Un cliente me ha preguntado qué debería hacerse para que la gente de negocio y la gente de IT trabajen juntos de forma más productiva y desprejuiciada. Y he pensado en la Inteligencia de Negocio. Creo que la información es un espacio común donde la gente puede entenderse trabajando codo con codo: en la información, decíamos hace poco, cree todo el mundo. A este espacio común se le llama centros de competencias, equipos de soporte de información, data labs o como decidamos llamar a formas reales o virtuales de trabajo en equipos híbridos. Lo estoy viendo, viviendo, en organizaciones muy variadas, privadas y públicas, del sector financiero, utilities o retail. No ocurre necesariamente por diseño, sino a veces de forma espontánea (y puede que si lo diseñásemos, no ocurriría). Creo más en ésto que en organizar juegos de rol o descensos en piragua, que es la aproximación que adoptan algunas empresas para que los equipos de dirección y los managers “se entiendan”. Al menos tres informes recientes de analistas se refieren a este fenómeno, comenzando por...

Nuestro método

[versió en Català] Vamos a  hablar de  métodos y, cómo no, empiezo hablando de  quien dedicó buena parte de  su vida a  reflexionar sobre los métodos. Concluye Descartes en su obra más universal el “Discurso del método”, o “Discour de la méthode pour bien conduire sa raison, et chercher la vérité dans les sciences”, que la única forma de encontrar la verdad es en un mismo, eso sí, tras haber viajado e investigado medio mundo. Nosotros no buscamos la  verdad, pero nos viene de  perlas el camino que sigue Descartes en su “discurso”. En la Disciplina o profesión de Dirección de Proyectos, se plantea a menudo lo difícil que es usar un método, en especial uno generalista como el que propone el PMI , el reconocido PMBOK, para gestionar proyectos concretos, por la realidad de la praxis del día a día en un área concreta, como es nuestro caso,  las TIC. Pienso que este debate es artificial, y fruto de las prisas por implantar los “métodos”, o por obtener una certificación o por ordenar nuestra organización, sin hacer un proceso esmerado de cómo el método se debe usar. En la dirección de proyectos, y en otros muchos ámbitos, se debe hablar de tres niveles de  desarrollo del método de gestión y trabajo o tres capas o aproximaciones: EL MÉTODO GENERAL: contrastado, comúnmente reconocido, validado, generalista, completo, documentado… aquello que diríamos el “cuerpo de conocimiento” (como el título); una propuesta lo suficiente compleja y completa para considerarse en sí misma una disciplina, pero que en realidad, aisladamente, no sirve para gestionar proyectos, sólo sirve para saber como se pueden gestionar...

CIO quo vadis? Pues depende

“Apenas sé, señora, lo que soy  en este momento… Si sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces” (la Alicia de Lewis Carroll, otra vez). La ambigüedad en la definición del rol (o sea, qué se espera del director de informática) tiende a producir, según la investigación de Peppard y colegas a la que nos referíamos en una entrada anterior, contrataciones inadecuadas, insatisfacción para las dos partes, mayor rotación y, lo que es peor, una incapacidad de la empresa para obtener el mejor rendimiento de las TIC. No hay responsables de la informática buenos o malos sino simplemente adecuados para un determinado contexto y momento organizativo, que está en evolución. La teoría se emparenta aquí con el paradigma de la contingencia desarrollado por Mintzberg desde los 1970 hasta la actualidad. (El profesor canadiense Henry Mintzberg está considerado el mayor pensador contemporáneo en la historia de la gestión de empresas, después de la desaparición de Peter Drucker, pero no ha merecido gran interés en la investigación y la teoría de los sistemas de información. Ya pasa). Los factores más influyentes en el rol del primer ejecutivo de las TIC en una empresa, según la investigación de Peppard y sus colegas de Oxford, serían dos. Por un lado, la importancia de los sistemas de información como factor de ventaja competitiva en un sector particular. Tiene sentido y encajaría bien con la investigación sobre los usos estratégicos de la tecnología, a la que dedicamos aquí un larga serie (1, 2, 3, 4, 5). El segundo factor sería el nivel de madurez y conocimiento tecnológico del conjunto de la organización y, en...

Videojuegos y narrativa

El pasado 29 de Noviembre participé en una mesa redonda sobre Videojuegos y narrativa en Sevilla (Cuando hay una actividad de este tipo en Sevilla [1], yo siempre digo que soy experto en el tema a tratar y me ofrezco voluntario para ir. Me comprenden, ¿verdad? Guárdenme el secreto, por favor). Ésta se encuadrada en la serie de mesas redondas sobre libros y TIC propuesta por lletrA y la sede de la UOC en la ciudad.  El título que nos proponían fue “Los pretendientes de Penélope o el monstruo de la última pantalla”. La idea, creo que interesante, era hablar sobre la relación entre videojuegos y narrativa. Realmente, y sobre todo para los que hemos jugado “desde los principios”, el tema creo que es bastante interesante. Los juegos han evolucionado mucho. La velocidad a la que avanza la tecnología es brutal, y cambios en ésta nos han ido liberando de las limitaciones iniciales. Y con éstas, uno de los temas en los que más se nota la mejora es en la narrativa, aunque algunos jugadores puedan estar en contra de este punto. No se si lo recordáis, pero al principio, la historia del juego nos venía tras la carátula de la cinta de casete, o al principio del juego, al más puro estilo Star wars. Hoy en día, hay juegos en los que parece que sólo aprietes el botón para dar a “continuar la historia”. Como dice un compañero de la UOC, “en el mundo de los videojuegos hay mucho guionista fracasado”. Para la mesa redonda eligieron tres perfiles bastante diferentes, y creo que eso le dio cierta riqueza...