¿Quién no quiere ser princesa?

¡Que no cunda el pánico! Esta entrada no va sobre monarquías ni repúblicas. Hoy hablaremos sobre videojuegos y género (o sexo, como prefieran llamarlo). Hace unos días leía un artículo interesantísimo de la revista WIRED, en la que Mike Mika, un diseñador y programador de videojuegos con mucha experiencia, explicaba por qué había hackeado el clásico Donkey Kong: A Mike le gusta jugar a los videojuegos con su hija, de 3 años (sí, una de esos locos bajitos que rezaba Serrat. Esos que siempre dicen lo que piensan). Un día ella le dijo que, en vez de jugar con Mario (llamado en aquella época Jump man), quería jugar con “la chica”. Si, la princesa Peach (o sus versiones previas, la princesa Toadstool, Pauline, o la primera, The lady). Claro, un padre normal, le hubiese explicado a su hija que no se podía, que en el mundo del Donkey Kong es el hombre, Mario (aka Jump man), el héroe que salva a la princesa. Pero por suerte, Mike tenía sus recursos. Se puso manos a la obra, y en unos días tenía la versión que pedía su hija: La lady del Donkey Kong se había convertido en “pseudo-precuela” de Lara Croft, y podía salvar al bueno de Mario. Recientemente leo que, motivado por el caso anterior, la animadora (de animación digital) Kenna W. decidió hacer lo mismo con la pareja “enemiga” de Peach-Mario: Zelda-Link. Efectivamente, si Peach puede salvar a Mario después de tantos años de ser salvada por éste, ¿por qué no va a pasar lo mismo con la princesa Zelda? ¿Qué tiene ella que no tenga Link? Kenna...

C’s o no C’s

La discusión sobre la contribución del director de informática a la estrategia de la empresa y su relación con el negocio se hace a golpe de encuesta y con una cierta emocionalidad, no es contradictorio. Entre las más recientes, os recomiendo la que hace anualmente la revista CIO, una de la  firma Ernst & Young (los auditores vuelven a hacer negocio con la consultoría, o lo intentan, después de Enron) y, entre nosotros, una de Setesca que nos puede servir para comparar la situación local con lo que pasa “fuera”. La primera conclusión, que no es menor, es que las cosas no han cambiado o cambian muy poco a poco. Globalmente, algo más de un tercio de los directores de informática del mundo reportan al director general, según las de CIO o Gartner, donde el peso de la opinión americana es mayor. Según E&Y, donde la composición de firmas europeas es más relevante, son la mitad. Este porcentaje (alrededor del 17%) es coincidente con el de Setesca para España. O lo que es lo mismo, como hemos dicho hace poco, los directores de informática no están en el primer nivel ejecutivo, no son C’s, lo cual en principio no es ni bueno ni malo. Según E&Y a la mayoría de los directores de informática (un 64%) ésto ya les va bien y están contentos con su papel. Pero según Setesca, en España, el 85% de los encuestados no recomendaría su profesión a sus hijos y amigos (glups…). En España, dice Jordi Damià, en una recesión sobre la encuesta, “la visión del departamento de informática que tienen los altos directivos es la de ser un centro de...

Revolución en la mensajería instantánea

Las aplicaciones de  mensajería instantánea rompen las barreras de la distancia y nos permiten contactar con cualquiera, sin importar dónde estemos. Esta inmediatez, que para algunos engancha tanto (o más) que una droga, ha hecho evolucionar la comunicación interpersonal desde el correo electrónico, el chat o el SMS a las videoconferencias y las aplicaciones de mensajería para móviles. En las últimas semanas hay muchas noticias relacionadas con la mensajería instantánea: aplicaciones que dejan de ser gratuitas, aplicaciones que desaparecen, nuevas aplicaciones que intentan conquistar el mercado, … Por este motivo, esta semana hemos escogido como tema semanal en nuestro canal Twitter @UOCeimt la mensajería instantánea. [View the story “Últimas novedades en mensajería instantánea” on...

La pérdida de Aaron Swartz, una nueva oportunidad para reflexionar sobre la difusión de la investigación

[versió en Català] Una noche de enero, saliendo de una cena, me llegó un tweet: “Aaron Swartz se ha suicidado” [1]. La noticia me impresiónó. No sólo porque coincidimos en un encuentro de Creative Commons hace unos cuántos años sino porque sabía que había sido detenido por haber descargado millones de artículos científicos a su ordenador y podía acabar en la cárcel por este hecho [2]. Parece sorprendente que un hecho como el de descargar unos documentos de la red pueda acabar en una pena de prisión y que la persecución legal lleve al suicidio a un chico de 26 años. Pero quizás podemos preguntarnos porque Aaron quiso descargar todos estos artículos. Posiblemente lo que Aaron perseguía es lo que mucha gente queremos, que el conocimiento que generamos en las universidades sea abierto y que no esté cerrado y controlado por un puñado de grupos editoriales que priorizan su negocio. No querría ahora criticar a estos grupos porque de hecho tenemos que reconocer que parte de la culpa es nuestra, de las universidades, de los investigadores y de las instituciones públicas que hemos permitido que se estableciera el actual sistema de comunicación científica. Cuando se logran unos resultados hay que publicarlos para tener el reconocimiento correspondiente y avanzar académicamente. Los resultados se acostumbran a publicar en una revista a la cual sólo tienen acceso aquellas personas que están subscritas o que pueden permitirse pagar el precio del artículo. En el proceso de publicación los autores ceden de manera gratuita sus derechos de propiedad intelectual y por lo tanto la titularidad de estos derechos pasa a la editorial o la...

Inteligencia de negocio y dinámicas de poder

En una entrada anterior sobre el uso efectivo de la inteligencia de negocio, enseñábamos la estatua rota de El pensador de Rodin. En otra, a la adivinadora de Latour. En todos los que hemos publicado llamamos la atención sobre las mayores barreras para la adopción de los sistemas de BI: cambiar una cultura de toma de decisiones basada en la intuición, el prejuicio, el no querer saber, la ocultación de la información y, sobre todo, no nos engañemos, el poder que tiene la opinión del que más manda o el que más gana (los americanos lo llaman el principio HIPPO (the highest paid person opinion)). Hemos ido viendo que, por debajo del ciclo de la moda e incluso de las cifras de inversión, los datos de implantación real y, sobre todo, de uso común y efectivo de las soluciones de Inteligencia de Negocio son por desgracia pobres aún. Hoy quiero mostraros algunos ejemplos próximos. Me cuenta un conocido, llamémosle Jordi, que trabaja en un distribuidor de calderas domésticas. Delante de las continuas rupturas de stock en los meses de invierno y del penoso servicio al cliente, se le ocurrió analizar, o intentarlo, el comportamiento de las ventas y las solicitudes de sustitución por meses y por provincias. (Dani Puig publicó aquí un post sobre este tipo de cosas). Lo suyo era una simple extracción de datos del antiguo AS400 y su tratamiento con unas tablas dinámicas de Excel. La empresa no lo autorizó. Le dijeron que era una información confidencial de la compañía que no se podía tratar de cualquier manera. La realidad es que el director de ventas tenía su...