Gobierno inteligente

Smart Government. No es un oxímoron, o intenta no serlo. Si hay edificios inteligentes, coches inteligentes y zapatos inteligentes, ¿es mucho pedir que haya gobiernos inteligentes? Ya hubo un paseo intermedio que aún transitan algunas ciudades y fabricantes que aspiran a ser inteligentes (smart cities) y que parece más currado: hay ejercicios y productos de éxito. Bill Clinton escribió un libro para la campaña de Obama que puso el término de moda y ahora la India y alguno más han creado un negociado, que es lo primero que se crea en cualquier gobierno. Yo creo que la diferencia esta vez son dos: la primera, hay que ser smart para ahorrar (o sea, austeridad y sostenibilidad son los motivos de moda); y, no en segundo lugar, necesitamos colaborar y cooperar para ahorrar, como decía un lector de mi última entrada. Por lo tanto, con la crisis, gobiernos y empresas somos menos diferentes. Esto es más relajado para los comentaristas y blogueros. Thom Rubel, analista de la sección de gobiernos de IDC sostiene un decálogo que se resume casi en un mantra con diferentes nombres: eficiencia operativa, sostenibilidad económica, foco en cumplir la misión (y dejar de hacer lo que no toca). Andrea di Maio, uno de sus equivalentes en Gartner, define: “La esencia del smart government es el uso de tecnologías asequibles mediante el uso de aproximaciones y soluciones que desafíen las fronteras actuales”. Fronteras entre niveles de la administración, geografías, procesos, funciones, departamentos, tecnologías; fronteras entre el ciudadano y el empleado; fronteras entre los proveedores y la Administración. Hay maneras más o menos inteligentes de hacer ésto. Quizá lo smart es la manera, aún más que el...

Scratch: juega a programar, programa jugando

A mediados de mayo se celebró el Scratch Day, un acontecimiento de magnitud internacional que este año ha reunido 177 eventos en 45 países con un mismo fin: impulsar la programación como uno de los pilares básicos de la educación, la creatividad y el trabajo en equipo. Los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC participaron realizando un taller para niños y niñas acompañados de sus padres. Scratch es un entorno de programación desarrollado en 2007 por un grupo de investigadores del Lifelong Kindergarten Group, ubicado el Media Lab del MIT (Massachusetts Institute of Technology), bajo la dirección del Dr. Mitchel Resnick. Scratch profundiza en una metáfora introducida por Seymour Papert: un lenguaje de programación debería tener un suelo bajo (para que sea fácil empezar a programar) y un techo alto (que permita crear proyectos más complejos con el tiempo). Además, los creadores de Scratch añaden que un lenguaje de programación debería tener amplias paredes (es decir, capacidad de abarcar diferentes tipos de proyectos para que personas con intereses y estilos muy diversos se animen a programar). Como resultado,  Scratch es un entorno de programación muy visual pensado para que la gente (principalmente niños y jóvenes) puedan crear sus propios juegos, animaciones e historias interactivas de manera fácil e intuitiva. Mediante Scratch, es posible crear programas apilando bloques coloreados como si fueran piezas de un juego de construcción o de un puzzle. Scratch, además, permite añadir gráficos, fotos, sonidos y música en los programas y facilita que los proyectos se puedan compartir en su web. Allí, otros usuarios de todo el mundo pueden ver, jugar, e incluso modificar...

La república independiente en Internet

Recientemente salió en las noticias que habían detenido a un cracker que se había dedicado a montar un buen estropicio por Internet. Esta noticia me llamó bastante la atención ya que está ligada a un suceso del que ya había leído a finales de Marzo y me había parecido bastante interesante. Básicamente, se trata del responsable de hundir mediante DDoS, usando una vulnerabilidad del DNS, los servidores de la organización Spamhaus, que se dedica a luchar contra el correo basura en Internet. La batalla entre este cracker y Spamhaus, de rebote, estaba hundiendo Internet, ralentizándola hasta que nadie podría llegar a hacer nada. Vamos, igualito que cuando se pelea Songoku contra el enemigo de turno. Terrible, apocalíptico. Yo, personalmente, ni siquiera noté la más mínima diferencia. O, al menos, en relación con la velocidad habitual. Quién sabe, quizá porque el difusor de la noticia era una de la principales firmas de seguridad responsables de ofrecer soluciones en Internet contra este tipo de ataques. O no. La controversia estaba servida. Independientemente de lo interesante del modo de llevar a cabo el ataque y sus efectos colaterales, de todo este asunto lo que realmente me pareció muy curioso es leer sobre uno de los posibles proveedores de servicios implicados en el ataque: Cyberbunker. Se trata de proveedor holandés cuyas instalaciones se encuentran en un antiguo bunker (su nombre no es casualidad) de la OTAN, protegidos contra todo tipo de ataques. En su página incluso se jactan de haber repelido ataques de las fuerzas de seguridad holandesas. Personalmente, a mi me pareció asombroso y lo más relevante de la noticia. Que existan...