Qué poco sabemos (II)

La película “Tener y no tener” se basa en un relato de Hemingway, hombre de mar y toros, y tiene autores de campanillas, nada menos que William Faulkner o Jules Furthman o el propio Howard Hawks. Pero cuentan los testigos que el guión cambiaba casi cada día, a medida que evolucionaba la relación entre Bacall y Bogart y el ingenio y el presupuesto del equipo. Algo parecido ocurre con la dirección de informática. Seguimos:

5) Hay cosas que deberían ser más estructurales y permanentes. Una es la arquitectura de datos, procesos, sistemas y servicios, que no se puede cambiar cada día. Otra es una manera de dirigir, gestionar y utilizar la informática. Uno de mis clientes lo llama una “vocación tecnológica”, que impregna toda la organización. En las organizaciones “sabias digitalmente”, toda la IT es negocio y todo el negocio es IT.

6) Porque, en realidad, la efectividad de la contribución de las TIC en la empresa depende de muchos factores que, en su mayoría no tienen que ver con el trabajo y el rendimiento de los informáticos y de sus sistemas, sino con la cultura digital de los directivos y usuarios principales y con las relaciones, asunciones y estereotipos consolidados en el tiempo entre informáticos y ejecutivos.

7) Por lo tanto, las grandes decisiones de la empresa en materia de informática no son (o no son sólo ni principalmente) de la dirección de informática sino del Consejo de Administración y del Comité de Dirección: qué informática queremos, cuánto queremos gastar, en qué, cómo tomamos las decisiones, cómo será nuestra organización y nuestro director de informática. Hemos llamado a ésto “gobernanza digital“.

8) A partir de ahí y, si las cosas se hacen bien, el rol y el contenido de la función del CIO (el primer ejecutivo de la información y la tecnología) puede variar en un abanico de roles, que depende del valor de la IT para el negocio y de la cultura digital de la organización. No hay un director de informática sino diferentes roles a lo largo de un continuo. “Quo vadis CIO?”: pues depende. El alineamiento estratégico y táctico son variables, ambiguos y contingentes.

9) En las nuevas empresas de base tecnológica, en las empresas de siempre pero intensivas en el uso de la información y las tecnologías o en las empresas de vocación innovadora, el CIO puede jugar un papel avanzado de facilitador y creador de valor más allá de los confines de la IT. Algunos han hablado de un CIO-plus (o CIO++, deberíamos decir en nuestro blog) o de un Chief Innovation Officer, como el arquetipo soñado del director de informática.

10) Y, sin embargo, nada de ésto es una excusa para la IT y sus directivos actuales y futuros. Al final del día, me cito, “lo más importante, me parece, es ejecutar efectivamente, o sea ofrecer los servicios que la empresa necesita, con la calidad que necesita y al coste que se puede permitir” y saber comunicarlo, o sea “saber explicar en términos comprensibles cuál es el beneficio que obtiene el negocio del gasto en IT y cuál es el retorno de la inversión”.

A lo largo de este curso hemos completado un primer recorrido en espiral sobre el rol actual de la dirección de informática en la empresa, sobre los usos estratégicos de la tecnología y sobre los formidables retos y contradicciones de una ciencia y una práctica (la dirección de sistemas de información) aún joven e inmadura. Al final de esta primera parte del camino, y como en la Biblia, estos diez mandamientos se resumen en dos:

1) La aportación, el valor y el coste de la IT en la empresa no tiene que ver con la tecnología principalmente, sino con su utilización y aprovechamiento por el negocio:  “IT is not about IT“.

2) La dirección de la IT en la empresa no tiene que ver principalmente con sus habilidades y conocimientos técnicos, sino con su capacidad para establecer una estrategia compartida con el negocio, gestionar equipos cada vez más complejos y ejecutar efectivamente: “IT Management is about Management.”

Nota: En la gráfica de hoy, Lauren Bacall canta “How little we know”, acompañada por Hoagy Carmichael. Tenía 19 años, era su primera película y no había cantado nada nunca.

CC BY-NC-SA 4.0 Qué poco sabemos (II) por Jose Ramon está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

6 Comments

  1. jajajaa, pues sí, había un 5,
    antes se decía que había ratones en los tipógrafos, ahora no sé
    puedo decir que era por ver si alguien lo leía

    Reply
  2. corregido, se había perdido la referencia al, a veces, CIO++, que va más allá de la informática y es también líder o co-líder de la innovación en algunas empresas

    Reply
  3. Siempre se trata de una cuestión de visión y liderazgo, algo que no sobra en nuestra sociedad. Perdon por el pesimismo.

    Reply
  4. Trabajo hace años en el mundo delas TIC y nunca lo había visto de la manera en la que está hoy. Será por la crisis, porque hay menos pastel para mucha más gente o por lo que sea, pero cada vez se gana menos y peor. Y no es que no haya trabajo, que lo hay. Simplemente que los tiempos están cambiando para peor.

    Reply
  5. Cierto, cada vez se gana menos y peor en las TIC. Un saludo

    Reply

Trackbacks/Pingbacks

  1. Bitacoras.com - Información Bitacoras.com Valora en Bitacoras.com: La película “Tener y no tener” se basa en un relato de Hemingway, hombre…

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Leer entrada anterior
Qué poco sabemos (I)

En un peliculón de Howard Hawks, Tener y no tener (1944), Lauren Bacall canta un tema socrático, How little we know, acompañada al piano...

Cerrar