Cuento de Navidad

Yo también, como Dani Riera, asistí a la ceremonia de graduación de “mis” estudiantes en Barcelona y también me emocioné. Su entrada tiene un récord de comentarios y hasta un hilo abierto en Linkedin. Sí tiene que ver conmigo: soy estudiante de la UOC, lo fui de la UNED, estudié “por libre” (algo que había en mi época) el resto de la carrera  y todo lo que he estudiado en mi vida, que son bastantes cosas, algunas complicadas, lo he hecho mientras trabajaba desde los 12 años. Confieso que envidiaba a veces a los que recibían lecciones de profesores brillantes o vivían en el bar de la Facultad. También me gustan los hermanos Grimm, los cuentos de navidad de Dickens y las películas del esfuerzo, el mérito y la superación personal. Esto no es una contestación y menos una polémica, sino un ejercicio sentimental e intelectual, como el suyo, para intentar mirar más cosas o desde más puntos de vista. O sea, entiéndase esta entrada en el género de à propos de. En el acto de graduación al que asistí, se empleó como padrino Antoni Abad, un hombre de mi edad, empresario y presidente de una patronal de empresarios. Contó una anécdota ejemplar supuestamente de la Filarmónica de Viena en la que los violinistas más trabajadores conseguían llegar a solistas y maestros en las mejores orquestas. Puede ser. Quizá se refería a un estudio científico realizado en la Academia de Música de Berlín a comienzos de los 1990 por el psicólogo sueco K. Anders Ericsson y otros colegas. Ericsson es probablemente la autoridad mundial más reconocida en el campo del expertise, o...

Y el software nació libre…

De la misma forma que los niños del siglo XXI no conciben que se pueda crear un documento sin un ordenador, que una pantalla no sea táctil o que el teléfono, además de para hablar, no sirva para jugar o navegar, tampoco le extraña a nadie que tengas que pagar por un juego o un programa de ordenador. Uno de los aspectos menos conocidos de la historia de la informática, sin embargo, es que pagar por un programa de ordenador no era lo más normal al principio; más bien lo contrario, era la excepción. En los inicios de la informática, los esfuerzos principales se centraban en el hardware. Si no había ordenador, no había nada. Los ordenadores eran muy caros de construir y muy caros de adquirir. Evidentemente, para que una corporación quisiera adquirir uno, éste debía servir para algo más que para ocupar espacio, por lo cual todo el software estaba incluido y era absolutamente gratuito. En 1955 se fundó SHARE, un grupo de usuarios del mainframe por excelencia en aquella época, el IBM 701, dedicado a la noble labor del intercambio de todo lo que tenía que ver con el software y los lenguajes de programación para ese ordenador. Lo más sobresaliente es que, por aquella época, IBM distribuía todo su software junto con su código fuente, y los programadores podían a modificar y mejorar el código libremente. Los miembros de SHARE compartían el código modificado entre ellos, potenciando de esta forma el propio hardware. De esta forma, el código original no sólo era evolucionado por IBM si no por sus propios usuarios de acuerdo a sus...

El poder de la informática en la empresa (y II)

En la entrada anterior hacíamos una revisión bibliográfica (muy) abreviada sobre la evolución de las teorías del poder en la informática y en la empresa. Que estoy muy erudito yo últimamente (con la ayuda de Àlex Viejo). Y era todo para presentar las curiosas conclusiones de un artículo de los profesores Settertrom y Pearson, de la escuela de negocios de la Universidad de Illinois, que se acaba de publicar en el Electronic Journal Information Systems Evaluation. El análisis del poder del departamento de informática, decíamos, es bastante útil para la toma de decisiones sobre la arquitectura, el modelo tecnológico, el modelo de servicios, la externalización, la posición del CIO y, en definitiva, la gobernanza. Seguimos hoy con las “proposiciones” de estos autores: Mientras mayor es la necesidad de información para tomar decisiones y por tanto la capacidad de la informática para crearla, almacenarla, recuperarla y trasmitirla, mayor sería el poder del departamento de informática. Mientras más rápido es el cambio tecnológico, o sea, más cosas hay que cambiar y con más frecuencia, mayor sería el poder del departamento de IT. Mientras mayor sea la complejidad de las soluciones tecnológicas adoptadas, mayor el poder. Y, por lo tanto, al revés, mientras mayor sea la facilidad y por tanto la autonomía de los usuarios, menor el poder. Mientras mayor sea la variedad, y por tanto la necesidad de integración y control, mayor el poder. Mientras más diferentes y específicas sean las soluciones y su forma de provisión, mayor el poder. Y, por lo tanto, al revés, mientras más disponibles y generalizables estén comercialmente en el mercado, menor es el poder. Mientras mayor sea el...

El poder de la informática en la empresa (I)

Las cuestiones de poder han interesado siempre a los directores de informática y constituyen un género en sí mismo. Los consultores y analistas lo saben y publican cada año los que suben y bajan y a continuación aparece el coro de comentaristas y plañideras sobre si el CIO debería mandar más, estar en los comités de dirección, etc. Hay ahora en Estados Unidos una cierta polémica sobre el poder del CIO en las agencias federales y estatales. Como dice Joseph Roth de los revolucionarios rusos, piensan que “sólo el poder podría ser la condición previa de alguna bondad”. Aquí también le hemos dedicado atención en algunos momentos, aunque a mí me interesa más por qué, cuándo y cómo contribuye la informática en la empresa y, a partir de todo eso, cómo se debería organizar esta función y cómo está evolucionando el rol del CIO. Me interesa más el gobierno (la gobernanza, que se dice ahora) que el poder. También es verdad que el análisis del poder del departamento de informática es bastante útil para la toma de decisiones sobre la arquitectura, el modelo tecnológico, el modelo de servicios, la externalización, la posición del CIO y, en definitiva, la gobernanza. El estudio del poder no deja de ser un tema de interés más allá de los organigramas y los pasillos y que ocupa a la ciencia y la filosofía desde la antigüedad; aunque en la época moderna hay que esperar a los análisis de Max Weber en los 1940, y de Richard Emerson en los 1960 para disponer de un análisis más integral del poder dentro de las organizaciones de nuestro tiempo....

La madre de todas las demos

Toda disciplina tiene sus efemérides, y la informática no iba a ser menos. Hoy, 9 de diciembre, debería celebrarse como es debido una de las más importantes: la madre de todas las demos, como ha pasado a la historia, que tuvo lugar un día como hoy… de 1968. Douglas Engelbart era en aquel entonces un ingeniero estadounidense de 43 años de edad que, un par de décadas antes, destinado a Filipinas, había leído el As We May Think de Vannevar Bush, uno de los textos precursores de lo que hoy en día es la web. Dicha lectura le impulsó a interesarse por el naciente campo de la informática y a acabar trabajando para el Stanford Research Institute a partir de 1957. Fue en ese marco donde él y su equipo inventarían y harían realidad buena parte de las tecnologías que definirían cómo íbamos a interactuar con los ordenadores hasta el día de hoy. Y en la “madre de todas las demos” las presentó al mundo: el vídeo que acompaña esta entrada es la presentación en sociedad de nada más y nada menos que el ratón (que, de hecho, habían inventado cinco años antes), las interfaces de ventanas, el hipertexto o la videoconferencia, entre otras cosas… La demostración influenciaría el futuro de las interfaces informáticas de manera absoluta, pasando primero por el trabajo realizado en el PARC de Xerox en la década de los 70 y, a partir de aquí, a la popularización de las interfaces gráficas por parte de compañías como Apple en los 80. Douglas Engelbart, que en los últimos 25 años ha recibido prácticamente todos los honores...