Las VIII Jornadas de SIG Libre

El pasado mes de marzo, entre los días 26 y 28, tuvieron lugar las VIII Jornadas de SIG libre, organizadas por el Servicio de Información Geográfica y Teledetección (SIGTE) de la Universitat de Girona. Entre los patrocinadores, se encontraba la Universitat Oberta de Catalunya, en el contexto del postgrado de Sistemas de Información Geográfica y Geotelemática y del máster de Software Libre. Si el tiempo lo permite, haremos una serie de entradas sobre las ponencias realizadas en las jornadas, pero quizás en esta primera sería conveniente destacar las jornadas en sí, que, a mi entender, son un ejemplo de cómo organizar un evento que se ha convertido en uno de los referentes de los sistemas de información geográfica (SIG) en España y, me atrevería a decir, en Hispanoamérica. ¿Qué hace que estas Jornadas hayan triunfado de esta manera? El SIGTE: son siempre quienes organizan las jornadas y siempre en el mismo emplazamiento. El SIGTE es referente en el sector y sus integrantes son personas conocidas y reconocidas. Con su buen hacer consiguen que todos y cada uno de los que participamos en las jornadas nos sintamos como en casa. Quizás esto parecería una tontería, pero de esta forma se consigue que todo el mundo pueda expresarse en un clima de confianza. El formato: un primer día de talleres, que son opcionales, y un día y medio de jornadas. Las jornadas empiezan con 4 sesiones plenarias y terminan con otra sesión plenaria. Los talleres permiten conocer y profundizar en las nuevas tecnologías: así, en un día, parece que uno ya se ha enterado de qué se ha cocido ese año....

El misterio de keytool y los certificados Java

En una entrada anterior comenté que las bibliotecas criptográficas, si bien están diseñadas para ocultar mediante abstracción su funcionamiento interno, a veces nos pueden acarrear sorpresas si no sabemos exactamente qué está pasando en su interior. Algo de lo más normal, ya que precisamente intentan ocultar todo. Pero diseñar una caja negra es algo que debe hacerse muy bien, ya que se tiene que evitar que su comportamiento tenga elementos inesperados o sin sentido para el observador externo. En caso contrario, la abstracción “gotea”. Si se me permite explicar una batallita más, otro aspecto un tanto misterioso con el que me he encontrado trabajando también en el desarrollo de aplicaciones criptográficas en Java basadas en cifrado de clave pública está en la generación de certificados digitales. Los certificados digitales están muy bien explicados con detalle en otros recursos, por lo que no me alargaré, pero si quisiera definirlos en una sola frase, diría que es la manera de asociar una identidad a una clave pública, conceptualmente, de manera similar a como un DNI asocia una foto a un nombre. Dado que el uso de certificados es el sistema estándar para interoperar entre bibliotecas y aplicaciones que necesitan intercambiar claves públicas, poder generar certificados es muy útil. Si buscamos atentamente entre la multitud de clases criptográficas que ofrece Java, podremos encontrar clases asociadas a certificados. Por ejemplo “X509Certificate”, que representa certificados según el estándar X.509, es el más usado (utilizado para conexiones seguras en un navegador). Sin embargo, nuestro gozo en un pozo. Si bien es posible cargar certificados ya existentes desde fichero o un almacén criptográfico seguro (keystore), por...

Dando buen ejemplo a sistemas artificiales de visión

Acabo de hacer una búsqueda en google de la pregunta “¿me puedes dar un ejemplo?” y me han salido más de 64 millones de resultados. La gente pide ejemplos de cartas de presentación, de canciones medievales, de técnicas de adiestramiento de perros, o de qué ropa ponerse para ir a una entrevista de trabajo. El caso es que cuando queremos entender algo o aprender algo, un buen ejemplo nos ayuda. Y digo un buen ejemplo, porque un mal ejemplo, tomado como bueno, puede llegar a darnos serios problemas. De la misma forma que las personas aprendemos de los ejemplos, las máquinas también lo hacen. Y para que una máquina aprenda bien un determinado concepto necesita que le demos buenos ejemplos. Pero, ¿qué es un buen ejemplo? ¿Todos los ejemplos pueden explicar o ilustrar correctamente un concepto? La respuesta es no. Para explicar un concepto a una máquina deberemos elegir ejemplos que le resulten claros para que entienda bien lo que queremos que aprenda. La dificultad está en que no siempre es obvio cómo encontrar buenos ejemplos y muchas veces un ejemplo puede inducir a una confusión inesperada (véase Fig 1). Dentro del contexto de la visión por computador tenemos evidencias claras de que algunos ejemplos son bastante mejores que otros. Y entender bien si un ejemplo es bueno o no es importante, porque cada vez habrá más máquinas a nuestro alcance capaces de aprender, y cuando necesitemos que aprendan algo tendremos que saber cómo enseñarlas. De hecho hoy en día ya es posible enseñarle a nuestro iPhone a ver objetos. Podemos hacerlo con la aplicación gratuita DetectMe, diseñada y...

Universidades innovadoras (y II)

La introducción de la educación online es probablemente la mayor fuente de disrupción en la enseñanza superior desde la invención de la Universidad. La tecnología habilita posibilidades y permite modelos de educación y de negocio que de otra manera no serían viables, pero no puede considerarse aisladamente. Tampoco está exenta de las virtudes, los riesgos y perversiones privados y públicos de las universidades tradicionales, que analizábamos en la primera parte de esta entrada. Cuando leía la caracterización del modelo online que hacen en su libro Christensen y Eyring, recordaba no sin emoción la visión que tuvo el rector Gabriel Ferrater durante la creación de la UOC y que aún está hoy entre sus fundamentos. Usan casi veinte años después casi las mismas palabras: 1) La universidad en línea permite el acceso a la enseñanza superior a gente que normalmente no podría estudiar (los non consumers) por tiempo, distancia o dinero. Hasta que un día, según el paradigma de la disrupción, penetra en el espacio natural de los incumbentes: o sea, es ya para todos. 2) La universidad en línea permite servir a muchos más estudiantes con los mismos costes o menores, reduciendo el coste por estudiante, que debería ser el indicador principal de nuestro éxito.  Pero, naturalmente, una parte de la gracia es vender más, mucho más supongo, y reducir dramáticamente el abandono. (La sección final del libro incluye una colección de métricas, indicadores de gestión para hacer números que recomiendo a rectores y gerentes). 3) La universidad en línea permite cambiar el modelo educativo. Los estudiantes aprenden por sí mismos o entre ellos, con la ayuda de buenos materiales didácticos de todo tipo y...

Universidades innovadoras (I)

Uno de los primeros libros (2002) sobre las universidades en línea comenzaba así: “La universidad como institución está en crisis.” A pesar de que la demanda de educación superior era y sería mayor que nunca, ya se percibía desde mitad de los 1990 como “un dinosaurio” y “una institución en ruinas”. Esto era el Reino Unido, la cuna del invento. En Estados Unidos, el informe de la Secretaria de Estado Margaret Spellings (2006) describía la universidad americana como “adversa al riesgo, autosatisfecha e innecesariamente cara”. Años después, el informe del Instituto McKinsey (2011) señalaba la falta de productividad de las universidades norteamericanas y las enormes disparidades de eficiencia, debidas principalmente a la obsesión por el crecimiento de la oferta académica, las instalaciones físicas y los equipos de fútbol. Hoy quiero hablaros de un libro extraordinario, cuyas huellas, como las migas de Pulgarcito, he ido dejando por aquí a medida que me lo estudiaba. Se llama The Innovative University, está escrito por nuestro amigo Clay Christensen, profesor de Tecnología y Operaciones en la Harvard Business School, y su colega Henry Eyring, gerente de la Brigham Young University-Idaho, una pequeña universidad de pueblo convertida en una potencia de la educación híbrida (en parte presencial y en parte virtual) y fuerza de choque de la iglesia mormona en todo el mundo. El libro se publicó en 2011, poco después del informe de McKinsey y es una excursión erudita pero cautivadora y apasionante por la historia de la decadente gran universidad americana y por las alternativas que proporcionan otros modelos de enseñanza superior una vez sometidos a una auténtica disrupción. La cuestión, para los autores, es que todos hemos...