Cookies: batalla tecnológica y legal por la privacidad en la web

El objetivo inicial del World Wide Web era el intercambio de información (en forma de documentos de hipertexto con enlaces a otros documentos o recursos) a través de la red, de forma unidireccional servidor a cliente. Es por eso que las tecnologías subyacentes están orientados a un funcionamiento sin estado (stateless): el servidor no “recuerda” nada sobre el cliente y cada nueva petición empieza desde cero como si fuera la primera. Por ejemplo, un concepto inexistente en los protocolos web es el de sesión: el servidor no tiene una forma directa de recordar si el usuario se ha autenticado y cuál era su identidad. Una solución a este problema es el uso de cookies, pequeños ficheros de texto almacenados en el navegador web del cliente. Las cookies, asociadas un dominio concreto, permiten a cada web recordar información específica acerca del cliente: su nombre de usuario, los objetos que ha almacenado en el carrito de la compra, … Además de estas cookies de sesión, las páginas web pueden usar cookies persistentes: cookies con una fecha de caducidad muy lejana (meses o años). Estas cookies permiten a una página web recordar información más atemporal sobre un usuario (la fecha de su última visita, sus preferencias de visualización, …) y realizar un seguimiento de sus actividades. Como una página web puede enlazar a recursos de terceros, éstos a su vez pueden fijar sus propias cookies (third-party cookies) cuando la página se carga. Estas cookies creadas por terceros también pueden ser persistentes, de forma que un servicio web enlazado desde muchas páginas puede trazar la actividad de un usuario a través de todas ellas usando estas...

Internet Archive, preservando la web para el futuro

En un futuro no muy lejano, l@s informátic@s de hoy en día deberemos explicar a las nuevas generaciones como era la tecnología de principios del siglo XXI. Un aspecto importante en esta explicación será explicar cómo funcionaba el software de la época y cómo eran los contenidos y tecnologías de la World Wide Web. Vaya, aunque sólo sea para explicar batallitas de lo que hacíamos en nuestros años mozos… Presentar la informática del pasado es una tarea con un cierto grado de dificultad. Un museo como Bletchley Park está orientado a exponer objetos físicos, de forma que sólo puede ilustrar cómo era el hardware, los dispositivos de almacenamiento (diskettes, CDs, DVDs, …) y el embalaje del software. Una biblioteca física puede encargarse de almacenar el material publicitario, los manuales de usuario y de instalación y el resto de material impreso. Pero la parte intangible, el software y los contenidos de las web, quedan fuera del alcance de estos archivos del conocimiento “tradicionales”. Precisamente con el propósito de crear un archivo digital de contenidos para generaciones futuras, se creó en 1996 el Internet Archive. Inicialmente estaba orientado exclusivamente al World Wide Web, a través del servicio “Wayback Machine” que actualmente almacena 416 miles de millones de páginas web. Este servicio es como una máquina del tiempo que nos permite retroceder a momentos pasados y visitar cómo eran ciertas web en su día (Geocities, qué tiempos aquellos). A pesar de su utilidad y valor histórico, este servicio ha tenido sus más y sus menos con la justicia por temas de propiedad intelectual. El propósito del Internet Archive se ha ido ampliando...