Business Intelligence y Big Data en la ciudad (I)

No sé si conocéis una novela muy divertida o muy patética de Dave Eggers, que se llama Un holograma para el Rey. Es la historia de Alan, un empresario y consultor americano fracasado, que maquina, con ayuda de un grupo de desarrolladores jovencitos, un invento para el rey árabe Abdalá, que quiere construir en medio del desierto una ciudad inteligente. El ingenio consiste en un holograma que hará creer a todo el mundo, comenzando por el rey, que la cosa existe. Hay una peli en producción, que protagoniza Tom Hanks, nadie mejor. Este argumento me toca: he imaginado smart cities en el desierto y soy un empresario fracasado. Gráfica:  Descargar (PPTX, 174KB) Participé hace unos días en un curso organizado por Judith Gifreu, profesora de la UAB, sobre la planificación inteligente de las ciudades, invitado por el centro de la Universidad Menéndez Pelayo de Barcelona, dedicado a la memoria de Ernest Lluch. Yo hablaba de “Business Intelligence y Big Data en la ciudad”, que se parece más a lo que me dedico ahora. Podéis encontrar y descargaros la presentación aquí. Abrió el acto el profesor Olivier Dubos, profesor del CRDEI de la Universidad de Burdeos, advirtiendo sobre la banalización del concepto de smart city, convertido en una trivialidad del marketing político. Yo creo que hay un concepto serio y noble de la ciudad inteligente tal como lo presenta la carta europea para la protección de los derechos humanos en la ciudad, promovida en Barcelona a finales de los 90, o sea un instrumento para hacer que la ciudad de toda la gente sea mejor. Lo podéis encontrar en la gráfica de hoy. En estas materias,...

Los límites de la computación: los números primos

Hoy hablaremos de matemáticas, pero no será hablar por hablar: son conceptos relevantes para la computación y justifican por qué hay tanto interés en la computación cuántica. Venga, vamos a “hacer el primo”. Un número primo es un número natural que tiene exactamente dos divisores: 1 y él mismo. Es decir, 1 no es un número primo, pero 2, 3, 5 y 7 sí lo serían, por ejemplo. Hay muchas propiedades conocidas sobre los números primos, como que “hay un número infinito de números primos” (gracias, señor Euclides) o que “cualquier número natural puede descomponerse de forma única como producto de sus factores primos” (Teorema fundamental de la aritmética). Sin embargo, hay otras propiedades que se intuyen pero que no todavía no han sido probadas. La más famosa es la conjetura de Goldbach, planteada en 1742 y aún por demostrar, que se enuncia en una de sus versiones como “todo número par mayor que 2 puede expresarse como la suma de dos números primos“. Si os pica la curiosidad sobre esta última conjetura, os recomiendo una novela que la tiene como protagonista. Desde el punto de vista computacional, hay dos problemas destacados en el ámbito de los números primos. El primero consiste en decidir, dado un número, si éste es primo o no (test de primalidad). El segundo consiste en calcular la lista de factores primos de un número proporcionado como entrada (factorización). ¿Y por qué estos problemas son relevantes? La causa no está en la belleza de las matemáticas, sino en las ventajas materiales que aporta su resolución. Y la culpa de todo la tiene la criptografía. Los...

Los límites de la computación: el coste exponencial

En una de las historias sobre los orígenes del ajedrez, el inventor del juego lo presenta a un rey de la India, que queda entusiasmado con él. A cambio de su juego, el inventor pide una recompensa aparentemente modesta: 1 grano de trigo por la primera casilla del tablero, 2 por la segunda, 4 por la tercera, 8 por la cuarta, y a sí doblando la cantidad en cada casilla. Sin pensar, el rey accede a la que considera una petición extravagante pero razonable. Al cabo de una semana, su tesorero le informa alarmado que la cantidad de granos de trigo que tendrían que pagar supera a la riqueza de todo el reino. Y es que con 64 casillas, 2^0 + 2^1 + …. + 2^63 = 2^64 – 1 = 18.446.744.073.709.551.615 granos. Para hacernos una idea, esto son unos 15 billones de toneladas de trigo,  el equivalente a la producción mundial de trigo durante 21.685 años. Hay diferentes versiones sobre el final de la historia: el inventor acaba como nuevo rey, el rey se siente engañado y castiga al inventor, … A parte de las lecciones que pueden extraerse en el mundo del ajedrez (hacer las cosas sin pensar suele dar malos resultados), podemos extraer algunas lecciones relacionadas en el ámbito de la computación. Existen muchos problemas para los que no tenemos buenos algoritmos, de forma que la solución requiere un tiempo de cálculo o un espacio de memoria que se multiplican por un cierto valor constante con cada nuevo elemento del problema. Por ejemplo, un problema clásico es el de la partición: dado un conjunto de N...