La efímera vida de los agregadores de feeds

“Nada es para siempre”, o como dicen los ingleses, “all good things must come to an end“. Esta es la idea que rondaba mi cabeza a principios de enero cuando descubrí que mi lector de RSS favorito, Pulse, que llevaba años utilizando, había pasado a mejor vida.

La historia de Pulse es un caso paradigmático, ya que no es un fracaso sino una “muerte por éxito”. Pulse era un agregador de feeds que empezó en 2010 como aplicación para iPad. Posteriormente, Pulse se amplió on una versión para Android y una interfície web HTML5 para su uso desde equipos de escritorio. La forma de funcionamiento es la común en lectores de RSS: te subscribes a las fuentes que deseas leer y el lector automáticamente va descargando las noticias para su posterior lectura. Su estilo de presentación de las noticias era bastante único: una rejilla de imágenes y titulares, muy apropiado para dispositivos táctiles. Este diseño hizo que la app consiguiera múltiples premios y reconocimientos, como una de las 50 mejores apps en la App Store (2011) o en Google Play (2013, según la revista TIME).

Interfaz de usuario original de Pulse.

Interfaz de usuario original de Pulse.

Y aquí viene el momento en que el éxito se giró en su contra… la de los usuarios, claro, los desarrolladores supieron gestionar muy bien la oportunidad.  En 2013, la red social profesional LinkedIn compró Pulse por 90 millones de dólares. Su objetivo era potenciar LinkedIn como plataforma para publicar y visualizar contenidos de tipo profesional. Sin embargo, los cambios introducidos por LinkedIn alienaron a los usuarios de la aplicación original. Como muestra, es ilustrativo leer los comentarios de los usuarios sobre la aplicación para iOS en la App Store. Actualmente, la app tiene una valoración de 1’5 estrellas sobre 5 y muchos comentarios van en la línea de “cómo habéis podido cargaros una app tan genial” o “por favor, volved a usar el diseño original”. Aunque LinkedIn sigue ofreciendo un servicio de contenidos llamado Pulse, el espíritu de la aplicación original ha muerto. RIP, Pulse (2010-2015).

Los usuarios de agregadores de feeds estamos acostumbrados a situaciones como ésta. En 2005, Google lanzó el agregador de feeds Google Reader, que después cerró en 2013 alegando un descenso en su uso (pese a tener una comunidad de usuarios muy activos). Bueno, la competencia de Reader estuvo encantada con esta situación y supo sacarle partida captando a todos estos usuarios “emigrados”.  Por ejemplo, en mi caso habiendo pasado por Flipboard de momento me quedo con Feedly.

Personalmente, saco dos moralejas de la historia de Pulse y Google Reader:

  • Es posible morir de éxito. Cuando alguien compra tu producto, quizás no sepa qué hacer para sacarle partido o quizás lo haga de forma que el producto original queda desvirtuado.
  • El modelo de negocio importa. En el caso de los agregadores de noticias, hay un debate continuo sobre si RSS está muerto o no lo está. Hay muchos servicios basados en agregar feeds, algunos tienen un modelo de negocio poco claro y eso pone en peligro su continuidad. Todos solemos decir que “cuando usas un producto gratuito, tú eres el producto”, en relación a la pérdida de privacidad. Pero deberíamos añadir además: “cuando usas un producto gratuito, puede cerrar en cualquier momento”. Corolario: asegúrate que la gente que desarrolla los contenidos, productos o servicios que te importan puede ganarse la vida haciéndolo.

CC BY-NC-SA 4.0 La efímera vida de los agregadores de feeds por robert está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

1 Comment

  1. Más que “es posible morir de éxito” muchas veces ocurre que sea *habitual* morir de éxito. Muchas grandes empresas (Google, Yahoo, Facebook…) compran a otras empresas o productos que lo están haciendo bien y luego no saben qué hacer con ellas, o lo que hacen, como con Pulse, es empezar matando el motivo por el que esos productos funcionaban (Pulse, Flickr, temo por Slideshare, etc.).

    Como dices, quizá de lo que se trata sea de asegurarse de que la gente que desarrolla los contenidos, productos o servicios que te importan puede ganarse la vida haciéndolo, porque a nadie le gusta ver como un producto en el que ha puesto mucho tiempo y esfuerzo se desvirtúa o muere.

    P.D. Personalmente no he encontrado recambio a Prismatic (difunto en diciembre de 2015) :(

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