Todavía se puede triunfar con una app

Hace varios semestres que coordino los trabajos finales en el ámbito de desarrollo de aplicaciones para dispositivos móviles. Este ámbito es uno de los más populares entre los estudiantes: cada semestre tenemos unas 45 solicitudes de estudiantes, de las cuáles unas 35 culminan con éxito. Esto significa que cada semestre estoy en el tribunal evaluador de 35 proyectos de desarrollo de apps, tanto Android o iOS como aplicaciones multiplataforma desarrolladas con HTML5/CSS/JavaScript. Con 35 apps por semestre, acabas desarrollando tu propio criterio a la hora de valorar apps. Comento algunas pautas muy genéricas que he ido detectando: Los objetivos iniciales de los proyectos suelen ser muy ambiciosos. Todo el mundo quiere desarrollar una killer app, aunque sea su primer contacto con la tecnología. Para mí, esta ambición es muy sana y deseable. Sin embargo, en la mayoría de casos la dura realidad suele poner las cosas en su sitio y recortar funcionalidades para el trabajo futuro. Los temas del proyecto suelen están muy relacionados con los intereses personales o profesionales del autor. Se habla tanto de mascotas, deportes, hobbies, … como de seguros, imagen médica, componentes de automóvil, etc. La verdad, se agradece esta variedad. Los tipos de apps más frecuentes son: apps de imagen corporativa de una organización u evento; tiendas virtuales; redes sociales y servicios de mensajería; o apps para gestionar pedidos e inventarios. En este aspecto los proyectos son algo más monótonos. Aunque cómo veis las ideas para nuevas apps suelen ser la parte menos innovadora, cada semestre hay 3 o 4 apps que consiguen sorprenderme gratamente por su originalidad. Por eso afirmo con rotundidad que no está todo inventado y todavía se puede triunfar con...

Libros de Business Intelligence de la Editorial UOC

Las publicaciones en castellano en materia de Inteligencia de Negocios y Big Data han sido escasas hasta hace poco, en general traducciones de mayor o menor calidad de libros en inglés. Tampoco han sido muy leídos. Son una excepción algunos textos clásicos de Thomas Davenport (por ejemplo, Competing on Analytics), toda la serie del Cuadro de Mando Integral de Kaplan y Norton, reeditados y reimpresos con frecuencia, y el best seller de Big Data, Big Data: La Revolución de los Datos Masivos, de Viktor Mayer-Schönberger y Kenneth Cukier. Usamos los tres en nuestro Máster de Business Intelligence y Big Data, como complemento de los materiales docentes propios. A medida que esta disciplina o conjunto de disciplinas han ido ocupando un espacio central en el mundo de la informática y de los negocios, hasta el punto de alcanzar niveles inverosímiles de interés, adopción, inversiones y salarios, también lo han hecho las publicaciones, que ahora se producen también en castellano. La web en español de Amazon da 118 referencias, aunque algunas son repetidas o no tienen que ver con la cosa. El libro de nuestro colaborador Josep Curto, Introducción al Business Intelligence, se ha convertido ya en un clásico, después de muchas reimpresiones, y es la primera referencia en castellano en Google. ¡Enhorabuena! Josep ha entregado ya una segunda edición, actualizada, que estará disponible en los próximos meses. La editorial de la UOC se ha unido a esta tendencia y al compromiso que tenemos con la docencia y la investigación en este ámbito, con varias publicaciones recientes y otras que están de camino. Algunas provienen de los materiales de enseñanza, adaptados al propósito editorial, y otras son...

Estándares tecnológicos: uso y abuso

En muchos ámbitos de la tecnología, tanto a nivel de software como de hardware, aparece la necesidad de establecer criterios homogéneos sobre cómo resolver un problema. ¿Qué forma tendrá ese puerto? ¿En qué formato se almacenará la información? ¿Qué características tendrá ese cable? ¿Qué semántica tiene ese lenguaje de programación? ¿Qué protocolo se utiliza para establecer una conexión? La gran ventaja de los estándares es que facilitan la compatibilidad, interoperabilidad y la competencia. En el caso de protocolos y conexiones, los estándares permiten que sistemas de diferentes fabricantes puedan comunicarse entre sí. En otros ámbitos, permiten que haya implementaciones de diversos fabricantes que sean plenamente intercambiables. Hay diversos organismos nacionales e internacionales dedicados a la estandarización. Por citar algunos ejemplos, tenemos AENOR en el ámbito español y muchos a nivel internacional, como International Organization for Standarization (ISO), International Electrotechnical Commission (IEC), International Telecommunication Union (ITU) o el Internet Engineering Task Force (IETF, con sus famosos RFCs). Estos organismos siguen un proceso organizado para la elaboración de un estándar, que puede incluir la valoración por parte de un comité técnico, una fase de consultas de las partes implicadas y una fase de votaciones. Sin embargo, existen múltiples formas de subvertir el proceso de estandarización para conseguir justo el efecto contrario: añadir barreras de entrada a la competencia o dificultar la compatibilidad. A continuación discutimos algunos de estas formas de abuso de los estándares. Estándares alternativos: Como dijo Andrew S. Tanembaum, “lo bueno de los estándares es que tienes muchos para elegir”. A todos nos parece genial que los enchufes sean un estándar… hasta que viajamos un poco y descubrimos hay 15 clases diferentes de enchufes en el mundo. Así pues, una forma de limitar...

¿Ya te has inscrito en la HackForGood 2016?

Los próximos 25, 26 y 27 de febrero se celebra en toda España HackForGood, una hackaton promovida por Telefónica y organizada por universidades de su red de cátedras. El objetivo de este evento es proponer soluciones tecnológicas para construir un mundo mejor. Para ello, invita a desarrollador@s creativ@s a participar hackeando, aprendiendo y colaborando para resolver los problemas que más preocupan a nuestra sociedad. HackForGood se celebrará en 14 sedes en toda España, con la participación de 20 universidades. En Barcelona, el evento se realizará en el Mobile World Centre y está organizado conjuntamente por la UPF y la UOC (como parte de la Cátedra Telefónica-UOC de Diseño y Creación Multimedia) y patrocinado por eDreams ODIGEO, SlashMobility, CODIWANS y appszoom. El evento se estructura en base a retos, problemas sociales concretos a resolver y planteados por la organización, ONGs o los propios participantes. La temática de los retos propuestos en esta edición de 2016 se centra en la utilización masiva de datos para mejorar la sociedad: Big Data para hacer el bien. Economía colaborativa, apoyo a la tercera edad, atención a colectivos especialmente vulnerables, bullying, eficiencia energética, …  todos estos problemas y muchos más tienen cabida dentro de HackForGood. Para afrontar estos retos se buscan equipos multidisciplinares de 3 a 5 personas capaces de proponer una solución tecnológica (una app, un prototipo, un proyecto) en un plazo de 2 días. Programar, diseñar, analizar datos, comunicar, innovar, … todas estas habilidades pueden ser útiles para construir una solución creativa. Las inscripciones pueden hacerse como equipo o bien a título individual, construyendo el equipo más adelante. Se prevé que haya más de 1.000 participantes proponiendo soluciones para más de 100 retos, o sea que podréis hackear en buena...

¿A qué equivalen los títulos pre-Bolonia en el EEES?

Una pregunta frecuente de los estudiantes de informática es “Tengo un título anterior al EEES. ¿A qué equivale ahora?“. Puede ser la ingeniería técnica en informática de gestión (ITIG) o de sistemas (ITIS), el 2º ciclo de ingeniería informática (II), la “ingeniería superior” (el pack de ingeniería técnica y 2º ciclo) o bien las anteriores diplomaturas y licenciaturas. También me plantean muy a menudo la pregunta inversa: “¿A qué equivalen los títulos actuales respecto a la ingeniería técnica y la superior?“. Pues bien, como la respuesta no es corta y la he repetido unas cuantas veces, le dedico esta entrada. Empecemos aclarando algo desde el principio: no hay una equivalencia total entre Ingeniería Técnica y Grado ni entre Máster y 2º ciclo. Hay algunos aspectos en que ambas titulaciones se comportan de la misma forma y es indiferente tener una que otra… pero en otros aspectos no es así. Veamos a continuación en qué se parecen y en qué se diferencian. Similitudes Nivel MECES: MECES es el acrónimo de Marco Español de la Cualificación en la Educación Superior, un marco de referencia para la clasificación de los títulos.  MECES tiene una equivalencia al marco europeo FQ-EHEA, donde se marcan cuatro posibles niveles para una titulación: (1) ciclo corto; (2) primer ciclo; (3) segundo ciclo y (4) tercer ciclo. Tanto las diplomaturas, como las ingenierías técnicas (ITIS/ITIG) y el Grado tienen el nivel 2, mientras que las licenciaturas, el 2º ciclo y el Máster tienen el nivel 3. Pero es importante recordar que tener el mismo nivel MECES no significa que las titulaciones están homologadas: hay situaciones en que no se comportan igual. Contenidos del plan de estudios: Los planes de estudios de ITIS, ITIG y el...