Modelos de negocio para videojuegos

Si bien pueden haber excepciones, un videojuego normalmente se crea como un producto de consumo, y por lo tanto, el objetivo es poder ganar un dinero. Incluso en los casos donde el autor los concibe artísticamente o se ha visto motivado por un cierto grado de pasión personal, esto no elimina la cuestión crematística. A fin de cuentas, el esfuerzo de realizarlo se debe recompensar de alguna manera, y los pintores de grandes cuadros también los vendían para ganarse la vida. Inicialmente, el modelo de negocio era relativamente simple desde la perspectiva conceptual: se crea el producto, se guarda en el medio de almacenamiento adecuado según la tecnología de la época (cinta, cartucho, diskette, CD-ROM, etc.), se empaqueta y se envía para vender en una tienda. A grandes rasgos, igual que vender un televisor o una docena de huevos. Evidentemente, la simplicidad era sólo desde la perspectiva conceptual, puesto que disponer de la capacidad de distribuir el producto y hacerlo llegar a los potenciales compradores, a través de un distribuidor (o “publisher“) ya era otro asunto. En los últimos años, han surgido nuevos modelos de negocio que otorgan una ventaja competitiva a los productos digitales. Quizá el caso más evidente es la traslación del modelo de distribución tradicional directamente al mundo digital a través de Internet. Así pues, desde ya hace bastantes años existen empresas distribuidoras de productos digitales descargables a través de Internet. Si bien los ejemplos por antonomasia serían las “App stores” de móvil (iTunes o Google Play), también las encontramos en el entorno PC (Steam, Origin) o consola (XBox, Playstation o Nintendo eShop). En algunos casos,...

Los bitcoins y su escalabilidad

[versió en Català] Desde que se empezaron a estudiar los sistemas de dinero electrónico hacia los años 80, una de las problemáticas más complicadas de resolver ha sido el doble gasto (double-spending), es decir, evitar que una moneda digital pueda gastarse más de una vez. La facilidad y sencillez con la que la información digital se puede replicar hace que esta propiedad sea una de las más complicadas de lograr. Explicado de forma muy simplista, los bitcoins resuelven el problema del sobre-gasto anotando en un registro único todas las transacciones del sistema. Si este registro se puede mantener de forma íntegra sin que las transacciones inseridas se puedan modificar, en todo momento todo el mundo puede consultar el registro para saber cuál es el estado de cuentas de cualquier dirección de bitcoins y, por lo tanto, cuántos bitcoins de saldo tiene cada dirección. De este modo, nadie puede gastar más del que tiene, puesto que todo el mundo lo puede verificar en cada momento, y el sistema evita así el sobre-gasto. Este registro único es lo que se denomina blockchain. Afortunadamente, el sistema bitcoin no fue propuesto en el ámbito académico, puesto que la idea hubiera sido rechazada frontalmente por la comunidad científica por, digámoslo suavemente, inocente. Fijémonos que proponer un sistema de moneda electrónica que pretende ser global utilizando un único registro que guarda absolutamente todas las transacciones no parece una idea muy interesante cuando pensamos en la escalabilidad del sistema. Cómo decíamos, el sistema bitcoin no fue propuesto en el ámbito académico sino que fue directamente desarrollado y puesto en marcha, de forma que nadie cuestionó este sistema de prevención del doble gasto....

Ciberextorsión: ¡el Bitcoin o la vida!

Un cliché de las películas de gangsters es la visita del mafioso que ofrece un “servicio de protección”. Por un precio razonable, el gangster garantiza seguridad frente a criminales peligrosos… como él mismo, por poner un ejemplo. Frases como “sería una pena que le pasara algo malo a tu negocio” dejan implícita la amenaza en caso de impago. En el mundo digital, los cibercriminales han visto la extorsión como modelo de negocio más que rentable. ¿Quién quiere escribir un gusano para hacerse una reputación y salir en las noticias, cuando puede estar ganando dinero? Paga o perderás tus datos, tu negocio, tus clientes, … La ventaja es que Internet permite un cierto anonimato para transmitir la amenaza inicial (un correo electrónico o una notificación en nuestro ordenador) y también a la hora de recibir el pago de forma electrónica y difícil de rastrear. En este sentido, hace un tiempo se pedía el pago por PayPal pero ahora está más de moda pedir el pago en Bitcoins. Así pues, podríamos decir hemos evolucionado desde el clásico “¡La bolsa o la vida!” de los salteadores de caminos al moderno “¡el Bitcoin o la vida!” de los ciberdelicuentes. Fuente: Wikipedia – Licencia CC BY-SA 4.0 Según el tipo de amenaza que se plantea, hay diversos modus operandi: Denegación de servicio: En este caso, la amenaza es el envío masivo de peticiones a la red de la organización atacada, haciendo que no pueda atender peticiones legítimas de sus usuarios y clientes. El atacante contacta con la organización por correo electrónico, informando que tiene la preparación y la infraestructura necesaria para realizar un ataque de denegación de servicio, solicitando dinero a cambio de realizarlo. El atacante puede realizar alguna...

Competencias dinámicas en la planificación de sistemas

Hace unos meses cuando escribí sobre la actualidad (o la falta de actualidad) de la planificación estratégica de sistemas de información, algunos colegas me llamaron la atención sobre la ausencia de la corriente de planificación basada en las capacidades o competencias dinámicas o, más en general, de las escuelas de planificación basada en el valor de los recursos (resource-based value) de la compañía. Tienen razón. Me explicaré. GRAFICA: Análisis de las competencias dinámicas. Elaboración propia a partir de Harreld y otros (2007). Descargar (PDF, 282KB) Las escuelas de estrategia de empresa, desde Porter, y seguidamente las de estrategia de sistemas de información, han preferido tradicionalmente poner el énfasis en la oportunidad y la obtención de una ventaja competitiva. En el caso de la informática, se trataría de asegurar el alineamiento estratégico entre las aspiraciones de la compañía y las prioridades en materia de sistemas. La corriente basada en las competencias, en cambio, pone el énfasis en la sostenibilidad de la ventaja y, en definitiva, en la supervivencia de la empresa en un entorno demasiado acelerado e incierto. Esta teoría permitiría explicar la desaparición de Kodak o Nokia y la supervivencia de Apple, Microsoft o IBM. Jay Barney publicó en 1991 el artículo canónico de la escuela del valor de los recursos o competencias de la organización. En su visión, estos recursos deberían ser medibles empíricamente (a través de indicadores financieros), deberían ser valiosos (o sea, que podemos probar su valor en los resultados, los precios y el valor de mercado a largo plazo), deberían ser especiales (o sea, que no están al alcance de los demás),  inimitables e insustituibles. Se trataría de...

¿Los robots nos dejarán sin empleo?

Desde hace años, la ciencia ficción ha pronosticado que en el futuro los humanos no necesitarían trabajar: los robots realizarían la mayoría de actividades. Y el problema del futuro es que tarde o temprano acaba convirtiéndose en presente. Y este escenario, en principio idílico, esconde una reflexión más profunda: ¿cómo nos ganaremos la vida si no trabajamos? “The last job on earth“. Fuente: The Guardian Históricamente, la evolución de la tecnología ha hecho desaparecer puestos de trabajo, al mismo tiempo que ha creado otros nuevos. Por ejemplo, el coche dejó en el paro a jinetes y criadores de caballos, pero al mismo tiempo generó empleo para conductores y mecánicos. Internet amenaza con dinamitar industrias como el cine, la televisión, las editoriales o los periódicos en papel, al tiempo que construye nuevos canales y modelos de negocio para generar, difundir y consumir cultura y entretenimiento. Visto así, todo parece business as usual, quejas de alarmistas preocupados por la tecnología y prediciendo catástrofes tecnológicas que nunca se llegan a cumplir. El problema del momento actual es que se prevé que a corto-medio plazo pueden desaparecer una gran cantidad de los empleos que existen en la actualidad. Concretamente, la previsión de los expertos es que un 50% de todos los puestos de trabajo puedan ser automatizados en un plazo de 30 años. Estas previsiones (optimistas o alarmistas según se mire) están motivadas por los avances en inteligencia artificial y robótica. Los coches autónomos podrían dejar sin empleo a los conductores y transportistas, los drones podrían acabar con el negocio de correos y mensajería y los robots…. Los robots podrían continuar acaparando los trabajos en fábricas, además de realizar gran variedad de trabajos manuales...