El fractalista: Benoît Mandelbrot

La suerte (buena o mala) de tener un buen amigo que en estos tiempos que corren se arriesga a poner una librería, y que este amigo conozca las debilidades de uno, es que acabas acumulando demasiados libros pendientes de leer en la mesilla de noche. Entre mis debilidades (en todas sus acepciones) están la informática (por supuesto), la física (frontera, si es posible y si me es posible) y la historia de la ciencia y l@s que la dictan. Es así como cayó en mis manos la autobiografía del matemático Benoît Mandelbrot, conocido principalmente por acuñar (y trabajar en) el concepto de fractal.

Como informático, de los recuerdos que me quedan de la carrera, los fractales me traen a la cabeza los gráficos por ordenador y la compresión de datos. Supongo que si fuese “teleco” me sonaría también a antenas. Y si fuese matemático, incluso los entendería. 😉

Antes de hablar del libro, eso sí, permítanme una pequeña (extremadamente divulgativa ausente de notación matemática) aproximación al concepto, para saber de qué estamos hablando. Los fractales son objetos geométricos que muestran la misma estructura a diferentes escalas de “zoom”. En la naturaleza, son frecuentes, y de hecho, antes que Mandelbrot los “nombrase” por primera vez, ya se habían identificado varios. Un ejemplo claro, para visualizar el concepto, es la imagen que acompaña a esta entrada: el brócoli. Dejando de lado otras características de este vegetal, si observamos su geometría, nos damos cuenta que al aproximarnos y aislar una de las partes, volvemos a tener una estructura similar a la original,…

fractal

Brócoli (ecológico). Foto propiedad del autor

Una vez tenemos una ligera idea de qué es un fractal pasemos a hablar de la vida de su “descubridor”. En general, lo que diría de esta biografía es que sorprende y “engancha”, por varias razones: por un lado, por lo complicada que fue la vida del científico (principalmente por pertenecer a una familia polaca judía en la segunda guerra mundial) y por el otro, por las elecciones científicas que hizo. Benôit era un científico extremadamente dotado que no se encerró en las matemáticas, sino que intentó exportarlas a otras disciplinas. Era lo que hoy llamaríamos un científico interdisciplinar, cosa que en aquella época era poco común y (por algunos) poco aceptado o comprendido. No paró de cambiar de universidad, país, proyecto, compañeros de viaje,… Para hacernos una idea de la diversidad de estos últimos, trabajó entre otros, con Piaget (les sonará si han estudiado psicología o magisterio o…) y así, aplicó sus teorías a campos desde la economía a la sociología, o desde la educación a la tecnología. Pasó por IBM y por multitud de universidades. Y dejemos aquí los spoilers.

En fin, creo que es un libro que vale la pena y que nos acerca (en la búsqueda constante que hacemos en este blog) a uno de los padres y madres (o tíos, en este caso) de la informática. ¡Ah!, se me olvidaba. Decía antes que a mi me sonaban (de la carrera) los fractales, entre otros, por su aplicación a los gráficos por ordenador: en el dibujo de montañas, nubes, y en general, paisajes, porque al final de todo, los fractales, como las matemáticas, nos envuelven y están siempre presentes. Benôit Mandelbrot se dio cuenta e intentó explicárnoslo.

 

 

CC BY-NC-SA 4.0 El fractalista: Benoît Mandelbrot por Dani está licenciado bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.

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