Uso inteligente de datos en Sanidad

La Sanidad se identificó ya desde el estudio pionero del Instituto McKinsey como uno de los sectores con mayor potencial para el uso inteligente de datos, incluidos los big data. En el nivel de las operaciones, permite a los clínicos compartir la información de salud del paciente a lo largo de la cadena de cuidados (la asistencia primaria, el hospital, el socio-sanitario o la atención en casa). En el nivel de la gestión, facilita la transparencia y la comparación para reducir la variabilidad de la práctica asistencial, aumentando la calidad y seguridad de la atención; y permite a los reguladores, las compañías de seguros y los compradores de servicios establecer contratos y precios. En el nivel analítico, es una oportunidad para la investigación de nuevos tratamientos, servicios y productos que completen la promesa de una medicina personalizada y predictiva. En todos los casos, facilitan al paciente el acceso a sus datos y a información que desafía el poder de agencia de la industria y los profesionales… La sanidad es un negocio de información y conocimiento.

Principal destino de las inversiones en sistemas de información en sanidad. Fuente: Gartner, Encuesta de CIOs, 2017.

Sin embargo, el mismo estudio y otras fuentes han señalado que la falta de inversión en informática y en talento analítico, por una parte, y, por otra, las estructuras y culturas organizativas que impiden la compartición de datos, están actuando como barrera para realizar los beneficios potenciales del uso masivo de los datos en el sector. Algunos países (Dinamarca, Nueva Zelanda, Irlanda, Singapur…) han establecido en los últimos años estrategias de salud electrónica o e-Health, con energía política y financiación adecuada. En el centro de estas iniciativas no se encuentran grandes modernidades tecnológicas, sino una cosa bastante básica: establecer un modelo de datos común con las mismas reglas semánticas, disponer de un repositorio compartido con funcionalidades y tecnologías más o menos avanzadas, promover estándares técnicos que permitan la integración o, al menos, la interoperabilidad  y reducir el número de proveedores de sistemas de información. En España, las Comunidades Autónomas que disponen de modelos muy centralizados y jerarquizados están un poco más avanzados en ese camino. En otras, como Cataluña, con una gran diversidad de prestadores de servicios sanitarios y atomización de las soluciones tecnológicas, es más difícil, pero es uno de los objetivos de su Plan de Salud, que ya se está desplegando.

Por lo demás, el análisis de las preocupaciones de los CIOs sanitarios no muestra grandes diferencias con sus colegas de otros sectores industriales. En las encuestas de CIOs que venimos analizando aquí de tanto en tanto, la inversión en la familia de soluciones de Inteligencia de Negocio/ Inteligencia Analítica/ Big Data y Ciencia de los Datos sigue siendo el mayor destino de la inversión en niveles muy similares a los de los últimos años y la escasez de talento analítico sigue siendo la mayor barrera para el éxito. Aunque precisamente llama la atención que una parte significativa de los CIOs sanitarios entrevistados colocan el desarrollo de sistemas de sistemas de “historia clínica electrónica” entre los tres principales destinos de la inversión.

La UOC ha venido apostando desde hace tiempo por la formación e investigación en salud digital y, en particular, en el ámbito de datos, con una perspectiva multidisciplinar en la que participan los estudios de Salud, Psicología, Información y Comunicación y, desde luego, los de Informática, Multimedia y Telecomunicación. Recuerdo que los primeros casos prácticos de nuestro Máster de Inteligencia de Negocio ya se basaban en datos y ejemplos de hospitales. El Máster en Bioinformática y Bioestadística, compartido con la Universidad de Barcelona, proporciona contenidos especializados para informáticos, médicos, biólogos o estadísticos. La cátedra UOC-BSA es una iniciativa avanzada de investigación aplicada y análisis de datos en salud. Uno de los mercados principales de Open Evidence, una spin-off de la UOC dedicada al análisis de datos, es precisamente el sector sanitario.

En los últimos días se ha presentado el eHealth Center, un ambicioso proyecto que aspira a convertirse en la escuela de referencia en salud digital en el sur de Europa, trabajando en cuatro ámbitos prioritarios de conocimiento: a) educación y empoderamiento para la salud y habilidades digitales; b) diseño y evaluación de intervenciones en salud electrónica, incluyendo la móvil (aplicaciones de salud); c) ciencia de datos, y, por último, d) salud electrónica y equidad. Hace algunas semanas, varios colegas que participan en esta iniciativa han publicado algunos posts sobre este tema (al menos, aquí y aquí).

 

 

Agradezco a Jordi Piera, CIO y director de Investigación y Desarrollo de BSA y miembro del consejo asesor de la cátedra BSA-UOC, su inspiración y algunas de las referencias del post.

 

José Ramón Rodríguez es profesor de dirección de las TIC en diferentes programas de la UOC y consultor independiente. Investiga la planificación y gestión de proyectos de transformación empresarial facilitados por los sistemas y tecnologías de la información.

 

 

 

 

 

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