Los Interesados

En un par de entradas recientes, el profesor José Ramón Rodríguez ha reflexionado sobre ¿Beneficios para qué? y ¿Beneficios para quién?, al tratar sobre el valor de los SI/TI. Gráfica: Una tabla tentativa de interesados En otra reciente entrada sobre COBIT 5, yo decía que: COBIT 5 —Un Marco de Negocio para el Gobierno y la Gestión de las TI de la Empresa—, entre sus 5 Principios, tiene el de que “se rige por la persecución del valor para los interesados (stakeholders)”; y que En toda organización, el órgano de gobierno es el responsable de interpretar el ‘entorno’ (mercado, competencia, cadena logística, reguladores, entorno político-económico y cultural) y el ‘interno’ (la propia organización) y, en particular, los intereses, las necesidades y el poder —cambiante— de los principales grupos de interés (stakeholders), para traducirlos en objetivos [valor a obtener] de la empresa (u organización). Me propongo reflexionar aquí sobre ‘Los Interesados’ (stakeholders) y su gestión. No hay acuerdo sobre su mejor denominación en español: ‘partes interesadas’, ‘interesados’ o ‘grupos de interés’. El concepto de ‘parte interesada’ (stakeholder) es un concepto moderno, de finales del siglo XX. El —a menudo contrapuesto— de ‘accionista’ (shareholder) tiene raíces mucho más antiguas (lo encontramos ya en las Compañías de Indias del siglo XVII, cuando diversos comerciantes y emprendedores acordaban asumir partes alícuotas en los gastos, riesgos y retornos de una o más expediciones). Entre ‘dueño’ (parcial: accionista) e ‘interesado’ ha habido toda una evolución, fruto de la cultura, el desarrollo y la diversificación, en las sociedades democráticas. Por abreviar aquí, en el siglo XX el concepto omnímodo de ‘amo’ o ‘dueño’ ha venido evolucionando a una diversidad de...

Pantallas y retinas

¿Cuántas horas nos pasamos al día delante de una pantalla de móvil u ordenador? ¿Puede tener este hábito un impacto en nuestra salud visual? Probablemente habrás oído estas preguntas antes. De hecho, no es una pregunta nueva: si eres de mi generación (ya he cumplido los cuarenta), quizás recuerdes a alguien que te decía cuando eras un niño: “no te pongas tan cerca de la televisión que te vas a quedar ciego”. Esta es una pequeña broma, pero está claro que la exposición a fuentes de luz nos preocupa desde hace mucho tiempo, y parece que desde que los dispositivos móviles han llegado para quedarse hay nuevos argumentos para reavivarla: nos pasamos muchas horas delante de una pantalla, y la tecnología LED que está detrás de estas pantallas en sus diferentes variantes cada vez produce luz más intensa. De hecho, esta preocupación ha llegado a crear un nicho de mercado. Actualmente existen varias empresas que han lanzado al mercado diversos productos que están destinados a proteger nuestros ojos de la luz de estos dispositivos: filtros para tablets o móviles, o lentes de gafas que aseguran que nos protegen de la luz de las pantallas [1]. En general, estos productos están destinados a bloquear la luz azul que llega a nuestra retina, ya que hay diferentes estudios que hablan de que la luz azul de las fuentes LED tiene efectos en la salud de las personas [2]. ¿Por qué preocupa especialmente la luz azul? La luz es una onda electromagnética y, dependiendo de su color, puede ser más o menos energética: la luz azul es más energética que la luz...

¿Buscas nuevos retos? Mira todo lo que puedes aprender si te apuntas a la próxima Liga de Debate Universitaria

La Liga de Debate Universitaria, organizada por la Red Vives, es una oportunidad magnífica para aprender cosas sobre el mundo del debate desde la práctica y, también, sobre el tema que trata este año: «¿Es Occidente responsable del surgimiento de Estado Islámico?». Si queréis participar representando a la UOC, debéis estar matriculados en el curso 2017-2018 y hacer la inscripción antes del 31 de enero en esta web. Esta actividad tiene por objetivo fomentar el uso de la palabra mediante un enfrentamiento dialéctico entre varios equipos en el que debe defenderse una posición a favor o en contra sobre un tema. Acostumbrados a no interactuar en voz alta más allá de una prueba de evaluación continua en la que os grabáis en vídeo, vuestra participación os permitirá mejorar la seguridad argumental en directo. Estos son solo algunos de los motivos para participar: Conocer a nuevos compañeros, vivir una nueva experiencia y aprender a espabilarse en situaciones nuevas. Mejorar vuestra trayectoria profesional, puesto que desde el punto de vista del trabajo en equipo, saber interpretar roles, saber ceder, aportar cosas al equipo y entender cuándo hay que dar un paso adelante y cuándo hay que darlo atrás para aportar lo mejor al grupo es vital. Desde el punto de vista de la comunicación, vuestra participación os dará herramientas de trabajo para el futuro: cómo debe exponerse un tema y cómo debe desarrollarse y argumentarse tanto a favor como en contra, cómo tienen que usarse los tiempos, hablar en público, etc. Os permitirá profundizar y trabajar la oratoria, una competencia básica y transversal que requiere estos elementos: Una fase previa de investigación sólida para encontrar...

Los cuatro pilares de la estrategia de sistemas de información

La estrategia de sistemas de información (SI) tiene que ver con los usos que hacen las empresas de la tecnología para aumentar su valor y mejorar su posición competitiva. La estrategia de SI tiene que ver con la demanda del negocio. La estrategia tecnológica (TI) tiene que ver con la infraestructura y las herramientas, con la oferta de informática, decía Michael Earl hace 30 años. Quizá ahora esa diferencia en parte se diluye, en la medida que las tecnologías de la transformación digital (las tecnologías de lo social, la nube, los móviles, la Internet de las Cosas, los big data o la Inteligencia Artificial, entre otras) no solamente soportan las operaciones sino que también indican nuevas oportunidades para el negocio. Descargar (PDF, 151KB) Los cuatro pilares de la estrategia de sistemas de información Hacer estrategia de SI, en la definición un poco más abierta que hacían Lederer y Sethi más o menos por la misma época, es “proporcionar a una organización un conjunto integral de activos de IT para dar soporte a sus procesos de negocio y facilitar su transformación, para adquirir ventajas competitivas duraderas.” La estrategia de SI está en el filo de las ciencias sociales y de la informática, de las escuelas de negocios y de las de ingeniería, de la práctica profesional y de la literatura científica. Probablemente por eso es, al mismo tiempo, una ciencia, un conjunto de técnicas y un arte. Este raro artefacto tiene cuatro componentes o fundamentos. La visión explica el futuro del negocio, transformado por el uso de la información y la tecnología. Es un relato compartido, un espacio de diálogo entre la informática y la empresa. A...

El tiempo en la era digital

(Trobareu la versió en català més avall) Hace un siglo, el economista John Maynard Keynes imaginó que, a comienzos del siglo XXI, en los países desarrollados sólo tendríamos que trabajar tres horas al día para cubrir todas nuestras necesidades. Eso sería gracias al aumento de la productividad que comportaría el progreso técnico. La gente, entonces, podría tener una vida contemplativa y feliz. En cambio, en realidad, ha ocurrido lo contrario. En la sociedad de la información y la comunicación, las máquinas no nos han liberado del trabajo y hay una creciente sensación de falta de tiempo en la vida cotidiana. Ese es el enigma que Judy Wajcman explora en su reciente libro traducido al castellano por la editorial Paidós Esclavos del tiempo. Vidas aceleradas en la era del capitalismo digital: “que vivimos en una sociedad de la aceleración en la que el incremento tecnológico no produce más tiempo libre y tiempo de inactividad, sino, de hecho, un ritmo de vida cada vez más rápido”. Judy Wajcman, conocida pionera en los estudios sociales de la tecnología, nos sorprende de nuevo con este análisis profundo sobre la forma cómo la tecnología participa de forma esencial en la configuración del concepto y de la práctica del tiempo en la sociedad. La clave para entender la tensa y compleja relación entre tecnología y tiempo, sugiere la autora, es el concepto de soberanía temporal, es decir, la capacidad de decidir cómo distribuimos nuestro tiempo. En este libro de lectura fácil y apasionante a la vez, la autora nos descubre caminos de reflexión por los que no imaginábamos transitar. Su tema es, en apariencia, la sociedad de...