Los Interesados

En un par de entradas recientes, el profesor José Ramón Rodríguez ha reflexionado sobre ¿Beneficios para qué? y ¿Beneficios para quién?, al tratar sobre el valor de los SI/TI.

Gráfica: Una tabla tentativa de interesados

En otra reciente entrada sobre COBIT 5, yo decía que:

  • COBIT 5 —Un Marco de Negocio para el Gobierno y la Gestión de las TI de la Empresa—, entre sus 5 Principios, tiene el de que “se rige por la persecución del valor para los interesados (stakeholders)”; y que
  • En toda organización, el órgano de gobierno es el responsable de interpretar el ‘entorno’ (mercado, competencia, cadena logística, reguladores, entorno político-económico y cultural) y el ‘interno’ (la propia organización) y, en particular, los intereses, las necesidades y el poder —cambiante— de los principales grupos de interés (stakeholders), para traducirlos en objetivos [valor a obtener] de la empresa (u organización).

Me propongo reflexionar aquí sobre ‘Los Interesados’ (stakeholders) y su gestión. No hay acuerdo sobre su mejor denominación en español: ‘partes interesadas’, ‘interesados’ o ‘grupos de interés’.

El concepto de ‘parte interesada’ (stakeholder) es un concepto moderno, de finales del siglo XX. El —a menudo contrapuesto— de ‘accionista’ (shareholder) tiene raíces mucho más antiguas (lo encontramos ya en las Compañías de Indias del siglo XVII, cuando diversos comerciantes y emprendedores acordaban asumir partes alícuotas en los gastos, riesgos y retornos de una o más expediciones). Entre ‘dueño’ (parcial: accionista) e ‘interesado’ ha habido toda una evolución, fruto de la cultura, el desarrollo y la diversificación, en las sociedades democráticas.

Por abreviar aquí, en el siglo XX el concepto omnímodo de ‘amo’ o ‘dueño’ ha venido evolucionando a una diversidad de matices de ‘partes interesadas’ en cualquier negocio o proyecto, hasta llegar a la definición probablemente más generalmente aceptada ahora de ‘interesado’, que es la de la norma UNE-ISO 31000:2010 Gestión del riesgo. Principios y directrices.

La ISO 31000 dice que (traducción mía del original inglés):

“2.15.
interesado.
persona u organización que puede afectar a, ser afectado por, o considerarse afectado por una decisión o actividad
NOTA: Un decisor puede ser un interesado
[Definición 3.2.1.1. de Guía ISO 73:2009]”

Definición que coincide con la del PMBOK, 5ª edición.

Con lo que se ha rizado el rizo de esa evolución, al llegarse a una definición ‘subjetiva’ (“considerarse afectado”), basta que yo declare sentirme afectado por algo que la empresa/organismo haga (u omita) para convertirme en parte interesada —cualquier espontáneo que lo desee puede torear en esta corrida. Otra cosa será lo que resulte en la práctica, y —en su caso— diga el juez.

De esta forma, la amplísima lista [ver Tabla] de los que tradicionalmente se han venido considerando interesados por profesionales y académicos queda ampliada, sin límite, a quien desee incluirse.

Las empresas / proyectos inteligentes gestionan a sus interesados. Esa gestión supone:

  1. Inventariarlos
  2. Analizarlos e identificar —quizá ayudándose de un ‘mapa térmico’:
  3. Seleccionar el núcleo (core) de interesados a  ser gestionados segregadamente; y la combinación (mix) de intereses a atender.
  4. Diseñar la estrategia de servicio a la combinación de intereses elegida. (Aquí es donde puede entrar en juego la ‘cascada de objetivos’ de COBIT 5).
    • Diseñar la estrategia de mitigación de eventuales efectos negativos de acciones/omisiones de interesados insatisfechos.
  5. Diseñar el plan de comunicación (probablemente segregada) de progreso en esa satisfacción de intereses.
  6. Ejecutar y ajustar las estrategias y planes.
  7. Iterar desde 1., conscientes de que los interesados, sus intereses, fuerza y debilidades probablemente cambien con las circunstancias (ej.: a lo largo de la vida de un proyecto).

Manolo Palao Garcia-Suelto es colaborador docente de las asignaturas de Planificación y Dirección Estratégica de Sistemas de Información de la Universitat Oberta de Catalunya y miembro de ISACA y del ITTrends Institute.

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