El Plan de Sistemas de Salud de Catalunya

En estos días se han publicado dos documentos interesantes. La revista The Economist dedica la portada y una sección extensa a la revolución de los datos en el sector sanitario (“a revolution in health care”). Los artículos repasan los beneficios a los que nos referimos aquí hace poco, poniendo énfasis en el traspaso de conocimiento y poder a los pacientes (the doctor is you) y a las máquinas, y muestran un conjunto de experiencias y soluciones, con su rigor y elegancia casi siempre habituales. Los datos en sanidad están esta quincena en la portada del Economist; el paso siguiente es que sean el personaje del año del Time. El segundo documento es el Pla Director de Sistemes d’Informació del SISCAT  (el sistema sanitario de Cataluña), que se propone como una estrategia de transformación digital en beneficio de pacientes y profesionales basada en los datos.

He participado, junto con otros profesores y colaboradores de la UOC, en el Plan y por lo tanto tengo todos los sesgos y subjetividades del caso, agravados por la proximidad de la publicación. Pero creo que eso no me impide resumir sus rasgos principales y las oportunidades que potencialmente abre.

  • El Plan es una de las pocas iniciativas recientes, ambiciosas e integrales de transformación de los sistemas de información de salud en Europa (sólo se me ocurren Irlanda y Dinamarca).
  • Es complicado hacer planificación de sistemas diversificados en un modelo sanitario bastante desintegrado y politizado y aquí nos encontramos con un esfuerzo paciente y hercúleo.
  • Aún más lo es establecer un proceso balanceado entre la participación y colaboración de múltiples actores (hasta 300 participantes en el proyecto), liderado internamente, y una propuesta directiva y normativa.
  • Es aún más difícil subir el nivel de la reflexión a los políticos y gestores y que lo hagan suyo: aquí se ha buscado y esperemos que logrado a través de muchos mecanismos.
  • A diferencia de la mayoría de los planes estratégicos, basados en la cobertura y la transformación de procesos y la obsesión con los ERPs, este Plan es datacéntrico: hay una reflexión sobre el modelo de empresa coordinado o integrado a través de los datos.
  • Catalunya, que quizá fue pionera en algún momento en la utilización de la informática en salud, necesita hacer dos “transformaciones digitales” a la vez: primera, la de la unificación sintáctica, semántica y técnica del modelo de datos, a través del Historial Electrónico de Salud longitudinal, que aquí se propone: un lugar donde residen todas nuestras interacciones con el sistema sanitario a lo largo de la vida, independientemente del profesional o del proveedor de servicios… y otra información que se nos ocurra cargar (nuestra dieta, los pasos que caminamos o la tabla del gimnasio).
  • La segunda, la de la incorporación sistémica de las tecnologías más recientes, como la nube, la Internet de las Cosas, la movilidad, las redes sociales, la colaboración en línea o la inteligencia artificial.
  • Entre estas tecnologías, destaca el uso inteligente de los datos masivos, los big data. El Plan propone un modelo tecnológico basado en el concepto de datalakehouse, o sea repositorios múltiples, sean estructurados, semi-estructurados o desestructurados; es decir, un todo en uno que resuelva los problemas del repositorio transaccional, del tratamiento analítico convencional y de los nuevos formatos, fuentes y tipos de análisis a la vez. Terra incognita.
  • No se elude el debate sobre el futuro de los ERPs en Sanidad, que necesita respeto hacia las iniciativas locales, un proceso de homologación de las soluciones existentes, facilitar su convergencia y buscar nuevas soluciones. No es igual hacer esto en el País Vasco o en Extremadura (sistemas integrados verticalmente) que en Catalunya.
  • Finalmente, pero no en último lugar, hay una reflexión sobre la gobernanza. Catalunya es la única Comunidad del Estado donde no existe un centro directivo responsable de las políticas y la gestión de las TIC. El modelo de provisión basado en una institución pública (el Centre de Telecomunicacions i Tecnologia de la Generalitat) no se ha mostrado especialmente efectivo en el ámbito de la salud. Se precisa un nuevo modelo y nuevos liderazgos.

Un plan estratégico de sistemas de información es bueno, hemos dicho aquí unas cuantas veces, si responde razonablemente la mayoría de las cuestiones que se le plantearon, si concita razonablemente el apoyo y el compromiso de los que lo tienen que implementar y si les ayuda razonablemente en la ejecución. Y si consigue apoyo político y económico.

Los planificadores, decía Peter Drucker, tienden a creer que las ideas mueven las montañas, pero son los bulldozers los que mueven las montañas. El mejor servicio que puede hacer el planificador es explicar qué montañas hay que mover, retirarse a tiempo y dejar a los bulldozers que hagan su trabajo.

Les deseamos suerte y acierto.

Publicado previamente en Linkedin. 

José Ramón Rodríguez es profesor de dirección de las TIC en diferentes programas de la UOC y consultor independiente. Investiga la planificación y gestión de proyectos de transformación empresarial facilitados por los sistemas y tecnologías de la información.

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