La clonación del CIO

Clonar es, en el mundo biológico, el proceso de producir individuos genéticamente iguales a partir de fragmentos del código genético de otro individuo, o sea, sin intercambio sexual. La clonación existe desde siempre, aunque la biotecnología, la ciencia ficción, la oveja Dolly, la filosofía moral y la literatura la han puesto de moda más recientemente. Un clon es un doble, como en la novela inquietante de Saramago: la clonación trata de la identidad. Clonar es algo habitual también en informática: se empezaron a clonar discos y luego ordenadores personales y cualquier dispositivo y luego trozos de programa y programas enteros. Ahora clonamos profesionales antes de que su trabajo lo hagan las máquinas.  En mi observación, es fácil llegar a departamentos o empresas de servicios informáticos y encontrar personas que se visten, se peinan o caminan de forma parecida, cumpliendo los estereotipos de las series norteamericanas sobre la profesión.

La oveja Dolly disecada en el museo de Ciencias Naturales de Edimburgo

Y también clonamos, al menos metafóricamente, directivos, directivos de la informática. Si el CIO es un hombre de los proyectos y el desarrollo, tiende a fichar y premiar a gente de proyectos y desarrollo, que intentan comportarse como él. Si el CIO es un hombre de la infraestructura y los riesgos, tiende a fichar y premiar a gente de los riesgos y la infraestructura. Se me ocurre que esta actitud presenta algunos problemas.

  • El primero tiene que ver con el viejo alineamiento entre las necesidades (no los pedidos ni los requerimientos) del negocio y la gestión de la tecnología: hay momentos para el crecimiento y la innovación y momentos para la conservación y la eficiencia de las operaciones. Diferentes momentos piden diferentes perfiles.
  • El segundo tiene que ver con los estadios de madurez, que es una cosa que nos mola a los que nos dedicamos a cualquier cosa de la gestión de las TIC, desde la inteligencia de negocio a la gestión de la infrastructura técnica. Las empresas de prospectiva (Gartner, IDC, Forrester…) y los modelos de gobierno han hecho de esto un negocio. El rol de la dirección de informática es contingente, contextual y evolutivo.
  • En tercer lugar, cualquier organización informática, como cualquier fábrica, es y yo creo que debe ser, un equilibrio entre dos fuerzas: “una que impulsa el cambio (la que transforma o ayuda a crecer y transformar el negocio, la que hace programas y proyectos) y otra que promueve el orden y la seguridad del funcionamiento (que las cosas pasen y los servicios no se paren).”
  • La transformación digital y otras fuerzas tecnológicas y de negocio están conduciendo al CIO a un mayor papel en la innovación, en asociación con el CEO y con otros líderes de la empresa. El CIO pasa cada vez más tiempo fuera que dentro del departamento de informática y en muchas empresas se separan los roles y perfiles del que está orientado hacia fuera y el que cuida de las operaciones.
  • Por último, y no en último lugar, la llegada de lo ágil al mundo de la informática, no sólo en la gestión de proyectos y en la construcción de software, está conduciendo a formas de operar y probablemente de ser muy diferentes que conviven más o menos pacíficamente en el mismo espacio: la que se orienta a la planificación, la predictibilidad y el control; y la que se orienta a la experimentación, la tolerancia al error y la adaptación al cambio. Organizaciones bimodales.

El CIO, escribimos una vez, tiene cien caras y vive en la ambigüedad y la incertidumbre. Todo esto desaconseja la clonación y apoya la complementariedad y el balance. Igual que buscamos diferentes perfiles técnicos entre los arquitectos de software, los desarrolladores, los que gestionan bases de datos y los que manejan la relación con los clientes, quizá tiene sentido mezclar también actitudes y perfiles personales y gerenciales dentro de los equipos de dirección de TI. Me sabe mal llegar a veces a algunas organizaciones informáticas y tener que separar a hermanos siameses, en beneficio de la empresa, de los equipos y de sus propias carreras.

José Ramón Rodríguez es profesor de dirección de las TIC en diferentes programas de la UOC y consultor independiente. Investiga la planificación y gestión de proyectos de transformación empresarial facilitados por los sistemas y tecnologías de la información.

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