Estrategias de diseño de prácticas a distancia en titulaciones tecnológicas

Estrategias de diseño de prácticas a distancia en titulaciones tecnológicas

¿Cómo plantear el diseño de prácticas a distancia cuando el profesor y los estudiantes no coinciden en el mismo espacio y tiempo? Depende mucho de cada caso y circunstancias pero aquí te ofrecemos algunas alternativas basadas en la experiencia de los docentes.

Josep Jorba es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y pertenece al grupo de investigación  WiNe (Wireless Networks).

Germán Cobo es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y pertenece al grupo de investigación LAIKA (Learning Analytics for Innovation and Knowledge Application in Higher Education).

Ambos profesores impartieron este webminar dentro del ciclo Docencia no presencial de emergencia.

Contexto y problemática

Las prácticas a distancia son actividades de laboratorio llevadas a cabo en un contexto sin coincidencia entre profesores y estudiantes en tiempo ni espacio. 

Al planteárnoslas, surgen muchas preguntas: ¿qué tipo de actividades son las más adecuadas?, ¿qué recursos vamos a necesitar?, ¿cómo haremos llegar esos recursos a los estudiantes?, etc. Sin olvidar el tipo de instrucción, seguimiento y evaluación que vamos a efectuar.

Desde nuestro enfoque, no hay una respuesta única, ya que existen diferentes ámbitos tecnológicos y metodologías. Cada caso, además, presenta unas características propias por el número de estudiantes, el tiempo disponible, los recursos económicos…

Los casos de uso que vamos a proponer surgen de nuestra experiencia. Trataremos de ofrecer el mayor número de escenarios de trabajo. La idea es plantear estrategias que sirvan para distintos ámbitos.

Laboratorios in situ:

Los recursos están en el mismo lugar que el estudiante, que accede de forma directa a ellos. Si hablamos de software, el recurso está instalado en su máquina. En el caso del hardware, los recursos son enviados al lugar de trabajo del estudiante.

Uno de los primeros problemas es que necesitamos una logística para gestionar envíos, devoluciones, etc. Hablamos, además, de un kit de recursos por estudiante, con el coste económico asociado que ello conlleva. Y surge otra pregunta: ¿cómo enseñar al alumno qué tiene que hacer?

Caso uno: Electrónica analógica básica

El caso que vamos a explicar es de electrónica y son actividades muy básicas. Para ello, se envía un kit con una parte de hardware (condensadores, bobinas, etc) y una pequeña placa con las herramientas típicas de un laboratorio presencial. Se conecta al ordenador del alumno para manejarlo, lo que también requiere una parte de software. Además de los manuales, es muy interesante incorporar vídeos para explicarle al alumno cómo trabajar.

Una de las ventajas es que se trata de un diseño propio, aunque eso requiere una inversión inicial de tiempo y dinero.

La infraestructura es mínima para la institución docente pero necesitamos una logística de almacenaje, envíos, etc.

Da mucha autonomía al estudiante, pero se trata de actividades muy básicas. De lo contrario, el coste resultaría caro y la organización, muy compleja.

En cuanto a brecha digital, no hace falta una gran conexión a internet pero la máquina del estudiante debe tener un mínimo de capacidad de cálculo, que en estos casos no suele ser muy elevada.

Laboratorios remotos:

Los recursos no están disponibles de forma directa para el estudiante, que accede a ellos de forma remota.

Eso implica que hay que organizar cómo los comparten todos los alumnos, cómo acceden a ellos y la infraestructura que necesita la institución docente. 

En cuanto a la brecha digital, la conexión a internet sí va a ser importante, aunque el poder de cálculo de la máquina no tanto. Y vuelve a surgir la pregunta de cómo enseñar al estudiante qué tiene que hacer.

Caso dos: Electrónica de radiofrecuencia

En este caso, la actividad práctica consiste en que el estudiante se familiarice con dispositivos y aparatos de medida propios de la electrónica de radiofrecuencia (i.e. frecuencias de trabajo del orden de MHz o GHz). Los aparatos no se pueden enviar. Son sistemas mucho más complejos y caros.

Por ello, diseñamos una mesa de prácticas en la escuela o universidad. Todos los aparatos están conectados a un ordenador que gobierna la mesa y el estudiante se conecta mediante un escritorio remoto a ese ordenador.

También son muy útiles en este caso los vídeos explicativos. 

El diseño es híbrido: con soluciones de terceros, sobre todo las máquinas, y desarrollos propios, como el software que controla la mesa.

No hay que enviar nada a los estudiantes, pero sí organizarlo para que todos puedan usar la mesa mediante turnos. Hay también que organizar el montaje y mantenimiento.

Las prácticas y sus posibilidades son más complejas pero, al haber turnos, las actividades tienen que ser más específicas y limitadas, para que todos los estudiantes puedan realizarlas.

Caso tres: Servicios de cómputo y/o HPC

El objetivo es proporcionar al estudiante recursos de cómputo para actividades de tipo algorítmico en áreas matemático-científicas que necesiten múltiples ejecuciones de altas prestaciones.

Para ello, agrupamos una serie de máquinas o recursos de cómputo mediante servidores que nos permitirán realizar estos trabajos a través de internet.

La primera ventaja es que maximizamos los recursos que antes solo utilizábamos unas horas de forma presencial. Ahora los podemos utilizar permanentemente en remoto.

Utilizamos además gestores de trabajo por colas para que los estudiantes envíen sus trabajos y obtengan posteriormente los resultados.

Estos sistemas permiten integrar ejecuciones diferentes de muchas asignaturas e incluso de distintas titulaciones. Con ellos, podemos mezclar áreas como cómputo de altas prestaciones (HPC) BigData, Data Science e Inteligencia Artificial.

Los inconvenientes son el coste de hardware y más aún si introducimos tecnologías de red de alto rendimiento. Necesitan además personal altamente formado para su mantenimiento.

Otro problema que puede surgir es la política de admisión de los trabajos. En determinados momentos, hay muchos trabajos en cola de espera y resulta difícil establecer las prioridades para el mejor rendimiento del sistema..

Caso cuatro: Cloud privado

Se puede montar de forma parecida al anterior, con una serie de nodos en formato de servidores fisicos en nuestra organización. Pero el objetivo no es realizar cálculos, sino que funcione como nube para que el alumno despliegue una infraestructura TIC que pueda ejecutarse en diferentes máquinas y con diferentes tecnologías de red.

Se utiliza en asignaturas como gestión y administración de redes, desarrollo web multicapa, gestión de bases de datos, etc.

Para el docente es interesante porque puede trabajar con varios modelos: como un laboratorio predefinido que él haya montado o dándole al alumno libertad total.

Los inconvenientes con parecidos al caso anterior: los costes de hardware y, en este caso, también de almacenamiento.

Otro problema, y al mismo tiempo ventaja, es que podemos ofrecerle al estudiante que despliegue estas máquinas en situaciones reales y de forma visible en internet. El inconveniente aquí sería tener que darle direcciones IP públicas a los alumnos.

Caso cinco: Cloud público

Supone la generalización del caso anterior. Bien porque no sea económicamente viable montar un cloud privado o porque necesitemos recursos más potentes por nuestro volumen de estudiantes o por las actividades que van a realizar.

Para ello recurriremos a un proveedor (de cloud público) externo.

Una de las ventajas es que disminuye el coste total. También es más flexible en cuanto a los picos de demanda. Muchos proveedores, además, ofrecen de forma gratuita parte de su oferta de servicios cloud a estudiantes.

Entre los inconvenientes encontramos la dificultad de hacer una estimación inicial de cuánto va a costar, ya que este modelo se basa en un sistema con múltiples parámetros: número de horas de uso, recursos especiales utilizados como tarjetas gráficas o ancho de banda, volumen de datos, etc.

Ligado con lo que anterior, hay que establecer unas políticas de uso muy controladas a los alumnos.

Está además el vendor lock-in o dependencia del proveedor que nos ofrece este servicio.

El último problema sería de licencias, ya que además del servidor, muchas veces tenemos que que pagar extras debido al uso de plataformas o servicos de terceros en forma de subscripciones por uso.

Aquí podéis recuperar el webinar Estrategias de diseño de prácticas a distancia en titulaciones tecnológicas:

Juan Vilá es periodista y escritor.

2 Comments

  1. Saludos desde Venezuela. Nuestra universidad viene trabajando en TeleFormacion pero poco hemos adelantado sobre las Telepasantias. Aquí se agrega un tercer elemento el sector empresarial. ¿Qué experiencias tienen o conocen para lograr convenios y realizar actividades con el sector empresaria? Cualquier información agradezco por aiemma@unexpo.edu.ve y arquitecnologica@gmail.com Gracias de antemano.

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    • Saludos Antonio, hay diferentes posibilidades en este campo:
      – Podrias tener por ejemplo bolsas de trabajo asociadas a la titulación, y que las empresas que te hicieran llegar demandas, contactar con ellas para convenios de prácticas.
      – Uso de colegios profesionales, muchos empleadores también estan asociados, pueden establecerse convenios con ellos.
      – Ir a buscar las empresas directamente, y plantearles las posibilidades de convenios y prácticas, que se ajusten a sus necesidades.
      – Ofrecer a las empresas que empleados sean tutores profesionales de los trabajos finales. O incluso que ellas mismas ofrezcan temas para trabajos finales, con lo que aumentas su nivel de implicación.

      Saludos, esperando serte de ayuda

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