Edgar Jorba: «Me gustaría que Aimentia se convierta en el referente de los servicios de salud mental en la nube»

Edgar Jorba: «Me gustaría que Aimentia se convierta en el referente de los servicios de salud mental en la nube»

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)

Edgar Jorba, estudiante del grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC, es uno de los ocho finalistas de SpinUOC 2020.

‘AI’, de Artificial Intelligence, y ‘Mentia’, de Mente. Aimentia es uno de los ocho proyectos finalistas de la jornada de emprendimiento de la UOC, SpinUOC, que este año se celebrará el 1 de octubre. Se trata de una clínica virtual para profesionales de la psicología, la psiquiatría y la neurología y para sus pacientes. Aimentia les permite comunicarse, hacer seguimiento entre sesiones presenciales u online y, sobre todo, registrar en ella continuamente datos anónimos sobre los síntomas y el estado de los pacientes. Estos datos, junto con otras procedentes de artículos científicos o aportadas por organizaciones, se procesan a través de inteligencia artificial, por lo que generan un conocimiento que enriquece continuamente las herramientas de diagnóstico, tratamiento y predicción que usan los profesionales. Este círculo virtuoso viene a democratizar la atención a la salud mental. Así lo afirma el ideólogo de Aimentia,  Edgar Jorba  (Barcelona, ​​1995), estudiante del grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC, después de que unos 250 profesionales hayan probado la herramienta en su fase de validación.

Los impulsores de Aimentia habláis de una nueva era de la salud mental. ¿A qué os refierís?

La psicología y la psiquiatría aún trabajan con bolígrafo y papel, algo impensable en otras especialidades sanitarias. La digitalización de la atención a la salud mental es, pues, parte de la nueva era, como también lo son la investigación y la tecnología, en las que este ámbito siempre ha ido más cojo que otras ramas de la medicina. Y, obviamente, hablamos de nueva era con referencia a la integración de la inteligencia artificial y la atención a la salud mental.

El cerebro, y su interacción con el resto del cuerpo, es todavía un gran desconocido, y cada persona es un mundo. Los nombres de los trastornos no dejan de ser etiquetas para entendernos, ¿verdad?

Exacto. Nosotros no queremos etiquetas, en salud mental no funcionan. Queremos que los profesionales puedan hacer un mejor seguimiento de sus pacientes. Un seguimiento empírico y en tiempo real; hacer tratamientos ‘transdiagnósticos’.

¿Nos puedes poner un ejemplo, para ilustrar cómo funciona Aimentia?

Hemos creado un lenguaje de programación que está basado en los síntomas y, también, en otros patrones no clínicos que rodean la persona. Un ejemplo muy claro es el de la Covid-19. En pacientes con ansiedad generalizada, hemos visto que empiezan a aparecer síntomas que no estaban registrados en los protocolos o manuales oficiales. La psicología y la psiquiatría trabajan con manuales muy antiguos como referencia. Si no englobamos el síntoma en una etiqueta y, en cambio, mediante la inteligencia artificial, el comparamos anónimamente con otros perfiles, tal vez podemos encontrar un tratamiento más efectivo para el cuadro clínico, no por la etiqueta.

¿Aimentia se puede personalizar para cada profesional y para cada paciente?

Los profesionales disponen de un dashboard con multitud de recursos que pueden personalizar de acuerdo con su manera de trabajar. Ellos indican a sus pacientes que se registren de manera gratuita. Los pacientes tienen unas herramientas que pueden utilizar autónomamente para introducir unos primeros datos y, después, el profesional, con sugerencias fruto de la inteligencia artificial, decide qué herramientas hay que utilice cada paciente en su proceso terapéutico. Las de seguimiento son muy importantes para no perder información entre sesiones y para evitar recaídas. Muchas veces, entre sesión y sesión, pasan cosas que sería relevante que el profesional conociera, pero que se pierden.

Y la base de datos que vaya construyendo, ¿quién la puede consultar?

Los profesionales pueden consultar tendencias y, sobre todo, los datos se integran en las herramientas que utilizan y las mejoran. También, los hospitales, farmacéuticas, centros de investigación, nos pueden pedir tendencias sobre datos anónimos de que disponemos, o nos pueden aportar datos anónimos suyos, que introducimos en nuestra infraestructura para que la inteligencia artificial haga análisis y predicciones. Uno de los puntos fuertes de Aimentia es su versatilidad.

Hablamos de la inteligencia artificial de Aimentia. ¿Cómo funciona?

[Ríe]. Me río porque la inteligencia artificial se ha convertido en el nuevo ‘bio’. Un tipo de elemento de marketing, que muchas veces no es real. Aimentia ha sido creada desde cero, así como el lenguaje de programación específico para poder tener una inteligencia artificial pionera y propia. Me gustaría hablar de ello sin asustar a nadie, porque hay gente que se piensa que es ‘robar datos’, o un ‘sustitutivo humano’, y esto es un error. La inteligencia artificial es al servicio de los usuarios para acompañarlos y mejorar el proceso; no es el enemigo, sino la solución para empoderarlos. 

Es importante aclararlo, y más en un tema tan delicado como la salud mental…

Cumplimos con la ley de protección de datos, hacemos seguimiento con abogados para que todo se mantenga fiel y estricto, y hacemos recomendaciones también a los profesionales. Nunca cogemos los datos personales de los pacientes en nuestra ‘minería de datos’, porque no las necesitamos. Necesitamos identificar perfiles, vincularlos a muestras similares, y así obtener las tendencias, conocer la manera más rápida y eficaz de ayudar a los pacientes.

Durante la crisis de la Covid-19, habéis puesto en marcha un servicio de soporte 24 horas a profesionales sanitarios. ¿Cómo ha ido?

Hemos atendido, a un nivel muy local, cerca de una treintena de personas. No puedo entrar demasiado en detalles, pero sí hemos visto que no lo han pasado nada bien. Y estamos pensando adaptar Aimentia, con otros colaboradores, para ampliar la atención a profesionales sanitarios.

¿La Covid-19 ha movido vuestros planes?

Totalmente. Teníamos que ir al Mobile Word Congress, teníamos preparada una ronda para inversores en febrero. Todo quedó anulado y nosotros congelados. Pero sí estamos viendo que el ámbito de la salud digital se está levantando con muchísima fuerza. Estamos diseñando una nueva ronda pre-seed y también pensamos en programas de financiación pública. Y hemos aprendido mucho. Queremos acercarnos a instituciones u organizaciones que compartan nuestros valores, para tener más usuarios, más datos, y mejorar la aplicación. Además, la plataforma es gratuita para ONGs en momentos de emergencia y acompañaremos anlos profesionales que han empezado con nosotros y que por la crisis no puedan pagar.

También, seréis finalistas del SpinUOC. ¿Qué supondría, ganar este certamen?

Ganar sería llegar a la cima de un proceso con un equipo humano y profesional increíble que nos ha acompañado durante todo el programa. Estamos muy agradecidos de que nuestra universidad impulse este tipo de iniciativa premiando la innovación y el impacto social. Queremos seguir visibilizando la pandemia invisible, creando alianzas con otras instituciones y profesionales para poder dar un paso disruptivo en salud digital, construyendo la nueva era en salud mental.

¿Por qué decidiste estudiar el grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC?

La UOC me permite estudiar a distancia, tener más libertad para viajar. Cuando tuve la idea de crear Aimentia, aunque no estudiaba en la UOC y me movía por Europa, hablando con profesionales y pacientes, para ver si realmente existía la necesidad de que yo había detectado. De hecho, la construcción de Aimentia se ha hecho con profesionales y pacientes. Esto es una de las cosas que más nos gusta.

¿Y en qué te gustaría que se convierta Aimentia?

Me gustaría que se convirtiera en el referente de los servicios de salud mental en la nube, como el Amazon Web Services, pero de salud. Donde se pudieran integrar otras plataformas sobre trastornos específicos, donde los profesionales tuvieran herramientas, pudieran personalizar aún mejor la terapia, y donde la salud mental acabara vinculante a la salud integral de la medicina general.

Roser Reyner es periodista y redactora de contenidos.

Edgar Jorba: “M’agradaria que Aimentia es convertís en el referent dels serveis de salut mental al núvol”

Edgar Jorba, estudiant del grau d’Enginyeria de Tecnologies i Serveis de Telecomunicació de la UOC, és un dels vuit finalistes de SpinUOC 2020.

‘Ai’, d’Artificial Intelligence, i ‘Mentia’, de Ment. Aimentia és un dels vuit projectes finalistes de la jornada d’emprenedoria de la UOC, SpinUOC, que aquest any se celebrarà l’1 d’octubre. Es tracta d’una clínica virtual per a professionals de la psicologia, la psiquiatria i la neurologia i per als seus pacients. Aimentia els permet comunicar-se, fer seguiment entre sessions presencials o online i, sobretot, registrar-hi contínuament dades anònimes sobre els símptomes i l’estat dels pacients. Aquestes dades, juntament amb altres de procedents d’articles científics o aportades per organitzacions, es processen a través d’intel·ligència artificial, de manera que generen un coneixement que enriqueix contínuament les eines de diagnòstic, tractament i predicció que usen els professionals. Aquest cercle virtuós ve a democratitzar l’atenció a la salut mental. Així ho afirma l’ideòleg d’Aimentia, Edgar Jorba (Barcelona, 1995), estudiant del grau d’Enginyeria de Tecnologies i Serveis de Telecomunicació de la UOC, després que uns 250 professionals hagin provat l’eina en la seva fase de validació. 

Els impulsors d’Aimentia parleu d’una nova era de la salut mental. A què us referiu?

La psicologia i la psiquiatria encara treballen amb bolígraf i paper, cosa impensable en altres especialitats sanitàries. La digitalització de l’atenció a la salut mental és, doncs, part de la nova era, com també ho són la investigació i la tecnologia, en les quals aquest àmbit sempre ha anat més coix que altres branques de la medicina. I, òbviament, parlem de nova era amb referència a la integració de la intel·ligència artificial i l’atenció a la salut mental. 

El cervell, i la seva interacció amb la resta del cos, és encara un gran desconegut, i cada persona és un món. Els noms dels trastorns no deixen de ser etiquetes per entendre’ns, oi?

Exacte. Nosaltres no volem etiquetes, en salut mental no funcionen. Volem que els professionals puguin fer un millor seguiment dels seus pacients. Un seguiment empíric i en temps real; fer tractaments ‘transdiagnòstics’.

Ens pots posar un exemple, per il·lustrar com funciona Aimentia?

Hem creat un llenguatge de programació que està basat en els símptomes i, també, en altres patrons no clínics que envolten la persona. Un exemple molt clar és el de la Covid-19. En pacients amb ansietat generalitzada, hem vist que comencen a aparèixer símptomes que no estaven registrats als protocols o manuals oficials. La psicologia i la psiquiatria treballen amb manuals molt antics com a referència. Si no englobem el símptoma en una etiqueta i, en canvi, mitjançant la intel·ligència artificial, el comparem anònimament amb altres perfils, potser podem trobar un tractament més efectiu per al quadre clínic, no per l’etiqueta. 

Aimentia es pot personalitzar per a cada professional i per a cada pacient?

Els professionals disposen d’un dashboard amb multitud de recursos que poden personalitzar d’acord amb la seva manera de treballar. Ells indiquen als seus pacients que es registrin de manera gratuïta. Els pacients tenen unes eines que poden utilitzar autònomament per introduir unes primeres dades i, després, el professional, amb suggeriments fruit de la intel·ligència artificial, decideix quines eines cal que utilitzi cada pacient en el seu procés terapèutic. Les de seguiment són molt importants per no perdre informació entre sessions i per evitar recaigudes. Molts cops, entre sessió i sessió, passen coses que seria rellevant que el professional conegués, però que es perden. 

I la base de dades que aneu construint, qui la pot consultar?

Els professionals poden consultar tendències i, sobretot, les dades s’integren en les eines que utilitzen i les milloren. També, els hospitals, farmacèutiques, centres de recerca, ens poden demanar tendències sobre dades anònimes de què disposem, o ens poden aportar dades anònimes seves, que introduïm a la nostra infraestructura perquè la intel·ligència artificial faci anàlisis i prediccions. Un dels punts forts d’Aimentia és la seva versatilitat. 

Parlem de la intel·ligència artificial d’Aimentia. Com funciona?

[Riu]. Ric perquè la intel·ligència artificial s’ha convertit en el nou ‘bio’. Una mena d’element de màrqueting, que molts cops no és real. Aimentia ha sigut creada des de zero, així com el llenguatge de programació específic per poder tenir una intel·ligència artificial pionera i pròpia. M’agradaria parlar-ne sense espantar ningú, perquè hi ha gent que es pensa que és ‘robar dades’, o un ‘substitutiu humà’, i això és un error. La intel·ligència artificial és al servei dels usuaris per acompanyar-los i millorar el procés; no és l’enemic, sinó la solució per apoderar-los.

És important aclarir-ho, i més en un tema tan delicat com la salut mental…

Complim amb la llei de protecció de dades, fem seguiment amb advocats perquè tot es mantingui fidel i estricte, i fem recomanacions també als professionals. Mai agafem les dades personals dels pacients en la nostra ‘mineria de dades’, perquè no les necessitem. Necessitem identificar perfils, vincular-los a mostres similars, i així obtenir les tendències, conèixer la manera més ràpida i eficaç d’ajudar els pacients. 

Durant la crisi de la Covid-19, heu posat en marxa un servei de suport 24 hores a professionals sanitaris. Com ha anat?

Hem atès, a un nivell molt local, prop d’una trentena de persones. No puc entrar massa en detalls, però sí que hem vist que no ho han passat gens bé. I estem pensant d’adaptar Aimentia, amb altres col·laboradors, per ampliar l’atenció a professionals sanitaris.

La Covid-19 ha mogut els vostres plans?

Totalment. Havíem d’anar al Mobile Word Congress, teníem preparada una ronda per a inversors al febrer. Tot va quedar anul·lat i nosaltres congelats. Però sí que estem veient que l’àmbit de la salut digital s’està aixecant amb moltíssima força. Estem dissenyant una nova ronda pre-seed i també pensem en programes de finançament públic. I hem après molt. Volem apropar-nos a institucions o organitzacions que comparteixin els nostres valors, per tenir més usuaris, més dades, i millorar l’aplicació. A més, la plataforma és gratuïta per a ONG en moments d’emergència i acompanyarem els professionals que han començat amb nosaltres i que per la crisi no puguin pagar.

També, sereu finalistes d’SpinUOC. Què suposaria, guanyar aquest certamen?

Guanyar seria arribar al cim d’un procés amb un equip humà i professional increïble que ens ha acompanyat durant tot el programa. Estem molt agraïts que la nostra universitat impulsi aquest tipus d’iniciativa premiant la innovació i l’impacte social. Volem seguir visibilitzant la pandèmia invisible, creant aliances amb altres institucions i professionals per poder donar un  pas disruptiu en salut digital, construint la nova era en salut mental.

Per què vas decidir estudiar el grau d’Enginyeria de Tecnologies i Serveis de Telecomunicació de la UOC?

La UOC em permet estudiar a distància, tenir més llibertat per viatjar. Quan vaig tenir la idea de crear Aimentia, encara no estudiava a la UOC i em movia per Europa, parlant amb professionals i pacients, per veure si realment existia la necessitat que jo havia detectat. De fet, la construcció d’Aimentia s’ha fet amb professionals i pacients. Això és una de les coses que més ens agrada.

I en què t’agradaria que es converteixi Aimentia?

M’agradaria que es convertís en el referent dels serveis de salut mental al núvol, com l’Amazon Web Services, però de salut. On es poguessin integrar altres plataformes sobre trastorns específics, on els professionals tinguessin eines, poguessin personalitzar encara millor la teràpia, i on la salut mental s’acabés vinculant a la salut integral de la medicina general. 

Roser Reyner és periodista i redactora de continguts.

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.