El sueño de los nativos digitales

¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? era la pregunta inquietante de la novela de Philip K. Dick en que se basa la película Blade Runner, de Ridley Scott (un peliculón, la verdad). Nuestros androides, replicantes de carne y hueso, se llaman nativos digitales y son nuestros hijos, la gente que se incorporará en los próximos años al mundo universitario y laboral, los que nacieron con un ordenador conectado permanentemente a Internet en casa y tuvieron teléfono móvil cuando cumplieron 10 ó 12 años. ¿Cómo son? ¿En qué son diferentes? ¿Cómo usan y cómo les ha influido la tecnología? Sospechosamente, la escasa investigación sobre este tema se la debemos todavía a la neurología, la psicología y la sociología. Por un lado, parece que sus espacios de atención y concentración son más cortos y menos profundos y que han perdido cierta capacidad de memorización porque no necesitan usarla. Parece que son también más egocéntricos, superficiales, narcisistas. Para algunos, padecen una especie crónica de «déficit de atención en el adulto» (ADD), que requiere de atención médica. Por otra parte, parecen más flexibles, abiertos, políglotas y colaborativos. Pueden hacer varias cosas al mismo tiempo (por ejemplo, cenar, ver la televisión, seguir varias conversaciones en el Facebook y estudiar un examen de sociales) y con mucha gente. Son menos jerárquicos, más rápidos y directos. Y lo comparten todo, todo es público. La privacidad, la seguridad en Internet les preocupa poco. Creen más en Internet que en los libros y los profesores. Y sobre todo, creen, viven en las redes sociales (algunas partes de esta caracterización se basan en el artículo «Generation FB», de Katrin...

Aprendizaje móvil (III): ¿a dónde vamos?

Retomamos esta serie de posts sobre el uso de dispositivos móviles para la educación. En una entrada anterior  vimos que en el m-learning más importante que el acceso a sistemas e-learning desde el móvil es la innovación docente que pueda generar esta tecnología. Es decir, la posibilidad de descubrir nuevos escenarios, recursos y actividades pedagógicas que únicamente tengan sentido con el uso de tecnología móvil, y de esta manera extraer todo su potencial para la educación. Vimos también que la evolución vertiginosa de la tecnología móvil impide consolidar iniciativas y experiencias piloto de m-learning. Aún así, estas experiencias son muy útiles para visualizar el potencial del m-learning en los próximos años. En esta entrada y en la próxima nos aproximamos al futuro del m-learning desde dos perspectivas. Primero analizamos los últimos dispositivos móviles que se están usando para dar soporte a actividades pedagógicas concretas en las aulas y fuera de ellas. En la próxima entrada le damos la vuelta a esta perspectiva tecnológica y descubriremos nuevos modelos y escenarios pedagógicos mediante la incorporación de estos dispositivos móviles. Vamos pues primero a hablar de tecnología para la educación en clave de presente y futuro. Según el informe Horizon 2013,  los dispositivos móviles que los próximos años tendrán repercusión en el campo de la educación son la tableta (un año o menos), y a más largo plazo la tecnología portátil o wearable technology  (de cuatro a cinco años). Esta evolución nos dice que la tecnología móvil será cada vez más personal, ubicua, potente y omnipresente para la educación. A continuación analizamos primero las tabletas y después las tecnologías portátiles. Tabletas Las...

En fin, hablemos de Facebook

Facebook acaba de presentar una oferta pública de acciones, o sea, se propone salir a bolsa por valor de 5.000 Millones de dólares, la mayor oferta pública en la historia de Internet y una de las mayores de cualquier compañía tecnológica en el tiempo. Espera obtener entre 75.000 y 100.000 Millones, situándose en el club selecto de las mayores compañías del mundo por valor de mercado. No está mal, si tenemos en cuenta que la compañía no tiene más de 7 años de historia, sus ingresos son de poco más de unos 5.000 Millones, no fabrica productos, contenidos o servicios propios, se financia con una tasa de anuncios que no es precisamente impresionante con relación a la competencia, está lejos de triunfar en los mercados de más futuro como el de los móviles y está sujeta a toda clase de sospechas y denuncias sobre la privacidad de los datos de sus usuarios, que podrían llevarla algún día a la ruina. Encima, el grueso de las acciones de control las retiene su fundador, Mark Zuckerberg, o sea que uno se hace propietario de una compañía en la que manda el amo y mandará para siempre. Según datos más o menos contrastados, Facebook compite casi con Google en número de páginas visitadas (aproximadamente un trillón al mes), pero no tanto en usuarios únicos (Facebook declara 845 millones en su informe para la SEC, pero las fuentes independientes lo reducen a una tercera parte, debido al gran volumen de usuarios inactivos). La financiación de los dos se basa mayoritariamente en los anuncios, genéricos o personalizados, pero con un ratio de uso (CTR...

La consumerización de la IT corporativa (en recuerdo de Steve Jobs)

Un director de informática amigo me ha enviado una nota de recuerdo compungido por la muerte de Steve Jobs y me anexa el vídeo del discurso de Stanford . Estoy seguro de que es un sentimiento sincero y personal, pero la verdad es que los inventos de Jobs han sido y continúan siendo un verdadero dolor de cabeza para los directores de IT de todo el mundo. Estuve en un curso (una especie de boot camp, o campo de entrenamiento de los marines) en Boston este verano. Los asistentes (CIOs o to be CIOs, o sea llamados a serlo los meses siguientes) podían descargarse desde una aplicación de iPad de la Harvard Business School los materiales, casos, presentaciones y enlaces. En el MIT, los materiales se entregan en una tableta Kindle (la tableta de regalo). La gente iba a clase con tres o cuatro chismes que desplegaba sobre el pupitre (un iPhone, un iPad, una Blackberry…, al menos) y entraban en los ejemplos propuestos por el  “profesor”, consultaban su correo o jugaban a las cartas en la red. Algunos habían decidido que los empleados de sus empresas podían comprarse y utilizar el dispositivo que quisieran. Habían observado que los chismes se rompían o se perdían menos y que los usuarios eran felices. Sin embargo, muy pocas veces se podía acceder a las aplicaciones de la empresa (como mucho, el correo o la agenda) y desde luego no se garantizaba el mantenimiento de nada.  Eso les parecía, con razón, caro e inseguro. Tampoco a Steve Jobs ni a Apple les ha interesado mucho el mercado de empresas. Las aplicaciones son...