Barcelona IoT World Congress: el momento de la estandarización

Con la llegada del otoño la ciudad de Barcelona vuelve a prepararse para los grandes eventos relacionados con el mundo de la tecnología que los últimos años hacen de la capital catalana el centro mundial de las TIC. A pesar de los avatares políticos, y más allá de la polémica de las ideologías -que nunca deberían influir en las realidades palpables del mundo profesional-, Barcelona hace muchos años que se encuentra en el primer lugar de la relevancia mundial en la aplicación de las TIC para lograr una mayor calidad de vida de los ciudadanos: desde la superación de la brecha digital, hasta el logro de la madurez en el mundo de las ciudades inteligentes. Desde quien hizo de Barcelona una ciudad olímpica y pionera en la administración electrónica, hasta quien la hizo Capital Europea de la Innovación y finalizando con quien sueña con una ciudad más participativa, democrática y abierta, todos, en conjunto, han hecho y hacen de Barcelona el mejor escaparate mundial de las nuevas tecnologías. Y así lo hemos de entender y así tenemos que aceptarlo: la potencia de la capital catalana goza de una fuerza envidiable. Que no se rompa. En este marco, encadenaremos en la próxima semana (25-27 Octubre) la cita con el IoT World Congress, seguido en noviembre del Smart City World Expo, para aterrizar, dando paso a una incipiente primavera, en el Mobile World Congress. Afortunados de disfrutar de tres de las más y mejores muestras de la potencia de las TIC como herramienta de progreso. Este año el IoT World Congress debe consolidarse como una de las citas mundiales en la materia. Creo, sinceramente, que tendremos...

Cómo verificar quién es Satoshi Nakamoto

Versió en català Una de las múltiples ventajas que tiene la criptografía es que permite minimizar la confianza que las diferentes partes de un protocolo tienen entre ellas cuando se ejecuta, asegurando, al mismo tiempo, que todo el mundo habrá actuado correctamente. En ocasiones, no sólo se consigue minimizar la confianza entre las partes sino que incluso se puede eliminar totalmente, creando sistemas en los que el correcto funcionamiento de los usuarios se garantiza gracias a que la confianza en el sistema no recae en puntos concretos (que podrían ser deshonestos) sino que queda distribuida entre todos los participantes del sistema. No es exagerado decir que el máximo exponente puesto en práctica de estos tipos de sistemas es el de la criptomoneda Bitcoin. Justamente, el carácter distribuido de su modelo de confianza es una de sus fortalezas puesto que no hace falta que sus usuarios confíen en ninguna entidad concreta para usarlos. Entender este hecho hace incomprensible que se continúe cayendo en el error de apoyarse en círculos reducidos de confianza para verificar la identidad de Satoshi Nakamoto, pseudónimo utilizado por el creador de los bitcoins. Esto es lo que le ha pasado a la BBC con la identificación de Craig Wright, identificación que se verificó bajo un secretismo que, paradójicamente, la criptografía en ningún caso justifica. Así pues, gracias al hecho que la identidad de Satoshi Nakamoto va ligada a una moneda que puede funcionar sin ninguna autoridad de confianza, parece obvio que la identidad de Satoshi también se tiene que poder verificar sin ninguna autoridad de confianza. Y evidentemente, así es. De todas maneras, antes de explicar...

Sobre componentes, ecosistemas y plataformas en Big Data

Ando liado estos días reflexionado y discutiendo sobre Big Data con amigos y conocidos además de estar preparando unos materiales y haciendo investigación académica, así que recuperamos el tema aquí también. Sabemos que (big data) es un tema complicado, no lo digo yo solo, sino también Gartner, que además lo cuantifica: “dos tercios de los proyectos fracasarán” (!!). Esto va a ser un dolor de cabeza para muchos. Aunque no debería sorprender a nadie. De hecho, va en línea de lo conocido para la inteligencia de negocio y que llevamos tiempo escuchando. Es necesario reconocer que este tipo de estrategias son complicadas de diseñar, implementar y hacer evolucionar. Dependen de tecnología, procesos y personas, y de esto último hemos hablando ya bastantes veces aquí y aquí. Hay múltiples motivos para fracasar. Desde las barreras internas hasta la falta de apoyo de la dirección pasando por la falta de talento. Pero, entre tanto negocio y negocio, no hay que olvidar que Big Data es y seguirá siendo durante mucho tiempo un tema tecnológico. Big Data trata de dominar el dato para generar valor. Y en ese control es necesario tener ingenieros del dato (además de los científicos del dato y de los trabajadores analíticos, claro). Un perfil que debe conocer qué componentes existen y para qué sirven, dentro de qué ecosistema se encuentran – sí, hablamos de Hadoop, de Spark y de los que vienen de camino –, y cómo los fabricantes lo combinan en plataformas. Al final quizá no para contar con una única plataforma, pero el ingeniero del dato debe ser capaz de decidir qué tecnologías de Big Data...

Los bitcoins y su escalabilidad

[versió en Català] Desde que se empezaron a estudiar los sistemas de dinero electrónico hacia los años 80, una de las problemáticas más complicadas de resolver ha sido el doble gasto (double-spending), es decir, evitar que una moneda digital pueda gastarse más de una vez. La facilidad y sencillez con la que la información digital se puede replicar hace que esta propiedad sea una de las más complicadas de lograr. Explicado de forma muy simplista, los bitcoins resuelven el problema del sobre-gasto anotando en un registro único todas las transacciones del sistema. Si este registro se puede mantener de forma íntegra sin que las transacciones inseridas se puedan modificar, en todo momento todo el mundo puede consultar el registro para saber cuál es el estado de cuentas de cualquier dirección de bitcoins y, por lo tanto, cuántos bitcoins de saldo tiene cada dirección. De este modo, nadie puede gastar más del que tiene, puesto que todo el mundo lo puede verificar en cada momento, y el sistema evita así el sobre-gasto. Este registro único es lo que se denomina blockchain. Afortunadamente, el sistema bitcoin no fue propuesto en el ámbito académico, puesto que la idea hubiera sido rechazada frontalmente por la comunidad científica por, digámoslo suavemente, inocente. Fijémonos que proponer un sistema de moneda electrónica que pretende ser global utilizando un único registro que guarda absolutamente todas las transacciones no parece una idea muy interesante cuando pensamos en la escalabilidad del sistema. Cómo decíamos, el sistema bitcoin no fue propuesto en el ámbito académico sino que fue directamente desarrollado y puesto en marcha, de forma que nadie cuestionó este sistema de prevención del doble gasto....

Profesiones, del elitismo a la universalización mediante EQF

La motivación para redactar este artículo es la percepción de cierta o bastante confusión en cuanto a la necesidad y justificación social, hoy en día, de la existencia y misión de los colegios profesionales. Aún siendo un artículo generalista, se realizarán diversas referencias al ámbito sectorial de este blog y el mío propio: el informático. En primer lugar, es necesario comentar el controvertido término “profesión”. Podemos comprobar que tanto el Diccionario de la Lengua Española (DLE) como el Diccionari del Institut d’Estudis Catalans (DIEC) no nos ayudan demasiado. El origen del uso terminológico de “profesión” proviene del mundo anglosajón, donde en la era industrial se extendió su uso medieval (Derecho, Medicina y Sacerdocio) a otros ámbitos, pero manteniendo el criterio de exclusividad para calificar ocupaciones con un alto nivel de cualificación para su ejercicio, o incluso simplemente de capacitación (educación) elitista aunque no se ejerciera. Esta acepción del término “profesión” en el mundo anglosajón, parece mantenerse vigente como se manifiesta en diferentes fuentes terminológicas. En 2001, Eliot Freidson publicó el artículo “La teoría de las Profesiones. Estado del Arte.” que es sumamente ilustrativo al respecto del uso y acepciones del término “profesión”. En nuestra sociedad, se aplicaba también dicho criterio tradicional anglosajón elitista para la calificación de profesión de determinadas ocupaciones, e incluso está así todavía reflejado en algunas normativas vigentes, donde se considera una diferenciación entre oficios/ocupaciones y profesiones. Hoy en día, esta diferenciación tiene poca aceptación social y ya no es utilizada en las normativas más recientes como las de INCUAL (Instituto Nacional de la Cualificaciones), y que queda bien evidenciado con este ejemplo. Actualmente, en nuestra...