El fractalista: Benoît Mandelbrot

La suerte (buena o mala) de tener un buen amigo que en estos tiempos que corren se arriesga a poner una librería, y que este amigo conozca las debilidades de uno, es que acabas acumulando demasiados libros pendientes de leer en la mesilla de noche. Entre mis debilidades (en todas sus acepciones) están la informática (por supuesto), la física (frontera, si es posible y si me es posible) y la historia de la ciencia y l@s que la dictan. Es así como cayó en mis manos la autobiografía del matemático Benoît Mandelbrot, conocido principalmente por acuñar (y trabajar en) el concepto de fractal. Como informático, de los recuerdos que me quedan de la carrera, los fractales me traen a la cabeza los gráficos por ordenador y la compresión de datos. Supongo que si fuese “teleco” me sonaría también a antenas. Y si fuese matemático, incluso los entendería. 😉 Antes de hablar del libro, eso sí, permítanme una pequeña (extremadamente divulgativa ausente de notación matemática) aproximación al concepto, para saber de qué estamos hablando. Los fractales son objetos geométricos que muestran la misma estructura a diferentes escalas de “zoom”. En la naturaleza, son frecuentes, y de hecho, antes que Mandelbrot los “nombrase” por primera vez, ya se habían identificado varios. Un ejemplo claro, para visualizar el concepto, es la imagen que acompaña a esta entrada: el brócoli. Dejando de lado otras características de este vegetal, si observamos su geometría, nos damos cuenta que al aproximarnos y aislar una de las partes, volvemos a tener una estructura similar a la original,… Una vez tenemos una ligera idea de qué es un...

Algunas cosas que los profesionales de la informática deberían conocer (RAEP, CFGS et al)

Aprovechando mi visita a Santiago de Compostela el próximo 4 de Junio, conjuntamente con el CPETIG (Colexio Profesional de Enxeñaría Técnica en Informática de Galicia) presentaremos algunas “cosas” que pueden ser útiles para aquellos/as que nos movemos alrededor del mundo de la informática. Básicamente habrá dos temas: por un lado, y especialmente interesante para profesionales del ámbito que no tengan una titulación homologada o bien para titulados/as en un ciclo formativo de grado superior que quieran completar sus estudios con una carrera universitaria, hablaremos de reconocimientos académicos. El otro, mucho más genérico y que nos puede interesar a todos/as en el desarrollo de nuestra profesión: la gamificación como recurso para los/as informáticos/as. En esta entrada me centraré solamente en el primero. Con la llegada del EEES (aka Bolonia) una de las novedades que nos encontramos es el Reconocimiento de Experiencia Profesional (RAEP). Hasta ahora existía una dirección única entre competencias que podíamos adquirir en una titulación académica y el mundo laboral. Pero la realidad no siempre es así. Hay muy buenos/as profesionales, autodidactas, que llevan tiempo en el mundo laboral, y que a base de esfuerzo han adquirido ciertas competencias que también se trabajan en la universidad (y/o institutos de formación profesional). El RAEP nos permite darle la vuelta al arco que iba de academia a profesión, completando así el grafo. Es cierto que hay una limitación de créditos (el 15% de los créditos de la titulación) pero en un grado de 240 ECTS no es menospreciable. En la UOC, y más concretamente en nuestro ámbito, hemos pensado que el tema del RAEP deben liderarlo los colegios profesionales. Ellos...

Ciencia y arte, ¡a jugar!

Aquellos que somos más cercanos (por profesión o devoción) a la ciencia intentamos no olvidar nuestro lado más humanista y artístico. Quedan lejos (por desgracia) aquellos tiempos, que alcanzaron su cima en el renacimiento, en que los científicos-artistas o artistas-científicos se podían dedicar a ciencia y arte indistintamente. Hoy en día nos encontramos con la necesidad de especializarnos mucho para llegar a alcanzar la excelencia en un campo, aunque por otro lado, se espera de los equipos que sean ampliamente multidisciplinares. De este modo, se unen grandes especialistas capaces de encontrar conjuntamente soluciones a problemas globales. La traba práctica que suelen encontrarse estos equipos es la de la comunicación: cada ámbito tiene su lenguaje y esto hace necesario un esfuerzo extra de los especialistas por superarla. Así pues, ¿nos podemos entender científicos y artistas? Por suerte, de vez en cuando podemos hacer de “gran hermano” y observar si hay comunicación, o por el contrario, cortocircuito. En esta ocasión, el periódico diario ARA (NOTA: los artículos son en Catalán) nos propone 13 conversaciones cara a cara entre un científico y un artista sobre un tema concreto: el humor, la luz, las enfermedades, etc. Para las entrevistas, el CoNCA (Consell Nacional de la Cultura i les Arts) y el ACER (Associació Catalana d’Entitats de Recerca) proponen artistas y científicos sobradamente reconocidos en su disciplina. Además, nos han pedido a la UOC que les ayudemos a gamificar las conversaciones para que, mientras observamos y aprendemos que nuestros lenguajes no son nada distantes, nos divirtamos un poco e incluso nos llevemos algún premio. Por esto, hay dos concursos en uno: uno para individuales...

iNFoRMáTiCa++ se hace colección

Hace poco menos de un año os comentaba en una entrada parecida a ésta que el blog tenía su primer descendiente sólido. Pues bien, hoy puedo decir que aquella desublimación que nos permitía por fin el contacto físico con nuestro blog, se vuelve a producir, convirtiendo aquel primer volumen en una colección inicial de dos piezas. Nuevamente, nuestro autor favorito y más prolífico, José Ramón Rodríguez, comparte sus conocimientos  y experiencia en el área de los Sistemas de Información con nosotros. Si en el primer libro, José Ramón nos acercaba a la figura del jefe de proyecto moderno (lo cierto es que la palabra “moderno” me suena poco moderna) actual, en este segundo se mueve más hacia las TIC como palanca de transformación de las empresas y organizaciones y la importancia de disponer de una estrategia TIC y de una dirección estratégica de las TIC. Se nos hace difícil pensar en una empresa, sea grande o pequeña,  sin pensar en soluciones que la tecnología le puede aportar para acelerar procesos, mejorarlos, etc. Pero tampoco es difícil encontrar grandes fiascos del uso de la tecnología por culpa de una mala estrategia en las decisiones al respecto. No diré ejemplos, no sea que alguien se me sonroje. En el libro que presentamos hoy, “Usos estratégicos de las TIC“, Jose Ramón nos plantea la importancia de no tomarnos las TIC como una simple herramienta y/o soporte. Las TIC transforman nuestra empresa e incluso el sector. Si no somos conscientes de ello y no le damos el valor que tienen, las consecuencias pueden ser terribles. Pero bueno, no seré apocalíptico ni haré spoilers....

iWoz: Steve Wozniak

Tras leer la biografía de Steve Jobs (y reconocer públicamente que me gustó) cayó en mis manos esta pequeña joya, mucho menos pretenciosa, pero creo que obligatoria para los amantes de la informática. Es una obra mucho menor, y con un tono totalmente distinto a la primera. Si en aquella, el autor Walter Isaacson, explicaba hasta el último detalle de la vida de Jobs, intentando ser lo más objetivo posible (cosa de agradecer), en este libro te quedas con la impresión que has pasado una velada con Steve Wozniak explicándote “batallitas” sobre sus inventos. ¡Me encanta! Así, en este libro, Wozniak nos explica desde pequeño cada invento que diseñó, cómo y por qué lo hizo de esa manera. Es muy interesante. Nos permite entrar en su mente, en cómo le obsesionaba el ahorro primero de puertas lógicas, luego de chips, de memorias, etc.  Y para esto, nos explica las ideas que iba teniendo, y sus diseños sobre el papel, su búsqueda por qué hardware había disponible en aquella época, etc. Por otro lado, muestra un orgullo constante por ser un personaje gamberro (no para de presumir de sus gamberradas, sean o no sacando provecho de su conocimiento de la tecnología) y, por qué no, un tipo con un buen corazón. Me parece curioso que en un libro sobre el cofundador de Apple no se habla mucho sobre Jobs, pero realmente, no se hace necesario. La historia de la compañía se obvia ya que Wozniak no estuvo nunca especialmente interesado en más que ser un buen ingeniero e inventor. Debo reconocer que es posible que a mi, personalmente, me haya...