La gestión de la informática en los tiempos actuales

Con la disrupción de la tecnología y de los negocios en la transformación digital, el director (el CIO) y los departamentos de TI no pueden hacer lo mismo de siempre y mirar hacia otro lado. En las últimas entradas, hemos ido revisando la actualidad de la planificación estratégica de sistemas, la transformación de los modelos operativos de TI, la agilidad en escala o el nuevo sentido de la gestión integral del portafolio. Vamos a intentar hoy rebobinar y explorar los elementos que a estas alturas nos parecen clave en el nuevo paradigma de la gestión de la informática. La planificación estratégica (estructurada, formal y orientada a la transformación de procesos e infraestructura) es ahora más integradora y compleja (la gestión estratégica de todos los activos) y al mismo tiempo más continuada y ligera, abierta a los cambios y con revisiones más frecuentes. El gobierno de TI (que había sido un catálogo de procedimientos liderados por el departamento de informática con el apoyo formal de la alta dirección) es ahora un ejercicio de 360º, que baja a los diferentes equipos directivos y operativos, que están más empoderados y son más responsables. Negocio y TI co-lideran la informática en todas partes. La función de arquitectura es más importante y vertebradora de lo que nunca fue. Es la columna vertebral sobre la que se construyen los servicios digitales. Tiene una fuerte ascendencia técnica (la migración al cloud, las estructuras de componentes, la programación de la obsolescencia…) pero se amplía con una visión más global (la arquitectura de empresa) y a la vez más granular (la arquitectura de datos). La agilidad es el...

La gestión de programas y portafolios en la práctica

En una entrada anterior, examinábamos la dimensión estratégica de la gestión de portafolios de proyectos, la que tiene que ver con la selección y priorización de proyectos. Desde el punto de vista de la dirección estratégica de sistemas de información, la gestión de programas es el instrumento por excelencia para la ejecución de la estrategia, es decir, para realizar los beneficios para la empresa a través de una implantación adecuada. Desde el punto de vista de la gestión de proyectos, podríamos decir que la gestión de programas es el escalón superior de la disciplina, donde se despliegan las habilidades para manejar a la vez muchos proyectos complejos y sus relaciones. De hecho, algunos autores distinguen entre un PPM estratégico y un PPM táctico u operacional. La primera diferencia más relevante entre la gestión de programas y la gestión de proyectos clásica es el concepto de valor o beneficio para el negocio. Si en la gestión de proyectos, manejamos el famoso triángulo de hierro que relaciona alcance, tiempo y coste, en la gestión de programas, a parte de controlar a alto nivel las dimensiones anteriores, nos importa cuál es la ventaja que el negocio conseguirá con la implantación de un determinado programa, sea obtener o mantener una posición competitiva, aumentar los ingresos, reducir los costes, mejorar el servicio o mitigar los riesgos de cualquier tipo. La identificación y medición de los beneficios resulta clave a la hora de seleccionar las inversiones, a la hora de ejecutarlas (o hacer cambios o abandonarlas) y a la hora de evaluar su consecución. La segunda diferencia es el mayor peso que tienen los aspectos de gestión de interesados y gestión del...

¿Cómo cambiar el modelo operativo de TI?

El modelo operativo de TI representa «la manera como hacemos las cosas» en cada organización: cómo creamos productos y proporcionamos servicios (1, 2). No es el organigrama, no es tampoco la tecnología. En la entrada anterior presentamos sus componentes y algunos consejos básicos, derivados de la investigación científica y profesional. Agenda transformacion TI No hay atajos, decíamos, ni una fórmula que sirva para todos. Transformar el modelo operativo de TI en la era digital requiere de una aproximación integral, que afecta al conjunto de los componentes. Y no es un trabajo de TI, sino de toda la empresa, aunque frecuentemente la iniciativa, la evangelización y una parte relevante de la ejecución corresponden al CIO (el responsable de la información y los sistemas). ¿Por qué cambiar? Entender bien, objetivar, cualificar y cuantificar las causas y los objetivos: ¿es control? ¿es rendimiento? ¿es ventaja competitiva? ¿es rapidez? ¿son los costes? ¿es transformación digital? Saber y enfocar el por qué nos ayudará a construir una historia y a saber por dónde empezar. Necesitamos mostrar la necesidad y la urgencia del cambio.Crear una visión compartida. Construir un relato valioso para todos los interesados, basado en los beneficios y el valor para el negocio y para las personas. Necesitamos dibujar y explicar el contenido, el alcance y el impacto del nuevo modelo operativo: qué cosas serán diferentes, cómo funcionarán y qué podremos hacer mejor.Establecer el gap, la distancia entre la situación deseada y la situación actual: el gap de talento, de herramientas, de governanza, de métodos o de estructura. Según la situación de partida, podremos establecer las palancas, las resistencias y los riesgos, construir la agenda y...

El modelo operativo de TI

El modelo operativo de TI es fundamentalmente “la manera como hacemos las cosas”, o sea, los principios, estándares, procesos y prácticas que las empresas utilizan para crear y proteger sus activos tecnológicos. La arquitectura, por un lado, y el modelo operativo, por el otro, son los pilares de la ejecución. Fuente: Gartner (2017), Report no. 10 Gartner lo describe como un sistema de nueve componentes interconectados. Algunos pueden resultar sorprendentes: Las maneras de trabajar, o sea los marcos o métodos de producción y gestión, como ITIL, COBIT, PMI, DevOPs, SAFe…La medición del rendimiento, o sea, cómo medimos la contribución de TI a la creación de valor en la empresa.El lugar físico de trabajo, cómo los miembros de los equipos se colocan e interactúan entre ellos.La atribución de los derechos de decisión, lo que otra gente llama el “gobierno” de TI: quién puede decidir sobre las inversiones, sobre los productos o sobre los requisitos.El talento, que se dice ahora, o sea las capacidades y actitudes de los equipos y la manera de adquirirlos y desarrollarlos.La estructura organizativa, o sea, el organigrama y los roles y dependencias de los miembros. (Importante: el modelo operativo no es el organigrama).Las herramientas, los productos que usamos para crear nuevos activos o para dar servicio.El aprovisionamiento y las alianzas, o sea, la aproximación que tenemos del trabajo con terceros.Las finanzas, o sea la asignación, gestión y control de los recursos económicos. Muchas empresas y departamentos de TI abordan continuamente cambios en su modelo operativo, en todo o en parte. El primer mensaje aquí es que, si tocamos alguno de estos componentes, afecta a todos los...

Project Portfolio Management

La decisión de «dónde, cómo y cuándo» invertir es el mayor reto de la dirección estratégica de los sistemas de información, dicen los colegas Peppard y Ward en su manual ya clásico. El resultado de la planificación estratégica, hemos dicho algunas veces, es una cartera de iniciativas priorizadas de TI, que responden a lo que el negocio considera más importante. A esas decisiones y a su ejecución efectiva se le llama gestión del portafolio de proyectos, o Project Portfolio Management. Contenidos conceptuales del Portafolio de Proyectos de TI PPM (Project Portfolio Management) no es una teoría. Es el espacio práctico donde se encuentran la formación de la estrategia de TI, el gobierno corporativo (o sea, la distribución de las decisiones más importantes en materia de gestión de las TIC en una empresa) y la gestión del día a día (o sea, el trabajo del CIO y del área de informática, junto con el negocio, para crear y mantener productos y servicios). De hecho, la literatura científica y profesional lo ha abordado desde estos puntos de vista, frecuentemente por separado. Es el clavo perfecto si uno tiene su propio martillo. La estrategia de TI ha analizado especialmente los criterios de priorización para conseguir un mejor alineamiento entre los objetivos del negocio y los de TI, sea a través de factores críticos de éxito, gestión de beneficios o un conjunto balanceado de indicadores (el famoso balanced scorecard).El gobierno de TI (IT Governance) ha evolucionado como un conjunto de marcos de trabajo y catecismos omnicomprensivos (los más conocidos son COBIT y unas cuantas ISO, a los que no niego ambición y utilidad)....