Universidades orientadas a los datos

La oferta educativa en ciencia de los datos es la estrella de los últimos años: han nacido y tienen buena aceptación grados, posgrados, másters y otros formatos de inteligencia de negocio, big data, analítica o ciencia de datos. También en la UOC. Pero, paradójicamente, esto no hace que las Universidades sean organizaciones orientadas a los datos, o sea, las que explotan sistemáticamente los datos a su alcance para analizar problemas, tomar decisiones, crear modelos y algoritmos y construir productos y servicios para sus clientes. En casa del herrero, cuchara de palo. En el análisis comparado (ID G00346672), las Universidades se encuentran retrasadas con relación a la mayoría de los sectores económicos, muy lejos de las telecomunicaciones, empresas de internet, medios de comunicación o gran consumo. Sin embargo, en 2019 la necesidad de una estrategia y una cultura analítica y un mejor gobierno de los datos se ha puesto en el primer lugar de las prioridades del sector universitario. El data driven academy resume la principal tendencia en el mundo de la educación superior según Gartner (ID G00377538, ID G00377540). Según Educause, cinco de las diez mayores iniciativas tecnológicas del sector se refieren a las tecnologías de datos para conocer el «genoma del estudiante». En Agosto, las principales asociaciones de directivos y profesionales de universidades americanas publicaron un manifiesto conjunto que titulaban: «La analítica puede salvar la educación superior. Realmente.» La Universidad se puede beneficiar de los mismos usos analíticos que cualquier empresa, para optimizar o transformar sus procesos de marketing, ventas, operaciones, finanzas, personas, compras o riesgos. Es lo que se llama academic o institutional o business analytics. Pero es en el ámbito del aprendizaje...

IA: hombres y máquinas

Alan Turing se preguntaba en 1950: “¿Pueden pensar las máquinas?”. Turing fue matemático, e informático. Es el creador del primer ordenador de propósito general y el padre de la inteligencia artificial (IA). La respuesta de Turing es que las máquinas podrían pensar si los humanos aprendíamos a hablarles correctamente, aprendíamos a pensar mejor. Las tecnologías cognitivas (una colección que incluye el aprendizaje automático, las redes neuronales o el procesamiento de lenguaje natural, entre otras) utilizan habilidades de conocimiento, percepción y juicio que fueron hasta hace poco exclusivas de los humanos. En general, pueden realizar tareas específicas de forma más efectiva y rápida que las personas, debido a capacidades superiores de almacenamiento de datos de todo tipo y de cálculo automático. Estas capacidades van mucho más allá del trabajo de los robots en una cadena de montaje. La máquina es mejor para resolver problemas y realizar predicciones en situaciones estables y regulares, que se pueden entender y definir por experiencias anteriores, que permiten crear patrones. La máquina es también mejor cuando se necesita tratar grandes volúmenes de información rápidamente. Pueden jugar al ajedrez, conceder un crédito o revisar una radiografía mejor que un experto, aunque no sepan más de ajedrez o de gestión de riesgo minorista o de radiología oncológica que un experto. Por suerte, el desarrollo de la inteligencia artificial ha ido más o menos en paralelo con el del estudio de los procesos humanos de toma de decisiones, aunque curiosamente estos son menos populares. Es el trabajo de psicólogos, neurólogos, sociólogos y analistas de empresa. El juicio humano funciona mejor delante de situaciones nuevas y no repetidas, donde...

UOC Data Day – D^2 2019

Por tercer año consecutivo, desde la UOC, los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación organizan el UOC Data Day, un evento gratuito cuyo objetivo es hablar de nuevas tecnologías relacionadas con los datos. De manera exponencial, el interés en el estudio y gestión de los datos va en augmento; a nivel académico, para dar respuesta a las demandas de la sociedad y a nivel laboral, para dar solución a las necesidades de las empresas. Es por ello que la UOC organiza el UOC Data Day, un evento gratuito abierto con el objetivo de acercar el mundo de los datos a toda la ciudadanía. El próximo 15 de mayo tendrá lugar el UOC Data Day 2019 en Barcelona, en el Movistar Centre (Carrer de Fontanella, 2), de 16h a 19h horas. La programación para el vigente año es la siguiente: 16:00 – Presentación de la jornada por la Dra. Teresa Sancho, directora de programa del Grado en Ciencia de datos de la Universidad Oberta de Catalunya y miembro del grup de investigación LAIKA. 16:15 – Ciencia de para el bienestar planetario , por Ana Freire (lecturer en UPF) 16:45 – CityOS en el ayuntamiento de Barcelona,  por Yolanda Gordo (responsable de proyectos TIC aplicados en el sector público y en las Smart Cities) 17:15 – Networking & Coffee 17:45 – Análisis Crítico en la definición de las etapas de un proyecto de Machine Learning, por Jordi Font (Data Scientist en Launchmetrics) 18:15 – Ciencia de Datos aplicada a personas = People Analytics, por Marta Gascón (de PERSONPKI) 18:45 – Q&A y clausura Para asistir al evento, es necesaria una previa inscripción gratuita. ¡Os esperamos en el UOC Data Day...

Redes 5G, una buena oportunidad

(Trobareu el text en català més avall) En un mundo global que está continuamente repensándose y replanteándose, en donde la información es más que nunca la piedra angular de nuestras vidas, la conectividad es un factor diferencial. Ningún segundo de nuestra vida puede estar en blanco; necesitamos datos, queremos relacionarlos, conectarlos y obtener información de valor. Por eso, cuando hablamos de conectividad, la tenemos que entender desde su máxima expresión, porque hoy en día no es suficiente con conocerla, sino que lo queremos saber todo y al momento. Internet ha cambiado nuestro modus vivendi, indudablemente. Ahora está cambiando dónde  viven las personas, lo que hacen y cómo lo hacen. Estamos en la era del Internet de las cosas (Internet of Everything), es decir, estamos comenzando a ver la red en su estado máximo de plenitud. Y claro, lo queremos todo al instante. Queremos que todo se conecte sin problemas y queremos, además, que la red soporte las incidencias y, como un ave fénix, se recupere de sus males: ahora, todo y para siempre. El 1G nos trajo la capacidad de hablar mientras nos movíamos, una voz no ligada a un cable. Con el 2G nos adentramos en el maravilloso mundo de los mensajes instantáneos. El 3G nos trajo Internet a los móviles y estos dejaron de ser meros teléfonos para convertirse en pequeños ordenadores, sin dejar su funcionalidad telefónica. El mundo de los contenidos multimedia y las redes sociales llegaron con el 4G y… ¿el 5G? ¿Estamos preparados para su llegada? ¿Somos conscientes del potencial que tiene? ¿De los riesgos y ventajas que nos acarrea? Esta reflexión coge especial...

¿Cómo ha evolucionado el smartphone en 2018?

¿Aunque ya hace tiempo que el mundo de los smartphone no ofrece cambios revolucionarios, es cierto que poco a poco se van haciendo pequeños avances. Para aquellos que durante el último año no habéis estado atentos a las últimas novedades en tecnología smartphone, en esta entrada hacemos un repaso de algunos de los cambios más destacados. De éstos, algunos posiblemente representan una tendencia clara para el futuro. Otros quizá acabarán su vida en breve. Buena parte de las novedades tienen como culpable el móvil sin marcos. Hace ya mucho tiempo que se instauró la tendencia de reducir al máximo los marcos del teléfono, de tal forma que el frontal sea casi todo pantalla. Esta tendencia no ha sido algo precisamente menor, puesto que ha representado uno de los mayores retos tecnológicos para los diseñadores de teléfonos móviles. Si la parte frontal del teléfono es ocupada exclusivamente por la pantalla, los diseñadores tienen que encontrar la manera de colocar en el terminal elementos básicos como el lector de huellas o la cámara frontal. Esto ha traído numerosas innovaciones, algunas de ellas tan complejas como la aparición del notch y el uso del reconocimiento facial para desbloquear el teléfono. En este sentido, en el último año hemos visto cómo va madurando una nueva tecnología que permite incorporar el lector huellas bajo la pantalla. Lector de huellas bajo la pantalla El clásico patrón de pantalla o PIN de desbloqueo fue sustituido hace años por algo bastante más seguro: el lector de huellas. Este se situó en la parte delantera de los terminales (situarlo en el lateral o detrás parece menos cómodo), pero...

Medicina de precisión basada en los datos

Desde hace unos años se promueve el concepto de medicina de precisión o, también, medicina personalizada para referirse a la adaptación de los tratamientos médicos a las características individuales de cada paciente. El modelo requiere el desarrollo de capacidades para clasificar a la población en subconjuntos de individuos susceptibles de padecer una determinada enfermedad o de su reacción a un determinado tratamiento y en el diseño de actuaciones preventivas, de diagnóstico o de curación enfocadas a estos grupos. «Se trata de proporcionar el tratamiento adecuado al paciente adecuado en el momento adecuado» (the right treatment to the right patient at the right time»,  como dice Larry Chu, un asesor del presidente Obama en la iniciativa de Medicina de Precisión, anunciada en 2015,  que ahora comienza a dar sus primeros frutos y a la que nos referíamos en la entrada anterior.  El proyecto incluye la recogida de datos de un millón de americanos voluntarios de diferentes características y su seguimiento a lo largo de diez años. Estas características no son sólo genéticas, sino también ambientales o de estilo de vida, además de su historial de salud. De igual forma, medicina de precisión no sólo quiere decir la robótica, la automatización o el diseño de nuevas drogas (aunque el instituto de innovación fundado por Clayton Christensen considera que el gasto en tratamientos equivocados es equivalente al gasto en investigación farmacéutica). Otros datos señalan la enorme variabilidad de las actuaciones médicas y de su adecuación en procesos muy comunes, como la depresión, la gripe, la neumonía, la hepatitis, las enfermedades respiratorias crónicas o los problemas coronarios. No se trata sólo ni principalmente de gasto...