Robótica y programación educativas

Llevamos ya algún tiempo escuchando las bondades del uso educativo de la robótica y la programación, tanto que ya parece que todos aquellos que somos padres o/y maestros deberíamos tener alguna herramienta que nos permitiese introducir a nuestros hijos o alumnos, en este fascinante mundo. Evidentemente no es así, pero dada la cantidad de herramientas disponibles y lo útiles y entretenidas que resultan para los niños muchas de ellas, vale la pena echarles un ojo y valorar si deseamos o no usarlas. En este artículo vamos a hacer un breve repaso por algunas de ellas, intentando explicar sus características, aunque sin entrar a fondo en sus ventajas e inconvenientes. Dividiremos el artículo en dos apartados, uno de software y el otro de hardware, aunque, inevitablemente, en el apartado de hardware nos tocará en muchas ocasiones hablar también de software. Por otra parte, casi todo el software del que hablaremos aquí es gratuito, mientras que para el hardware será necesario hacer algún tipo de inversión económica que variará según el producto y donde se compre. Como la robótica y la programación son interesantes para todos los públicos, también incluimos recursos sobre programación y robótica para todas las edades. Para acabar comentar que no está todo lo que hay. Hemos hecho un resumen a partir de aquello que conocemos. Sin embargo, las posibilidades son casi infinitas y continuamente nuevos proyectos ven la luz ampliando el abanico de posibilidades. Software En este apartado veremos plataformas y aplicaciones software que permiten introducir(nos) en la programación. Empezaremos por aquellas que permiten aprender a programar de una manera sencilla y con un conjunto de instrucciones...

El procesador que no sabía dividir

Como sociedad estamos muy acostumbrados a los fallos de software. De hecho, el “reinicia el ordenador” como solución mágica a cualquier problema ya forma parte de la cultura popular. Sin embargo, en lo que se refiere al hardware, tenemos expectativas muy diferentes: como todas las cosas “físicas” funciona siempre, y cuando se estropea se substituye por otro nuevo y todo vuelve a funcionar mágicamente. Pero no siempre es así…. Retrocedamos un poco en el tiempo. En 1993 Intel, uno de los principales fabricantes de procesadores del mundo, lanza una nueva gama de procesadores. Sus procesadores anteriores (80286, 80386 y 80406) habían tenido mucho éxito, hasta el punto que compañías rivales como AMD habían buscado nombres similares a sus procesadores compatibles (como Am386 o Am486). Intel ya había lanzado una campaña muy agresiva de márqueting para diferenciarse (“Intel Inside“), que busca continuar creando una marca registrada para sus procesadores que no pudiera utilizar la competencia. Se decidió llamar a esta nueva gama de procesadores Pentium, como guiño al “5” en 80586. En 1994, el profesor de matemáticas Thomas Nicely estaba escribiendo un programa para un proyecto de investigación. El programa estudiaba propiedades de números primos muy grandes, buscando por ejemplos números primos gemelos. Se trataba de un proyecto de cálculo intensivo, que llevaba 13 años ejecutándose en diversos sistemas y al que se añadió un ordenador con un procesador Pentium en marzo de 1994. El 13 de junio detectó algunas inconsistencias en los resultados, que atribuyó a un problema en el código generado por el compilador. En septiembre se volvió a ejecutar el código corregido, sólo para detectar un mes más tarde que un nuevo error estaba apareciendo: una discrepancia en el...