Inteligencia Artificial: revolucionando las redes 5G

La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en un concepto muy popular a lo largo de los últimos años. Su popularidad ha trascendido el ámbito de los profesionales TIC y ha llegado al gran público a través de aplicaciones de reconocimiento de imagen, voz, música, sistemas de recomendación de material audiovisual, etc., convirtiéndose en una auténtica revolución. Las comunicaciones móviles, y la 5G en particular, no han quedado al margen de dicha revolución. Es evidente que la IA ha llegado a las aplicaciones que utilizamos en nuestros terminales móviles, pero su alcance va más allá. Las redes 5G se caracterizan por una revolución tanto en la estructura de red como en el interfaz radio (el modo mediante el cual se comunica el terminal móvil y la estación base). En cuanto a la estructura de red, la red 5G ha sufrido una softwarización respecto a generaciones anteriores. El principal motivo para dicha softwarización es la necesidad de flexibilizarla y superar la osificación típica de este tipo de redes. Así, se consigue: La implementación de redes virtuales bajo demanda sobre una única red física y con las características adaptadas a un tipo concreto de tráfico. Cada una de estas redes virtuales se conoce como slice.La compartición de las redes entre distintos tenants (normalmente operadores o proveedores de servicios), permitiendo una disminución de los costes de capital.La actualización rápida de las redes y la adaptación de las redes al entorno (nuevas bandas espectrales, nuevos nodos desplegados, etc). Dicha flexibilidad es, sin duda, el mayor potencial de las redes 5G para hacer frente al incremento de tráfico y a la diversidad de dicho...

La revolución del posicionamiento en interiores

Desde hace más de 15 años la comunidad científica ha tratado de desarrollar mecanismos de localización precisa en interiores usando sistemas de comunicación inalámbricos. La localización precisa en interiores es un habilitador de numerosas aplicaciones en casi todos los sectores, desde la logística, la gestión de inventarios y activos, la delimitación de áreas o la seguridad de personas. Uno de los mayores focos de investigación en el ámbito de la localización ha sido el uso de la potencia de señal recibida (Received Signal Strenght Indicator– RSSI) como estimador de la distancia. Existen miles de trabajos que documentan y evalúan el posicionamiento en interior usando la RSSI y en muchos casos combinándolo con otras métricas, por ejemplo, la fase de la señal recibida, o aplicando técnicas como la triangulación o los filtros de Kalman que permiten mejorar la precisión del mecanismo. En la mayoría de resultados que podemos observar, sin embargo, la precisión obtenida es decepcionante, en casos ideales mayor a un metro y en la mayoría de casos realistas los errores son mayores al 30% de la distancia entre balizas. Es sabido que la potencia de la señal decae con la distancia, pero factores como el fading y el multipath introducen una variación no despreciable en las medidas. Estas variaciones son incontrolables, permanentemente cambiantes y dependen del entorno. Formas más precisas de medir distancia son posibles, sin embargo, requieren modificaciones en la microelectrónica de las radios y por lo tanto aumentan la complejidad de los diseños y su coste. Una forma precisa de determinar distancias es a través de medir el tiempo de vuelo de una onda electromagnética. Esta...