Los valores en informática

En un post anterior Sobre el valor de los Sistemas y Tecnologías de la Información introduje el ‘valor’ económico y los ‘valores morales’ en los SI+TI.  Por ‘valores’ se entiende generalmente el conjunto priorizado de creencias básicas, personales o sociales, que nos orientan sobre cómo actuar en la vida, sobre cómo valorar nuestras acciones y cuáles preferir. Es el terreno de la ética, la axiología y la filosofía. Algunos destacados contribuyentes: Lao-Tse, Confucio, Platón, Aristóteles, Séneca, Agustín de Hipona, Thomas Hobbes, Baruch Spinoza, David Hume, Immanuel Kant, Jeremy Bentham, John Stuart Mill, Karl Marx, Peter Singer, John Rawls, Michael Sandel y B-C. Han. También se han ocupado de estos temas algunos tecnólogos, como: el premio Nobel Norbert Wiener, ‘padre de la cibernética’, en su The Human Use Of Human Beings (El uso humano de los seres humanos) (1950) —o aquí, gratuito, en un formato simple—, y en God & Golem, Inc. (1964); Aurel David (1965) en su La Cybernétique et l’Humain (La cibernética y lo humano) ; o Rodney Brooks (2002)  ex-director del ‘MIT Computer Science and Artificial Intelligence Laboratory’ y fundador de iRobot. Flesh and Machines: How Robots will change Us (2002).  Aunque el tema de los valores debe interesarnos como personas y no sólo como profesionales, porque somos personas profesionales, me limitaré en estas líneas a citar algunos aspectos de las TI en que los profesionales deberíamos prestar particular atención a los valores. David y Brooks plantean cuestiones de ética y de ‘derechos’  de las máquinas. Dice Brooks que estamos viviendo dos revoluciones paralelas: la de la robótica —robots inteligentes— y la de la bioingeniería, y por ello: No tiene sentido preocuparse...

COBIT 5: Un Marco de Negocio para el Gobierno y la Gestión de las TI de la Empresa (y II)

Como expuse en la primera parte de esta entrega, el marco COBIT 5, ha desarrollado —a partir de la generalización de unos estudios empíricos realizados por la Escuela de Negocios de la Universidad de Amberes— un mapeo de ‘metas’ u ‘objetivos’ empresariales a metas TI y un mapeo de metas TI a los Procesos de COBIT 5. En esta entrega comentaré el modelo que este marco [1] describe, añadiendo alguna idea propia, y apuntaré su interés y usos posibles. En toda organización, el órgano de gobierno (OG en la figura: Consejo de Administración, Patronato, etc. [2]) es el responsable de interpretar el entorno (mercado, competencia, cadena de valor, reguladores, entorno político, económico o cultural) y la propia organización (en particular los intereses, las necesidades y el poder de los principales grupos de interés o stakeholders), para traducirlos en Objetivos de la Empresa (u Organización) [❶ a ❸]. COBIT 5 resume los objetivos de la empresa (OE) en 17 grandes categorías, por ejemplo: transparencia financiera; cartera de productos y servicios competitivos; o cultura de servicio orientada al cliente. COBIT 5 propone también 17 objetivos de las TI (OTI), obtenidos (como los de la empresa) mediante encuestación [3]. Ejemplos de estos objetivos de las TI pueden ser: realización de beneficios del portafolio de Inversiones y servicios relacionados con las TI; seguridad de la información, infraestructura de procesamiento y aplicaciones; agilidad de las TI; o alineamiento de TI y estrategia de negocio [4]. Y ofrece un mapeo entre ambos [❸ – ❹]. Finalmente ofrece un mapeo [❹ – ❺] de los Objetivos de las TI a los 37 Procesos COBIT presentados en la...

COBIT 5: Un Marco de Negocio para el Gobierno y la Gestión de las TI de la Empresa (I)

En 2012, ISACA [1] publicó COBIT 5, el vástago más joven de una generación de documentos normativos, que inició 15 años antes. Desde 2012, ISACA ha publicado un gran número de productos muy diversos derivados de la familia COBIT 5 (aparte de sus traducciones a diversos idiomas) [2]. COBIT 5 supuso una importante revolución en la familia, en al menos dos aspectos: explicita y consolida la distinción entre Gobierno (Governance) y Gestión [Administración, en LATAM] (Management) de las TI; y abjura de su tradicional modelo de madurez de procesos ‘CMM’, basado, con adaptaciones, en el CMM del SEI de CMU, para abrazar el de capacidad de procesos de ISO/IEC 15504, SPICE. La distinción entre Gobierno Corporativo y Gestión queda clara, en COBIT 5,  desde su título y comienzo, y está en línea con la ISO 38500, de la que hace una ‘transposición’, una adopción con variaciones. COBIT 5 no es imperativo ni procedimental: recomienda, no prescribe; señala resultados deseables y ofrece métodos y métricas pero no impone procedimientos detallados. No es radical sino tolerante e incluso ‘promiscuo’: recomienda otras normas o marcos (como ISO 20000, ISO 27000 o ITIL), con los que propone una eficaz convivencia. De manera que una empresa u organización procede a ad@ptar™ (“cortar y pegar” de COBIT 5 y otros marcos y normas —a lo que COBIT 5 invita) [3] —, para así establecer su sistema propio de gobierno corporativo de las TI. COBIT 5 no es un marco ‘implantable’  ni certificable (como, por ejemplo lo es la norma ISO 9001). COBIT 5 no se implanta: lo que se implanta —según ISACA— es un ”gobierno...

¿Beneficios para quién?

En entradas anteriores hemos presentado los conceptos básicos de la realización de beneficios en informática y algunas maneras de establecer la relación entre la aplicación de tecnologías y su aprovechamiento por el negocio. Sean beneficios estratégicos (como la gestión integral del portafolio) u operativos (como el impacto sobre la generación de ingresos, la reducción de costes, la mejora del servicio o la mitigación de riesgos). La realización de beneficios, decíamos, no es una técnica de análisis o presentación de las inversiones, sino un mecanismo de gobernanza. Es una manera de establecer el compromiso de la dirección y conseguir la aceptación de la organización.   Mapa estratégico de tecnologías, según Jan-Martin Lowendahl (Gartner, 2015) Es un instrumento de transparencia, que los clientes de los servicios de TI reclaman con razón: no desean saber lo mucho que trabaja el departamento de TI, sino para qué y para quién trabaja y por qué decide trabajar en una cosa y no en otra. Es una cuestión de confianza. La realización de los beneficios de una tecnología “ocurre sobre todo gracias a un consentimiento colectivo en el que diferentes interesados alinean su poder y sus intenciones”, decían Dhillon y colegas en un gran artículo de 2011. Consentimiento (consent) quiere decir aceptación y no es lo mismo que el consenso más o menos político o asambleario. Por lo tanto, otra dimensión que la dirección general o el comité de Dirección tienen que poner en consideración a la hora de priorizar las inversiones de TI son los llamados “interesados” o stakeholders y cuál es el balance de pérdidas y ganancias de cada uno: clientes, distribuidores, socios de negocio,...

Sobre el valor de los Sistemas y Tecnologías de la Información

¿Cuánto valen o qué valor aportan los productos y servicios informáticos? Por ‘valor’ (en sentido económico) entendemos “una medida del beneficio que se puede obtener de bienes o servicios” [1].  Muchos economistas (y otros pensadores) han adoquinado la historia con sus teorías del valor: desde T. de Aquino a R. Nozick, pasando por A. Smith, D. Ricardo, K. Marx, L. Walras o J. Schumpeter, por citar solo algunos muy señeros. Dimensiones del valor económico No parecen haber alcanzado los expertos  una teoría común sobre el valor (como se acepta que la hay  sobre la cosmogénesis o la evolución). Quedémonos con dos grandes polarizaciones: el debate sobre la naturaleza “objetiva o subjetiva” del valor; y la dialéctica “valor de uso vs valor de cambio” (la paradoja del diamante de Adam Smith). La cuestión es que, cuando queramos comparar, priorizar, elegir, necesitaremos recurrir al ‘valor de cambio’ y a su referente, la moneda. Según el propósito y la circunstancia interesan uno u otro de los paradigmas. (Es algo así como lo de la partícula y la onda, pero aún menos claro). Nos interesan estos temas para poder reflexionar sobre el valor de sistemas y tecnologías de la información en concreto y —por ejemplo— su inclusión o no y su priorización y administración en nuestra cartera (portafolio) de inversiones del próximo año. Algo a lo que el profesor José Ramón Rodríguez ha dedicado un post reciente en este blog. Permitidme hoy una excursión un poco teórica sobre las paradojas del valor en sus diferentes dimensiones. Un ejemplo de la primera dicotomía resultará claro para quienquiera que en esta crisis haya querido/necesitado vender...

¿Beneficios para qué?

Tuve un jefe que decía que la gente invierte en informática 1) para ganar dinero, 2) para ahorrar dinero y 3) para hacer su vida más fácil. Gane y Sarson son famosos en la ingeniería del software por su contribución temprana al análisis y diseño estructurado y fueron quizá los primeros autores en representar un diagrama de flujo de datos de uso general; pero también produjeron un modelo de análisis de beneficios que se llama IR-AC-IS, que viene a decir lo mismo que mi jefe, o sea, que la gente hace proyectos que aumentan sus ingresos (Increased Revenue), reducen sus costes (Avoided Costs) o mejoran el servicio interno o externo (Improved Services).   La notación original de Gane y Sarson Parker y Benson, dos económetras, establecieron una taxonomía de más de 100 tipos de beneficios que pueden obtenerse de la TI para el negocio. El PMI distingue entre dos categorías: beneficios para la eficacia (effectiveness) y beneficios para la eficiencia (efficiency). Las últimas versiones de Val-IT y de COBIT  incluyen un modelo de identificación de beneficios que aspira a hacer un plan estratégico de SI, una gestión integral del portfolio o la preparación de un caso de negocio de una inversión en IT… en un fin de semana (intento ser irónico en materias de iglesias y religiones). Por mi parte, he sugerido y estoy aplicando en algunos trabajos la conveniencia de incluir en el modelo IR-AC-IS (que encuentro más sencillo y comprensible), una categoría de beneficios relacionados con el cumplimiento de obligaciones legales o reputacionales (el compliance), o sea lo que aparentemente no podemos dejar de hacer para seguir en el negocio. Son objetivos...