Reto “Barcelona Dades Obertes” 2018: introduciendo los datos abiertos en el ámbito educativo

(Trobareu la versió en català més avall) Los datos abiertos (open data en inglés) son un elemento clave dentro de la estrategia de las ciudades que persiguen un modelo de “ciudad inteligente” (smart city en inglés). Estas ciudades (o regiones) apuestan por poner a disposición del ciudadano conjuntos de datos relativos a la ciudad que pueden ser aprovechados y reutilizados sin ninguna restricción, empoderando de esta manera al ciudadano en la estrategia digital de la ciudad. Estos conjuntos de datos tienen que cumplir una serie de requisitos para considerarse “abiertos”. Según el creador del “world wide web” Tim Berners-Lee existen hasta cinco niveles de “apertura de los datos”, en el que se conoce como el modelo de cinco estrellas. Estos niveles van desde la publicación en Internet de los datos, a la contextualización de los datos mediante enlaces, pasando por la estructuración o el formato de los mismos. Sin ir más lejos, el Ayuntamiento de Barcelona dispone de un amplio catálogo de datos abiertos, como ya vimos en este mismo blog. El Portal Open Data BCN recoge a día de hoy más de 466 conjuntos de datos y es pieza capital en la estrategia “Barcelona Ciutat Digital”. El Portal se ha integrado recientemente en la Oficina Municipal de Datos, los objetivos de la cual se organizan en tres líneas de trabajo: la captación y almacenamiento, la analítica, machine learning y las predicciones y, por último, la difusión y comunicación a partir de los datos abiertos. Entre las iniciativas de la Oficina Municipal de Datos para dar a conocer los datos abiertos de la ciudad, y fomentar su uso entre la ciudadanía, se...

3a Edición del Premio equit@T

(Trobareu la versió en català més avall) El premio equit@T, organizado por los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación (EIMT) de la UOC, tuvo lugar el pasado 26 de abril de 2018 en el espacio Francesca Bonnemaison de Barcelona. Esta tercera edición ha premiado a la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de la Universidad de Valencia (ETSE-UV). El jurado ha destacado que la candidatura de la ETSE-UV ha realizado una serie de acciones para fomentar las vocaciones y presencia de mujeres en los entornos académicos y profesionales de las TIC con indicadores claros de impacto y de éxito. Estas acciones tienen un valor por sí mismas ya que muestran que es posible el aumento de estudiantes y graduadas mujeres en las titulaciones TIC así como el aumento de mujeres en cargos de dirección académica de las TIC, y especialmente, proveen de un abanico de buenas prácticas. La equidad de género en las TIC es posible pero requiere de la realización de determinadas acciones para conseguirla. Este año, en el acto del premio equit@T también se ha entregado la mención equit@T COEINF a una mujer con una trayectoria académica corta pero prometedora en el ámbito de las TIC y con sensibilidad por los derechos sociales, que ha galardonado a Beatriz Sevilla Villanueva, doctora en Inteligencia Artificial por la UPC de Barcelona, ​​que trabaja como investigadora del grupo de investigación IDEAl (Intelligent Data Science and Artificial Intelligence) de la UPC. En esta edición, y por primera vez, se ha presentado la distinción a la trayectoria profesional en el ámbito tecnológico, que se otorga a una mujer con una contrastada y ejemplar trayectoria profesional...

Certificaciones de la industria en los EIMT: Cisco y Unity

Si bien la titulación de grado parte sobre la base de que debe ser generalista y, hasta cierto punto, agnóstica en lo que respecta a productos o fabricantes concretos, el debate sobre su nivel de alineación con las demandas de la industria diría que existe desde siempre. Me resulta fácil visualizar, ya en una cueva del paleolítico, a un miembro cazador-recolector murmurando sobre las historias del sabio de la tribu y la utilidad de algunas de ellas llegado el momento de cazar un Glyptodon. Entonces, en el otro extremo, encontramos las certificaciones de la industria, otorgadas por los propios fabricantes, y muy estrechamente vinculadas a sus productos, claro. A día de hoy, certificaciones de este tipo hay muchas y casi cada gran fabricante tiene su propio itinerario, que parte de certificaciones básicas hasta mayores niveles de especialización (Cisco, Microsoft, Oracle, etc.). Sin embargo, no siempre estas certificaciones llevan asociado un programa de formación, y se basan exclusivamente en llevar a cabo un examen de cierta dificultad a partir de un temario o de objetivos de formación, que se debe estudiar por libre (o a través de ciertas academias). O ya saber de qué va todo gracias a la propia experiencia profesional. Dado que al final algunas de ellas ya se han convertido en una puerta de acceso a ciertos campos profesionales -yo diría que casi se pueden considerar un “estándar de facto”-, quizá es interesante que la universidad las tenga en cuenta a la hora de diseñar algunas de sus asignaturas, sin que ello implique una pérdida de esa visión generalista o, en el peor de los casos, una cierta “mercantilización” de la enseñanza pública (un aspecto parte del debate). Como todo...

Nuevas direcciones en el ámbito de la automatización industrial

(Trobareu la versió en català més avall) Esta semana (del 22 al 27 de Abril) se ha celebrado en Alemania la feria Hannover Messe. Para aquellos que no lo sepáis, esta feria se empezó a realizar en el año 1947 y actualmente se considera la feria de referencia a nivel mundial en el ámbito de la industria, incluyendo tanto sectores tecnológicos (sistemas de automatización, robótica colaborativa e impresión aditiva) como sectores de aplicación (agricultura, logística y energía). A nivel de datos, este año la feria ha contado con más de 5.000 expositores provenientes de 75 países diferentes. Estos expositores se han repartido en más de 25 pabellones que suman un total de 300.000m2 de superficie de exposición y se ha registrado una asistencia de más de 250.000 personas. A pesar de la gran diversidad de temáticas y de expositores (robots que van en bicicleta o tocan el piano incluidos!, tal como se ve en las imágenes siguientes), desde hace cuatro años el eje vertebrador de la Hannover Messe es la Industria 4.0 que, como ya hemos tratado en otras entradas, se basa en la aplicación de las tecnologías digitales a fin de mejorar los procesos productivos en el ámbito industrial. Así pues, gracias a la visita que hemos realizado con una delegación de la Comisión Industria 4.0, un grupo de trabajo formado por miembros de los diferentes colegios profesionales del colectivo de Ingenieros de Cataluña (Agrónomos, Caminos, Industriales, Informáticos y Telecomunicaciones), este año hemos podido corroborar la evolución de dos tendencias ya detectadas en años anteriores (tecnologías de red determinista, protocolos de comunicación unificados) y el surgimiento de una nueva tendencia...

El código (The code)

Cada vez más, las personas que trabajamos en el mundo de la informática, especialmente desarrolladores/as, investigadores/as, expertos/as en IA, seguridad, etc. nos encontramos con manifiestos y códigos de conducta sobre cómo debemos comportarnos ante ciertas situaciones. Es cierto que de manera fulminante nuestros productos, algoritmos y código se han convertido en omnipresentes y se hace difícil vivir sin interactuar con ellos. A lo largo de la historia no es difícil encontrar ejemplos de avances científicos que, tras ser una gran promesa de mejora de la vida de las personas, acababan generando, normalmente por el uso dado, el efecto contrario (bueno, aquí podríamos discutir si el primer uso objetivo del avance era el “bueno” o el “malo”). Es por esto, quizás, que actualmente se levantan muchos avisos de PELIGRO INMINENTE ante ciertas tecnologías que se están desarrollando. Pasa con los vehículos no tripulados, los robots, los drones, la inteligencia artificial, la gestión de la información masiva, la protección de la información personal, etc. Algunos de los vídeos enlazados anteriores son solo supuestos de lo que podría pasar si no se gestionan bien ciertas tecnologías, no os asustéis. El resto son totalmente reales. En fin, si seguís la serie Black mirror, ya sabéis. 🙂 Aquí nos encontramos con dos opciones: la primera es formar a los perfiles técnicos en ética, legislación, etc. Muchas universidades, por ejemplo, ya ofrecen asignaturas para intentar cumplir con este objetivo. La pregunta es ¿con una asignatura es suficiente? ¿Y con dos?… La otra alternativa suele surgir de investigadores/as, o de asociaciones profesionales, que proponen los manifiestos o códigos de conducta ya comentados. En este sentido, posiblemente, el...

La capacitación técnica transversal como elemento clave de la cuarta revolución industrial

(Trobareu la versió en català més avall) Mucho se ha hablado durante el año 2017 sobre la cuarta revolución industrial y el papel que jugarán las nuevas tecnologías como motor del desarrollo de la industria y la sociedad en los próximos años. Como ya es costumbre, los tecno-pesimistas han alertado de que el desarrollo de estas tecnologías, incluyendo la robótica colaborativa y la inteligencia artificial, ponen en riesgo el modelo social actual debido a la destrucción de puestos de trabajo causada para su implantación. Por el contrario, los tecno-optimistas han apresurado a contrarrestarlo diciendo que el desarrollo de estas tecnologías permitirá mejorar la eficiencia de los procesos en la industria y que permitirá la creación de nuevos puestos de trabajo de mayor valor añadido que compensarán los perdidos debido a la optimización de procesos y la automatización de tareas. Desde nuestro punto de vista, la realidad es que los dos escenarios que se plantean son posibles pero el desenlace es todavía incierto a día de hoy. Esto se debe a que, si bien las tecnologías que forman parte de la cuarta revolución industrial están entrando en un punto de madurez que las hace viables desde un punto de vista técnico y económico, su integración en el marco del tejido industrial supone un reto que todavía no está solucionado y, por tanto, no es posible visualizar cuál será el resultado del proceso de transformación. En este sentido hay tres retos principales que hay que superar para que los beneficios que prometen estas tecnologías se conviertan en una realidad: la interoperabilidad, la cultura y la capacitación. En primer lugar, la interoperabilidad se refiere...