Más frecuencias para las comunicaciones móviles 5G

Las mejoras tecnológicas en el ámbito de las comunicaciones inalámbricas acaecidas a lo largo de las dos últimas décadas –y en particular durante los últimos diez años- han tenido una enorme repercusión en la sociedad actual. El acceso a precios razonables a conexiones inalámbricas de banda ancha, tanto mediante las redes inalámbricas de área local –comúnmente conocidas como WiFi– como mediante las redes de comunicaciones móviles/celulares –3G y 4G-, ha creado las condiciones necesarias para una auténtica revolución basada en la generación/consumo ingente de datos. Así, conceptos como Big Data, proveedores Over-the-Top (OTT) o Internet of Things (IoT), entre muchos otros, no pueden ser entendidos sin tener en cuenta la revolución tecnológica subyacente. Si bien es cierto que en el pasado no es evidente si fueron los avances tecnológicos los que motivaron el crecimiento del intercambio de datos o si fue a la inversa1, parece obvio que hoy en día son los hábitos sociales y la demanda creciente de datos los que exigen mayor capacidad y velocidad de transmisión a la industria (fabricantes y operadores). A pesar de que los distintos estándares de la familia IEEE 802.11 han definido tecnologías capaces de alcanzar velocidades de transmisión elevadísimas, sus limitaciones en términos de área de cobertura –y por lo tanto en términos de movilidad- suponen todavía hoy su punto débil. Por el contrario, las comunicaciones móviles, con coberturas de servicios de 4G que alcanzan a más del 90% de los habitantes de algunos países desarrollados –entre ellos, el Estado español-, no son capaces de ofrecer todavía las velocidades de transmisión y las capacidades requeridas. Por ello los agentes involucrados en...

Car Hacking (I)

Desde hace ya muchos años que los mecánicos de coches han aparcado el martillo y la escarpa para arreglar los coches que les llevan al taller. Años atrás con solo escuchar el ruido del motor ya sabían que tenía ese coche. Los tiempos cambian y la tecnología llegó a los motores. Sobre el año 1995 ya todos los coches tienen un pequeño ordenador dentro del capó del motor, algunos modelos incluso antes de esa fecha. A partir de entonces se dieron cuenta que podrían sustituir los kilómetros de cables que había dentro de un coche por un bus de datos industrial, vamos, un único cable para todo, que por cierto ya existían en la industria desde hacía ya una década. Buses que son resistentes a las alteraciones del entorno, al ruido electromagnético que afecta tanto a las comunicaciones Ethernet actuales. Este tipo de bus se diseñó para que ese ruido que generan los grande motores eléctricos, al arrancar, al funcionar, no cambiasen los bits que por ellos circulan de los sensores de esos mismo motores hacia los ordenadores que supervisan todo el proceso industrial. Los mecánicos enchufan un cable con un conector especial, que se llama OBD-II, y al otro lado un terminal USB normal que conectan a un portátil con el software de diagnóstico, ese portátil es el que les dice que es lo que falla en el coche, que aparato está mal y cambiarlo. Ahora empezamos a ver coches conectados permanentemente a internet, a las redes. Los coches de ahora, aunque sean de gama baja, ya disponen de clientes WiFi que al llegar al taller se conectan...

Un sistema de comunicación distribuido de 37 billones de elementos

El siglo XXI es el siglo de la multidisciplinariedad. El conocimiento avanza y se extiende solapando disciplinas de tal forma que hoy día resulta prácticamente imposible atribuir el éxito al conocimiento de una sola persona. Hoy en día son los equipos los que consiguen el éxito por encima de la individualidad  de otros tiempos. En la época del big data, cuando se habla de cifras de billones de elementos interconectados tendemos a  pensar  en grandes y potentes ordenadores distribuidos a escala mundial, trabajando en sinergia para conseguir resolver problemas, extraer patrones de comportamiento o desarrollar avances en el campo  de la inteligencia artificial. Al pensar en magnitudes tan elevadas nos alejamos de la unidad para irnos al todo. Cuando a alguien le hablan de un sistema de comunicación de 37 billones de elementos cuesta imaginarse que este sistema se encuentre en nuestro propio organismo. Si, 37 billones de elementos celulares interconectados consiguen que nuestro organismo funcione con el grado de precisión de un reloj suizo, comunicándose cual red fotónica para  mantener la homeostasis de nuestro organismo y regular de forma casi instantànea cientos de parámetros vitales. La investigación en el campo de la medicina durante los últimos años ha ido enfocada hacia la mejora de los procesos biológicos que permiten el buen funcionamiento de nuestro organismo. Atacar al patógeno ya no es suficiente para acabar con la enfermedad, y la aparición de un número cada vez creciente de enfermedades de etiología compleja como las autoinmunes, degenerativas y otras ha llevado a cambiar el enfoque de la investigación hacia el correcto funcionamiento celular. El objetivo diana deja de ser el...

Xarxes Obertes, realitat o utopia?

(Encontraréis la versión en castellano más abajo) Heu sentit mai a parlar de guifi·net (http://guifi.net)? Quatre dades quantitatives per començar: 32.868 nodes operatius; 35.865 enllaços de xarxa; 58.852,4 quilòmetres d’enllaços totals; 74 nodes creats la darrera setmana; 30 nodes passats a operatiu la darrera setmana (dades obtingudes a http://guifi.net el 9 de gener de 2017; podeu veure la distribució i ubicació d’aquests nodes consultant aquest mapa). A http://guifi.net trobem que es defineixen així: «guifi·net és un projecte tecnològic, social i econòmic impulsat des de la ciutadania que té per objectiu la creació d’una xarxa de telecomunicacions oberta, lliure i neutral basada en un model de comuns. El desenvolupament d’aquesta infraestructura mancomunada facilita l’accés a les telecomunicacions en general i a la connexió a Internet de banda ampla en particular, de qualitat, a un preu just i per a tothom. A més, genera un model d’activitat econòmica col·laborativa, sostenible i de proximitat.» La Fundació guifi.net està inscrita al registre d’operadors de telecomunicacions de la Comissió del Mercat de les Telecomunicacions des de l’abril de 2009. Així doncs, guifi·net és una infraestructura de xarxa oberta. Majoritàriament està formada per enllaços sense fils però també hi ha trams de fibra òptica. Els nodes de la xarxa són de ciutadans, empreses o administracions que els han comprat, instal·lat i connectat de manera voluntària. I també els mantenen. La majoria són a Catalunya (principalment) i al País Valencià, tot i que hi ha illes de la xarxa guifi·net a altres indrets. Des del punt de vista dels usuaris, permet tant utilitzar serveis desplegats a la mateixa xarxa com utilitzar-la per arribar a servidors intermediaris (proxies)...

La cuarta revolución es en buena medida una revolución del software

Uno de los retos de la cuarta revolución industrial es la denominada convergencia IT/OT, es decir la convergencia del mundo de las TIC y del mundo de las Operaciones. Las asociaciones profesionales de los Ingenieros Industriales, Ingenieros en Informática y de Telecomunicaciones de Catalunya han constituido la Comissió Indústria 4.0 – Enginyers de Catalunya en un ejercicio de puesta en práctica de esta convergencia. Actualmente hay dos arquitecturas de referencia para la cuarta revolución industrial, y cada una de ellas está respaldada por sus respectivas organizaciones. Por una parte tenemos a la I4.0 Plattform, organización originada en el ámbito alemán, que propone la arquitectura RAMI 4.0 (Reference Architecture Model Industrie 4.0) y cuyo terreno propicio es la Feria de Hannover que se celebra anualmente en el mes de abril. En la pasada edición se presentó la norma DIN 91345 que convierte a la arquitectura RAMI en estándar. La voluntad de internacionalizar el estándar más allá del ámbito alemán es el objetivo del Standarization Council 4.0, impulsado por la I4.0 Plattform, y que también fue presentado en la pasada Feria de Hannover. Poco antes de la celebración del IoTS World Congress se ha anunciado su extensión a norma internacional IEC/PAS 63088. Por otra parte tenemos el IIC (Industrial Internet Consortium), organización nacida en EEUU pero de ámbito global desde el inicio, cuya propuesta es la arquitectura de referencia denominada IIRA (Industrial Internet Reference Architecture). Si bien el documento oficial de la misma está disponible en www.iiconsortium.org, no está formalizada por una organización internacional de normalización. El IoTS World Congress (Internet of Things Solutions World Congress) 2016 se celebra en Barcelona...

¿Es la red un lugar seguro?

La noticia de un importante ciberataque que ha afectado a muchos de los sitios más populares de la red, como Twitter o Spotify, ha tenido una importante resonancia en los últimos días. El objetivo de este ataque han sido los servidores de nombres de dominio (DNS) de la compañía norteamericana Dyn, y ha afectado a centenares de millones de usuarios de casi todo el mundo. Las aplicaciones de internet utilizan un tipo concreto de direcciones numéricas (direcciones IP), que podríamos pensar como el equivalente a los números de pasaporte de las personas. En cualquier comunicación de internet es necesario especificar las direcciones IP de las entidades que participan. Ahora bien, como las personas tenemos una capacidad limitada para recordar números, pronto se ideó el sistema DNS que permite utilizar nombres fáciles de recordar para identificar los dispositivos y los servicios de internet, igual que en la vida cotidiana nos referimos a las personas por su nombre y no por el pasaporte. Esta solución permite escribir http://twitter.com en el navegador web sin tener que recordar la dirección IP de Twitter, que, además, puede variar dinámicamente. Por lo tanto, el ataque al sistema de DNS tuvo un efecto demoledor, ya que muchas de las aplicaciones actuales de internet necesitan los servidores DNS para traducir continuamente los nombres de dominio a direcciones IP para garantizar que las comunicaciones se produzcan con normalidad. Los responsables del ataque utilizaron una técnica conocida como denegación de servicio distribuida, que consiste en enviar una avalancha de peticiones simultáneas en ciertos dispositivos (en este caso los servidores DNS de Dyn), lo que provoca que estos se vean desbordados y pierdan la capacidad de responder....