Ingeniería de Telecomunicación: una profesión con futuro

Ingeniería de Telecomunicación: una profesión con futuro

Este año 2020, dentro de un contexto sanitario excepcional y atípico, se celebra el 100 aniversario de la creación del título de Ingeniero de Telecomunicación. El hundimiento del Titanic, un evento excepcional en 1912, puso en valor social la utilidad de las comunicaciones eléctricas e impulsó las radiocomunicaciones. Desgraciadamente, la pandemia de la COVID-19 ha mostrado a la sociedad que las telecomunicaciones son la clave para poder mantener en funcionamiento un país en unas condiciones excepcionales.  El perfil del ingeniero/a de Telecomunicación Durante este siglo de vida son muchas las tecnologías que desde la ingeniería de Telecomunicación han diseñado, desarrollado y puesto al servicio de administraciones, empresas y, sobre todo, de la sociedad. Este perfil profesional no ha parado de aportar soluciones durante este tiempo, convirtiéndose en un pilar básico para la actividad humana en sectores tan diversos como la industria, los servicios, el transporte, el comercio, la enseñanza, la seguridad o la sanidad. Actualmente, estamos viviendo como los sistemas de telecomunicaciones están jugando un papel clave en esta crisis sanitaria, haciendo posible que la sociedad siga funcionando. Estudiar Ingeniería de Telecomunicación es mucho más que una moda pasajera, que una mera etiqueta, consolidándose como una de las profesiones más demandadas y valoradas. Empresa y administración pública valoran:– la elevada capacitación técnica de los titulados– su adaptación a nuevos escenarios – su capacidad de poder gestionar la transformación digital de empresas y sociedad. Un punto clave para cualquier empresa es conseguir capital humano preparado y que pueda aportar soluciones a sus necesidades y, en la profesión de Ingeniero/a de Telecomunicación, lo puede encontrar ya que dispone de las competencias necesarias...
Edgar Jorba: «Me gustaría que Aimentia se convierta en el referente de los servicios de salud mental en la nube»

Edgar Jorba: «Me gustaría que Aimentia se convierta en el referente de los servicios de salud mental en la nube»

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.) Edgar Jorba, estudiante del grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC, es uno de los ocho finalistas de SpinUOC 2020. ‘AI’, de Artificial Intelligence, y ‘Mentia’, de Mente. Aimentia es uno de los ocho proyectos finalistas de la jornada de emprendimiento de la UOC, SpinUOC, que este año se celebrará el 1 de octubre. Se trata de una clínica virtual para profesionales de la psicología, la psiquiatría y la neurología y para sus pacientes. Aimentia les permite comunicarse, hacer seguimiento entre sesiones presenciales u online y, sobre todo, registrar en ella continuamente datos anónimos sobre los síntomas y el estado de los pacientes. Estos datos, junto con otras procedentes de artículos científicos o aportadas por organizaciones, se procesan a través de inteligencia artificial, por lo que generan un conocimiento que enriquece continuamente las herramientas de diagnóstico, tratamiento y predicción que usan los profesionales. Este círculo virtuoso viene a democratizar la atención a la salud mental. Así lo afirma el ideólogo de Aimentia,  Edgar Jorba  (Barcelona, ​​1995), estudiante del grado de Ingeniería de Tecnologías y Servicios de Telecomunicación de la UOC, después de que unos 250 profesionales hayan probado la herramienta en su fase de validación. Los impulsores de Aimentia habláis de una nueva era de la salud mental. ¿A qué os refierís? La psicología y la psiquiatría aún trabajan con bolígrafo y papel, algo impensable en otras especialidades sanitarias. La digitalización de la atención a la salud mental es, pues, parte de la nueva era, como también lo son la investigación y la tecnología, en...
UOC-Con: ciberseguridad y privacidad en la Covid-19

UOC-Con: ciberseguridad y privacidad en la Covid-19

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.) Hace unos días celebramos la quinta edición del congreso de ciberseguridad y privacidad de la UOC, la UOC-Con. Esta vez no pudimos hacer el congreso de forma presencial por la situación excepcional de aislamiento social que estamos viviendo, e hicimos la sesión en 2 webinars online. A pesar del cambio de formato de la jornada, ésta se pudo desarrollar de forma muy positiva, con participaciones a través del chat de la plataforma y con asistencia de interesados a todo el estado español y en varios países internacionales, destacando los del área de latinoamérica. La temática de las sesiones estuvo vinculada a los problemas de ciberseguridad y privacidad que han ido surgiendo estos días ante la crisis por la pandemia del coronavirus. En concreto, el primero webinar se tituló “Ciberseguridad y ciberataques durante el estado de alarma” donde Marco Antonio Lozano, responsable de Servicios de Ciberseguridad por empresas y profesionales de INCIBE, y Helena Rifà, directora del Máster Universitario de Ciberseguridad y Privacidad de la UOC, debatieron sobre los ataques que ha habido durando el estado de alarma y las medidas para prevenirlos. Se comentó que el número de ciberataques durante este periodo  aumentó un poco, pero no de manera sustancial como algunos medios habían indicado a finales de marzo. Los ciberataques que se produjeron durante las primeras semanas de confinamiento tuvieron vectores de ataque totalmente adaptados al contexto de la covid-19 (correos electrónicos con información del coronavirus, aplicaciones de mapas calientes de la pandemia, whatsapps con ofertas especiales durante el confinamiento, etc). La mayoría de ataques que tienen éxito lo...
La importancia de la ciberseguridad en las smart cities

La importancia de la ciberseguridad en las smart cities

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.) El auge de las ciudades inteligentes y la incorporación de tecnología en la gestión urbana ponen de manifiesto la relevancia de la ciberseguridad y la privacidad de la ciudadanía. Es imprescindible avanzar hacia un modelo de ciudad inteligente con medidas de seguridad informática para evitar ataques y tener profesionales en ciberseguridad y privacidad. En este escenario, el nuevo máster universitario de Ciberseguridad y Privacidad de la UOC es un curso en línea clave para formar profesionales especializados en el ámbito de la ciberseguridad en este mundo cambiante. Retos de ciberseguridad en las ciudades inteligentes (smart cities) Actualmente, un 55 % de la población mundial vive en zonas urbanas. Según un informe de las Naciones Unidas, se prevé que esta cifra seguirá aumentando y que en 2050 llegará a un 68 %. Además, la población envejecerá cada vez más y esto complicará las necesidades de movilidad y de servicios de atención primaria de las ciudades. Asimismo, las ciudades deberán adecuarse a las condiciones del siglo xxi: eficiencia energética, sostenibilidad, transporte, conectividad, calidad de vida, medio ambiente, democracia participativa, etc. Una de las vías para hacer frente a estos retos es tener información actualizada y verídica de lo que ocurre en las ciudades, de modo que puedan analizarse y predecirse situaciones y actuar con la máxima fiabilidad posible. Esto es lo que llamamos ciudades inteligentes (smart cities). Se trata de ciudades basadas en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) para construir una infraestructura interconectada que incluya los siguientes servicios: Servicios básicos para la ciudad (electricidad, agua, gas, servicios médicos, transporte, gestión de residuos, etc.).Servicios de monitorización (nivel de polución, radiaciones, luminosidad, contaminación...
El gobierno de los datos en la crisis del coronavirus

El gobierno de los datos en la crisis del coronavirus

Como suele ocurrir con las crisis, la del coronavirus muestra las fortalezas de las organizaciones y los países: en nuestro caso, la calidad y el compromiso del sistema sanitario, los hospitales, la primaria, los profesionales y, sí, también de la vigilancia epidemiológica; pero también muestra sus debilidades: la descoordinación institucional, la gestión de emergencias, los servicios sociales (en particular las residencias), la telemedicina, los sistemas de información, la cultura estadística y el gobierno de los datos. La confusión del reporte de casos, que ha ido empeorando cada vez a pesar de las buenas intenciones y profesionalidad de casi todos, es una dolorosa muestra diaria. Todos los que tienen que analizar y tomar decisiones (médicos, enfermeros, mandos intermedios, epidemiólogos, planificadores, políticos) deberían poder usar los mismos datos, de las mismas fuentes, que quieran decir lo mismo y que sean razonablemente completos y fiables. Sorprende también que en una comunidad profesional más o menos científica e informada, exista una cultura de datos tan pobre, falte conocimiento de los estadísticos básicos, su cálculo e interpretación, los sesgos o la diferencia entre incidencia y prevalencia. Nada es fácil ahora y hace falta más comprensión y paciencia. Son además temas muy áridos y técnicos y resulta lógico en todas partes el «baile de cifras», como ha mostrado aquí mismo Josep Cobarsí hace unos días. Pero veamos los criterios de manual que usamos los que nos dedicamos al estudio del gobierno de datos y comparémoslo con la situación que estamos viviendo. 1.      Información para hacer lo que hay que hacer. Los epidemiólogos necesitan series largas y modelos matemáticos complejos, que no se preparan en un día. Los gestores...
Datos cuantitativos de muertes de la pandemia COVID-19 en España: notas para una discusión técnica

Datos cuantitativos de muertes de la pandemia COVID-19 en España: notas para una discusión técnica

(Més avall trobareu la versió en català d’aquest contingut.)Las estadísticas de causas de mortalidad no son de fácil obtención, incluso en tiempos normales, como se muestra por las propias imperfecciones u omisiones que se pueden dar en el registro de los datos respecto a los decesos individuales, lo cual plantea de entrada una dificultad para obtener datos agregados. De ello hay un interesante estudio de caso en el libro Sorting Things Out [1]. En el caso de la COVID-19, pandemia de alcance mundial originada unos meses atrás en la ciudad china de Wuhan, el cómputo de la mortalidad presenta si cabe más dificultad que en tiempos normales. Y de hecho en España ha habido discusiones sobre las cifras de muertes oficiales en diversos ámbitos y recogidas por diversos medios, por ejemplo: en el Congreso de los Diputados en el pleno del 9 de abril [2], la Generalitat de Catalunya propone, en fecha 15 de abril, incrementar el recuento de decesos sensiblemente al alza, incorporando criterios a su juicio más realistas, pero ello no ha sido incorporado al cómputo oficial del Ministerio de Sanidad [3], la empresa española Inverence afirma desde el 13 de abril que los decesos reales en España son entre el 51% y el 64% más que los que afirma el recuento oficial en esas fechas de mediados de abril [4], el Tribunal Superior de Justicia de Castilla La Mancha investiga el cómputo de fallecidos en esa comunidad autónoma [5], etc. Estos son algunos ejemplos recientes de discusión pública sobre estos datos. No es esta una controversia exclusiva de España, por ejemplo la noticia internacional reciente más...