IoT Solutions World Congress, las novedades en el sector del Internet de las Cosas

Barcelona acogió, del 3 al 5 de octubre, una nueva edición del congreso Internet of Things Solutions World Congress (IoTSWC), organizado por la Fira de Barcelona en el recinto de Gran Vía. Otro año más ha sido uno de los certámenes de referencia en soluciones de Internet of Things (IoT) y todas las áreas de negocio relacionadas. El IoTSWC ha combinado sesiones de conferencias con una extensa área de exposición en la que los testbeds y demos han tenido un protagonismo especial. Igual que en la anterior edición, las soluciones IoT para las Smart Cities han tenido una gran visibilidad, junto con la aplicación de IoT en la industria, y la presencia cada vez más importante de empresas cuyo foco de negocio es el cloud y la seguridad en IoT.

Esta edición del IoTSWC ha demostrado la madurez del sector de las Smart Cities, en la que los principales operadoras de telecomunicación han seguido ofreciendo sus soluciones para la ciudad inteligente. Desde aplicaciones de alumbrado inteligente, pasando por “smart beacons” capaces de proporcionar información de la ciudad de forma personalizada, hasta aplicaciones de eficiencia energética y monitorización ambiental, parece que las Smart Cities han adoptado plenamente las soluciones IoT como parte esencial para generar valor en la ciudad. Junto con las ciudades inteligentes, este año también se han podido ver soluciones IoT para la automatización del hogar, especialmente dedicadas a la climatización inteligente y al uso de la voz para el control de los dispositivos que en él se encuentran, en lo que parece el inicio de un sector prometedor.

Otro de los ámbitos de aplicación de IoT con gran presencia en esta edición ha sido el cloud y la seguridad. Por un lado, actores tan importante como Google, Microsoft o Intel han mostrado soluciones para transportar los datos desde dispositivos IoT a la nube, y explotar las capacidades del big data y el análisis de datos en la nube. Por otro lado, un gran número de pequeñas o medianas empresas han empezado a ofrecer soluciones de seguridad y privacidad, tanto a nivel hardware como software. No es casualidad que este año se haya celebrado el Blockchain Solutions Forum junto al IoTSWC, ya que esta tecnología puede ser clave en la mejora de la seguridad en IoT.

Uno de los sectores que han irrumpido con fuerza en este IoTSWC es el de las aplicaciones industriales, o Industria 4.0. De hecho, la asociación americana Industrial Internet Consortium ha co-organizado este año el IoTSWC, y se ha podido comprobar como el IoT Industrial (IIoT) está empezando a transformar industrias y modelos de negocio gracias a mejoras en la eficiencia de producción y la reducción de costes. Soluciones de digital twin, en el que una máquina se puede replicar en un modelo de software digitalizando parte del proceso productivo, o soluciones de mantenimiento predictivo, han tenido gran protagonismo en esta edición.

Como conclusión, en esta edición del IoTSWC se ha podido comprobar la madurez del sector de las Smart Cities, la irrupción de la Industria 4.0, y la presencia de soluciones de seguridad y privacidad para IoT. A destacar también la gran cantidad de pequeñas empresas o start-ups con productos muy especializados, aprovechando el auge y proliferación del IoT. Este IoTSWC ha tenido también espacio para introducir las novedades en redes de nueva generación como por ejemplo 5G, y avances en estandarización, siendo un aspecto clave para la creación de servicios, normalización e interoperabilidad del IoT. Por último, se han empezado a ver dispositivos y aplicaciones funcionando sobre Narrow Band IoT (NB-IoT), que seguro tendrá un mayor protagonismo en la próxima edición del IoTSWC.

 

Joan Melià es Ingeniero de Telecomunicación por la Universitat Politècnica de Catalunya, y Doctor por la Universidad Oberta de Catalunya. Actualmente trabaja como profesor en la Universitat Oberta de Catalunya, donde participa en el Posgrado en “Smart Cities: Ciudad y Tecnología”.

Carlos Monzo es Ingeniero de Telecomunicación y Doctor por la Universidad Ramon Llull. Actualmente trabaja como profesor en la Universitat Oberta de Catalunya, donde es el Director académico del Posgrado en “Smart Cities: Ciudad y Tecnología”.

¿Beneficios para qué?

Tuve un jefe que decía que la gente invierte en informática 1) para ganar dinero, 2) para ahorrar dinero y 3) para hacer su vida más fácil. Gane y Sarson son famosos en la ingeniería del software por su contribución temprana al análisis y diseño estructurado y fueron quizá los primeros autores en representar un diagrama de flujo de datos de uso general; pero también produjeron un modelo de análisis de beneficios que se llama IR-AC-IS, que viene a decir lo mismo que mi jefe, o sea, que la gente hace proyectos que aumentan sus ingresos (Increased Revenue), reducen sus costes (Avoided Costs) o mejoran el servicio interno o externo (Improved Services).

 

La notación original de Gane y Sarson

Parker y Benson, dos económetras, establecieron una taxonomía de más de 100 tipos de beneficios que pueden obtenerse de la TI para el negocio. El PMI distingue entre dos categorías: beneficios para la eficacia (effectiveness) y beneficios para la eficiencia (efficiency). Las últimas versiones de Val-IT y de COBIT  incluyen un modelo de identificación de beneficios que aspira a hacer un plan estratégico de SI, una gestión integral del portfolio o la preparación de un caso de negocio de una inversión en IT… en un fin de semana (intento ser irónico en materias de iglesias y religiones).

Por mi parte, he sugerido y estoy aplicando en algunos trabajos la conveniencia de incluir en el modelo IR-AC-IS (que encuentro más sencillo y comprensible), una categoría de beneficios relacionados con el cumplimiento de obligaciones legales o reputacionales (el compliance), o sea lo que aparentemente no podemos dejar de hacer para seguir en el negocio. Son objetivos de mitigación de riesgos (llamémosles Reduced Risks, RR). 

Sólo los argumentos cuantificables permiten defender un proyecto delante de los comités de inversión y luego comparar el resultado con los beneficios esperados (a través de ejercicios de revisión de beneficios o de auditorías de post-implantación). Es claro que los dos primeros (ganar dinero o ahorrar costes) deberían ser clara y directamente cuantificables, como pedía Manolo Palao en un comentario a propósito de mi post anterior.

Con relación a la gestión de riesgos, la presión regulatoria y algunos lobbies profesionales han venido produciendo últimamente una enorme literatura y conjuntos de prácticas, incluida una norma ISO y muchos indicadores.

El tercero (mejorar el servicio) puede ser un poco más subjetivo y cualitativo, pero también se puede cuantificar casi siempre mediante algunos proxys. Por ejemplo, no sabemos cuántos clientes ganaremos o repetirán o nos recomendarán si implementamos un mejor sistema de atención, pero sí que podemos cuantificar el coste de adquirir o fidelizar un cliente, con o sin el sistema propuesto.

En realidad, la gestión de beneficios no es principalmente una técnica de análisis de inversiones sino un instrumento para el gobierno de TI (sobre el que se publicaba aquí un post estupendo la semana pasada): una manera de obtener un acuerdo y un compromiso de la dirección y un consentimiento (más o menos feliz) del resto de la organización sobre el destino y la utilidad del dinero empleado en informática.

 

José Ramón Rodríguez es profesor de dirección de las TIC en diferentes programas de la UOC y consultor independiente. Investiga la planificación y gestión de proyectos de transformación empresarial facilitados por los sistemas y tecnologías de la información.

 

Margaret Hamilton, la primera ingeniera de software

Coincidiendo con el Día internacional de Ada Lovelace, que este año se celebra el 10 de octubre para conmemorar los logros de las mujeres en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM – del inglés “science, technology, engineering and maths”), tal como os explicamos en esta entrada, hoy queremos hablaros de Margaret Hamilton.

Margaret Hamilton (Estados Unidos, 1936), licenciada en matemáticas y diplomada en filosofía, es considerada la primera ingeniera de software. Y no solo eso, también es la mujer que llevó al hombre a la luna! ¿Queréis conocer su historia?

En 1959 comenzó a trabajar en el proyecto MAC (Mathematics And Computers) del MIT, desarrollando programas para hacer predicciones meteorológicas. Más adelante, trabajó en el proyecto SAGE, que permitía controlar el espacio aéreo de los Estados Unidos.

En 1963 se incorporó en el laboratorio Charles Stark Draper, también del MIT, donde debían desarrollar el software de navegación “a bordo” para el Programa Espacial Apolo. En 1965 se hizo cargo de la dirección del equipo de desarrollo, que en 1968 estaba formado por más de 400 personas.

Hamilton planteó la misión como un sistema que debía integrar tres componentes (el software, el hardware y las personas que lo iban a usar), teniendo en cuenta la interacción entre estos componentes y cómo esa interacción podría afectar al funcionamiento del sistema. Hamilton defendía la necesidad de diseñar programas a prueba de errores. Esta forma de pensar la llevó a crear un sistema que permitiera dar prioridad a las funciones imprescindibles, descartando las que no lo eran. Gracias a este hecho, el Apolo 11 pudo evitar una crisis en el momento del alunizaje, cuando la computadora se vio sobrecargada y se tuvieron que priorizar las funciones más importantes.

En 1986 fundó su propia compañía, Hamilton Technologies Inc., que se desarrolló alrededor del Lenguaje Universal de Sistemas basado en su paradigma de “Desarrollo antes del hecho” (DBTF del inglés Development Before the Fact) para sistemas de diseño de software.

Hamilton fue una pionera de la ingeniería del software, ella es la primera persona que acuñó este término (que se adoptó formalmente durante la NATO Software Engineering Conference, celebrada en 1968, ¡hace casi 50 años!) y trabajó por su reconocimiento cuando el software se consideraba “arte y magia”. Como tal pionera, el trabajo de su equipo en el proyecto Apolo abrió algunos de los conceptos básicos que luego se han consolidado a la ingeniería del software de sistemas informáticos críticos, como la tolerancia a fallos, el diseño optimizado de interfaces, las arquitecturas abiertas de sistemas de software y el análisis y modelización de sistemas y procesos, entre otros.

Sus contribuciones científicas y técnicas han merecido importantes premios, como el Augusta Ada Lovelace (1986), concedido por la Asociación para la Mujer en Tecnología a las mujeres que han hecho destacadas contribuciones en el campo de la informática; el Premio de la Acción Excepcional de la NASA (2003) por sus contribuciones a la misión del Apolo 11; y la Medalla Presidencial de la Libertad, el más alto galardón que se puede conceder a un civil en Estados Unidos de América (2016). Próximamente, será investida doctora “honoris causa” por nuestros colegas de la Universitat Politècnica de Catalunya.

¿Queréis contar esta historia a l@s niñ@s? No os perdáis el precioso cuento Margaret and the Moon.

 

Elena Planas es Ingeniera en Informática y Doctora por la Universitat Politècnica de Catalunya. Actualmente es profesora de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación (UOC), donde es responsable de asignaturas del área de Ingeniería del Software, e investigadora del grupo del SOM Research Lab (UOC-IN3).

Sobre el Gobierno Triangular de los SITI

Presento en estas líneas unas reflexiones sobre el gobierno [1] corporativo de los SITI [2] y su distribución triangular en empresas y otras organizaciones, reflexiones que son una reedición resumida de un anterior artículo mío [3].

La norma ISO/IEC 38500:2015 Governance of IT for the Organization define la Gobernanza de las TI (“gobernanza, que es distinta de la gestión”) como “El sistema por el cual se dirige y controla el uso, actual y futuro, de la TI” [4].

En 2012, Gartner [5] definió “gobernanza” [de las TI], como el proceso de «Establecer los derechos de decisión y responsabilidad; y (…) políticas alineadas con los objetivos del negocio (…) Equilibrar las inversiones (…) Establecer medidas para monitorizar el cumplimiento de decisiones y políticas (…) dentro de las tolerancias de las decisiones (gestión del riesgo)».

ISACA define la gobernanza empresarial como “un conjunto de responsabilidades y prácticas ejercidas por el consejo de administración y la dirección ejecutiva con el propósito de aportar dirección estratégica, asegurando que se alcanzan los objetivos y que los riesgos se gestionan apropiadamente y verificando que los recursos de la empresa se usan de forma responsable” [6].

E iTTi, en su Manifiesto sobre Gobierno Corporativo de TI dice [7] que es “el conjunto de mecanismos de alto nivel (estructuras y relaciones, normas y procesos de toma de decisiones) dirigidos a determinar el porqué, el para qué y el cómo de la aplicación y uso de las TI; y a evitar oportunamente, y superar resilientemente, las consecuencias no deseadas del referido uso. La responsabilidad sobre la rendición de cuentas en torno al uso que se hace de las TI recae en el consejo de administración u órgano de gobierno equivalente. Los mecanismos de gobierno corporativo enlazan las actividades de dirección y control del consejo con el dominio de gestión de la organización a través del consejero delegado (CEO) y el resto de ejecutivos, incluido el director de sistemas de información (CIO)”.

Esa gobernanza o buen gobierno se entiende, en general, como una capa superior o estratégica de la gestión. Un ocuparse de políticas, objetivos y estrategias sobre el uso (o no) y modo de uso de las tecnologías, más que de su detalle táctico, logístico, operativo y técnico.


En los últimos 20 o 30 años ha habido un creciente interés por temas de buen gobierno (governance) sobre muchas áreas, entre ellas la de SITI.

El protagonismo y la propiedad de las acciones en temas de gobierno de TI se han asignado tradicionalmente, por investigadores, docentes y medios a los CIO (directores de informática), los CEO (ejecutivos jefe), y —más recientemente— a los órganos de gobierno [OG], CA.

Muchas de esas asignaciones han sido focales en uno de los tres agentes (CIO, CEO, OG), ignorando los otros dos vértices del triángulo, o haciéndoles jugar un papel subordinado o complementario al central del agente favorecido en cada estudio o por cada institución.

Pero el sentido común, los principios de organización de empresas y la legislación apuntan que el protagonismo y la propiedad de las acciones de GCTI será, en cada caso, el resultado de un equilibrio trilateral más o menos distribuido entre los actores citados, probablemente con preponderancia del OG y sin exclusión de ninguno de ellos. Equilibrio dinámico, resultante de la micropolítica, motor de toda institución.

Las razones de la tradicional visión focal o bipolar, pero no triangular, como defiendo que debería ser, son variadas: sesgos en los estudios realizados, debidos, entre otras cosas, a la perspectiva inicial —el punto de vista— de la entidad patrocinadora; banalización del término ‘gobernanza’, que —por aplicarse a todo— ha dejado de ser aplicable a nada; y otras.

El Gobierno de SITI es una función y un proceso de alto nivel en las organizaciones. Proceso que dirige y controla el uso, los objetivos y estrategias de las TI.

Compete en proporciones variables y dependientes de las características de cada empresa / organismo a la terna OG – CEO – CIO, con una responsabilidad última irrenunciable del OG.

No hay mucha información fácilmente asequible que documente claramente y sin sesgos cómo se distribuye actualmente la responsabilidad y la influencia de las tres partes principales en un gran número de empresas de diferentes tipos.

De forma ideal y simplificada sería bueno disponer de estudios empíricos (encuestas) que tipificasen la tupla (a, b, c) de influencia [ver figura], (con a+b+c = 100%, por ejemplo); y de teorías sobre su configuración más adecuada.

Notas y referencias

[1] Utilizo aquí como sinónimos ‘buen gobierno’, ‘gobernanza’, ‘gobierno corporativo de las TI’ (GCTI) y ‘governance’.

[2] Considero preferible ‘SITI’ –sistemas de información y tecnología de la información. Me resisto a dejarlo solo en el usual TI, porque creo que TI ⊂ SI.

[3] Palao, M. (18 Mayo 2017). “El Triángulo de la Gobernanza”. iTTi. http://www.ittrendsinstitute.org/perspectives/item/el-triangulo-de-la-gobernanza [URL a 20170929].

[4] Fuente de la traducción: UNE-ISO/IEC 38500:2013 Gobernanza corporativa de la Tecnología de la Información (TI). §1.6.3 gobernanza corporativa de la TI.

[5] Julie Short, J. et al.(04 September 2012). ” Gartner Defines ‘Governance'”. Gartner. ID: G00237914. https://www.gartner.com/document/2145816?ref=lib [URL a 20170929].

[6] (2013). CEGEIT Review Manual 2013. Rolling Meadows, IL. EEUU. ISACA. p.7.

[7] (2015). “El Manifiesto iTTi sobre el Gobierno Corporativo de las Tecnologías de la Informaciónhttps://es.slideshare.net/iTTi_news/el-manifiesto-itti   [URL a 20170929].

 

Manolo Palao Garcia-Suelto es colaborador docente de las asignaturas de Planificación y Dirección Estratégica de Sistemas de Información de la Universitat Oberta de Catalunya y miembro de ISACA y del ITTrends Institute.

Jornadas sobre la Enseñanza Universitaria de la Informática (JENUI 2017)

Del 5 al 7 de julio se realizaron en Cáceres las Jornadas sobre la Enseñanza Universitaria de la Informática. Este evento, que cuenta ya con 23 ediciones, congrega a profesores de Informática en educación superior para compartir experiencias en educación. Y aunque en principio es un congreso reducido, hubo más de 70 participantes y se presentaron 43 contribuciones de temática muy distinta.

Es curioso observar que profesores de diferentes universidades, tanto presenciales como virtuales, acaban teniendo los mismos problemas y dificultades. Y es que existen unos problemas recurrentes que aparecen en cada edición:

  • Asignaturas de primer curso: Los alumnos tienen muchos problemas para superar las asignaturas de primer curso. Sea por los contenidos o por el cambio de estudios de secundaria a la universidad.
  • Abandono y/o presencialidad en las aulas: En las universidades presenciales ven como en ciertas asignaturas los profesores se quedan solos. ¿Dónde van los alumnos? ¿Se aburren? ¿No les interesa? Los profesores se las tienen que ingeniar para atraer los alumnos a clase. De forma similar, en las virtuales los alumnos abandonan o trabajan de forma independiente. Metodologías de aprendizaje grupales o técnicas de ludificación pueden ayudar a reducir este abandono.
  • Asignaturas de programación: Las asignaturas de esta área siempre han tenido el problema de un bajo número de aprobados. Además, después de analizar el aprendizaje de los alumnos después de las asignaturas vemos que no aprenden lo que deberían. No entienden muy bien los conceptos de programación, memoria, dónde se guarda la información al ejecutarse un programa y, lo más importante, la calidad del código realizado.

Un tema importante que se ha podido ver en los últimos años es la evolución del aprendizaje en las universidades presenciales. El uso de herramientas de soporte ya es una realidad: tutores de aprendizaje virtuales, espacios de discusión y aplicaciones móviles de votación se han integrado en las aulas.  Estas herramientas ayudan a los profesores en su día a día y, además, promueven la comunicación entre los alumnos aunque no estén en las aulas.

Como trabajos interesantes en estas jornadas se pueden destacar los siguientes:

  • La discusión entre si generamos Ingenieros o Científicos: Diferentes profesores discutieron sobre si las ingenierías informáticas preparan a ingenieros para trabajar o científicos para investigar. Después de la discusión la pregunta aún quedó en el aire. ¿Alguna opinión al respecto?
  • Programas de mentoría: Alumnos de tercer y cuarto año ayudando a alumnos de primero en sus primeros semestres. El resultado es prometedor.
  • Técnicas de gamificación en las aulas: El trabajo más remarcable que se presentó fue una gimcana de programación por los pasillos de una universidad…
  • Explicación del bajo nivel de programación de los alumnos en su cuarto año: Un análisis exhaustivo de la razón de este bajo nivel, le proporcionó al autor el premio a mejor artículo de las jornadas. Básicamente muchos alumnos no entienden qué hace un algoritmo y como interactúa con la memoria del ordenador. Los profesores abordan el problema limitando las prácticas a un COMMODORE 64. De esta forma, los alumnos entienden enseguida por qué su programa da un «out of memory» o «segmentation fault» por la limitación de memoria del modelo. A quién no le haría ilusión volver a grabar un programa en una cassette…
  • Finalmente, alumnos pertenecientes a la asociación RITSI aportaron un análisis de una encuesta realizada a diferentes alumnos de grados de informática sobre sus sistemas de aprendizaje y percepciones sobre los profesores que les imparten las diferentes asignaturas. Fue muy interesante ver la visión de los alumnos sobre los profesores.

Las JENUI terminaron después de 3 días intensos de presentaciones. Esperamos que el año que viene sean igual de interesantes. ¿Dónde serán? Pues en Barcelona y organizadas por nuestros Estudios de Informática Multimedia y Telecomunicación.  Os esperamos!

Enlaces de interés:

 

David Bañeres es doctor en Informática por la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) e Ingeniero Superior en Informática por la misma universidad. Es profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC y director del Máster Oficial en Software Libre de la UOC. Pertenece al grupo de investigación SOM. Su trabajo de investigación se centra en nuevas metodologías de aprendizaje y herramientas de e-learning.